Home > Columnas > Fin de la Primera Guerra Mundial

Fin de la Primera Guerra Mundial

Rincón Poético

No habrá paz en la tierra mientras perduren las opresiones de los pueblos, las injusticias y los desequilibrios económicos que todavía existen.” Juan Pablo II

 Según los estudios científicos “Aproximadamente el 70% de la superficie de la Tierra está cubierta por el agua, y los océanos contienen alrededor del 96,5% de toda el agua del planeta”. Sin duda en este último siglo los mares han crecido enormemente, la cantidad de sangre y lágrimas derramada, fácilmente ha reducido la geografía terrenal.

El sufrimiento por pérdidas humanas y material ha sido el perenne dolor, los culpables que han instigado éstos continuos calvarios han sido conducidos por la insignificante adicción a la riqueza excesiva económica, material y poder. Noviembre del 2018 se cumplió 100 años del fin de la Primera Guerra Mundial.

Historia

“El 28 de junio de 1914, el heredero de la corona del imperio austrohúngaro, el archiduque Francisco Fernando de Austria, (1863-1914) y de su esposa, la duquesa Sofía (1868-1914), en Sarajevo, capital de la provincia imperial de Bosnia y Herzegovina. Fallecieron en un atentado que fue perpetrado por Gavrilo Princip (Herzegovina; 1894-Terezin 1918). “Una bala hirió directamente a Francisco y la otra rebotó  hiriendo a Sofía, la cual estaba embarazada, ambos murieron después de unos 20 minutos”.

La muerte de (Francisco y Sofía) fue uno de los motivos que encendió la primera guerra mundial… Austria-Hungría acusó a Serbia de magnicidio y declara la guerra el 28 de julio de 1914. Rusia apoyó a Serbia, Alemania al imperio austro-húngaro y Francia a Rusia. Todos los continentes participaron en la contienda. En África y Asia, el imperio turco y las colonias alemanas fueron derrotados por las tropas del imperio británico. También se combatió en el Medio Oriente y el Pacífico. La intervención de EE.UU. en 1917 representó el final del dominio europeo en los asuntos mundiales… Austria, Hungría y Turquía se rindieron en octubre y, por fin, los aliados obligaron a Alemania a firmar la paz. En 1918, el día 11, del mes 11, a las 11 de la mañana, se puso fin a las batallas de la Primera Guerra Mundial. Entre 1914 a 1918, La Primera Guerra Mundial aproximadamente causó la muerte de 18.000.000 de personas (10.000.000 soldados y 8.000.000 civiles), las atrocidades y horrores de la guerra traumatizaron a una generación que jamás había visto algo parecido.”

Reflexión

En el alma de los sobrevivientes de cualquier conflicto; local, nacional e internacional, lo único fiel que queda es un tatuaje coloreado de odio, dolor, y rencor. ¡Que decepción tan profunda!, lo que muchos ambiciosos han inducido,  en este último siglo millones y millones de personas han perdido la vida, innecesariamente y la acentuación a perfección fue en la primera y segunda guerra mundial.

Vivir es inexplicable delicia, vivimos y hemos vivido periodos en la historia, donde la injusticia se emplea más que las preciadas caricias. Lo que ha sucedido en éstos últimos 100 años, debe ser símbolo de meditación para quienes aprecian la guerra, sinónimo de incoherencia y desgracia global.

Son incontables los líderes políticos que predican paz de día a través de los diferentes medios de comunicación, pero en la oscuridad cultivan la oscuridad que tienen en su corazón. La querella nunca tendrá fin, cada día con más fuerza y de mil forma se reproduce la discordia a tal extremo que personas ingenuas e inocentes e injustamente terminan perdiendo el tesoro de su respiración.

Mientras en cada Patria estén gobernando personas de infames sentimientos y pensamientos, la violencia y la maldad respirará espléndidamente. “Las potencias mundiales” deberían iniciar a recorrer por el verdadero camino de la paz. La mayoría de los políticos son destacados por corruptos u otros son fieles genocidas, en Latinoamérica actualmente y tristemente respira el profundo dolor de tiranías, no es necesario mencionar los nombres de los países donde la población vive en inmensa e ilimitada penuria.

TEXTO PARA COLUMNISTA

Lea más del autor: