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Idiomas de Guatemala (4)

Tanmi Tnam

Hasta nuestros días, los idiomas de pueblos originarios de Guatemala, están en uso por la lealtad de las familias hablantes para la ejecución de todas las actividades de la cotidianidad. Al momento de asumir un discurso de importancia para la familia, la comunidad o un grupo selecto de hablantes, generalmente se dice que se pide el momento para decir unas palabras generadas con el corazón y con la razón. Las palabras elaboradas y dichas con el corazón en momentos para referirse a temas que merecen respeto y admiración.

Desde los idiomas indígenas, hay conceptos para hacer referencia a los acontecimientos del entorno y este entorno se comunica con las personas por varias vías y es común escuchar expresiones como sentimos el mundo, nos encanta el mundo, soñamos el mundo, todavía interpretamos el trinar de las aves y el lenguaje del silencio, entre otras. Para estas percepciones hay un caudal léxico específico. El idioma se refiere a la vida.

A pesar de que la presencia de idiomas se considera como riqueza de los pueblos, entre las adversidades que viven los idiomas indígenas se cuentan las decisiones y falta de implementación de respuestas ya consideradas en algunas leyes del país. Después de varios siglos sometidos a una enorme presión que limita el uso en la administración pública y los efectos que obligan a los hablantes a dejar de usar la lengua materna, en el país, se tienen hechos lamentables para el futuro mediato y de largo plazo. Hechos como el proceso de desplazamiento en algunas comunidades donde hay familias enteras cuya lengua materna ya es el Idioma Español, aunque cuenten todavía con muchas prácticas y pensamientos de la cultura maya. En otras comunidades alejadas de los centros urbanos, hasta ahora están apareciendo algunas niñas y niños que hablan solamente el Español y en otras comunidades el idioma maya tiene uso pleno para todas las actividades de la vida diaria y entonces estamos frente a una comunidad monolingüe en algún idioma maya.

Últimamente, es de reconocer que también hay comunidades en donde existen familias que ya eran monolingües en el idioma Español, sin embargo, debido a la valorización de la identidad maya, han asumido la responsabilidad de que las hijas y los hijos aprendan nuevamente el idioma de los ancestros catalogado en ese espacio como lengua número dos. En las fronteras lingüísticas o en comunidades donde hay hablantes de dos o más idiomas, encontramos personas que dominan oralmente un buen caudal léxico de dos o tres idiomas que les sirve para la comunicación cotidiana. Este hecho no tiene algún centro educativo que fortalezca las habilidades comunicativas en dos o más idiomas. También hay hablantes que utilizan en la expresión oral del idioma materno muchos conceptos prestados del idioma dominante.

Es de esperar que cada pueblo originario tome consciencia de lo que significa perder toda una lengua, por lo que es posible que en los años que vienen surja algún esfuerzo, una actitud o una práctica que lleve el uso del idioma en todos los ámbitos familiares y públicos, al final de cuentas, son los pueblos que deciden sobre la vida o muerte de sus elementos culturales, incluido el idioma materno. Por otra parte, también corresponde a cada pueblo, exigir el cumplimiento de las leyes nacionales y tratados internacionales que establecen lo que procede con el fomento del uso y desarrollo de los idiomas de pueblos originarios. Este año que dedica la ONU a idiomas indígenas del mundo, debería tener algún impacto en la elaboración de políticas públicas de Estados con población multilingüe.

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