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El cambio climático en Guatemala

Nueva Sociedad

Para que Guatemala siga siendo uno de los destinos turísticos recomendados por organismos internacionales calificados es importante que sus recursos naturales se conserven de manera sustentable. Esto quiere decir que la producción de oxigeno debe de ser garantizada por medio de una cantidad solvente de recursos forestales que aseguren la producción del oxígeno limpio y de calidad para la buena salud de las personas. Este equilibrio asegura la absorción de dióxido de carbono (CO2) que es contaminante para la naturaleza. La producción del oxígeno por la naturaleza es el que le da sustento a la vida humana, animal y  vegetal. Se requiere un balance entre su producción y su consumo. Este balance se comenzó a alterar con la Revolución industrial hace más de dos siglos, y, posteriormente con la producción agroindustrial a gran escala. Se basa cada vez más en intensivos procesos de destrucción de los bosques, la tala de árboles y la deforestación acelerada, disminuyendo el oxígeno. Y aumentando la producción de CO2 con el uso y consumo de químicos que contaminan el agua, el aire y la tierra. A esto se le denomina efecto invernadero que actúa como una cortina que atrapa el calor y provocan aumentos en las temperaturas de la superficie planetaria que no logran ser expulsados o absorbidos por los bosques o los océanos. Hoy Guatemala es el cuarto país en el mundo en deforestación. Lo que la pone en una situación de debilidad ante el cambio climático y la incluye entre los países con más problemas de producción y distribución de agua potable para consumo de la población.

El aumento del dióxido de carbono (CO2) con el consumo de combustibles fósiles (petróleo) por la gran cantidad de carros, es lo que más está acelerando el calentamiento de la atmósfera y es lo que está provocando las mayores alteraciones sobre el clima en diferentes regiones del país. La presencia de sequías y la reducción del caudal de lluvias durante años es lo que ha ampliado el corredor seco y ha disminuido la producción de alimentos (maíz y frijol), aumentando la  desnutrición de los habitantes en esta región. El ciclo natural de la oxigenación o sea de la eliminación del CO2 del planeta tierra se está concentrando y permanece en parte de los gases de efecto invernadero. Este fenómeno es lo que calienta la atmósfera mucho más de lo requerido para el equilibrio ambiental. Existen múltiples evidencias científicas de cómo se están afectando los sistemas y los ciclos de vida natural y humana en casi todos los países que no despliegan políticas públicas de prevención y cuido de medio ambiente. Y Guatemala es una de ellas.

Las pruebas sobre el aumento de la temperatura han ido creciendo rápidamente con el aumento de los gases de efecto invernadero en la atmósfera en este siglo XXI. Para el autor británico Anthony Giddens (2007) la temperatura media aumentó 0.74 grados  a partir del año 1901. La cantidad de CO2 en la atmósfera es cada vez más alta. Siempre fue inferior a 290 partículas por metro (ppm) que para el año 2008 había subido a 387 ppm y que está aumentado 2 ppm por año. El Panel Gubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de la Naciones Unidas (ONU) provecta como posible escenario para fines de este siglo, a) un consumo generalizado de combustibles fósiles, alternando con formas más limpias de generación eléctrica, b) un controlado aumento de la población, c) un aumento preocupante de la temperatura ambiental mayor de 4 grados centígrados, y, d) un aumento del mar de 48 centímetros si no se realizan los cambios propuestos por el último acuerdo mundial del cambio climático firmado en Francia hace dos años.

Pero lo más importante que hay que destacar para países como éste es que se estima y ya se está dando un descenso de un 20% de la pluviosidad en las áreas subtropicales. Lo que lo ubica de nuevo entre los 10 países más vulnerables a los daños y prejuicios del cambio climático. El Informe Ambiental del Estado de Guatemala del año 2009 dice que la población presiona por el uso y consumo de los bienes naturales y que las principales causas  de la contaminación ambiental de la atmósfera son el parque vehicular, la generación de energía eléctrica basada en el petróleo, la generación, composición y disposición de desechos sólidos, los incendios forestales, y el cambio y uso de la tierra de bosque en tierra de cultivos. Todo esto aumenta las emisiones del dióxido de carbono, metano y óxido nitroso. El metano generado por los botaderos  municipales de basura a cielo abierto junto con la producción de carne y leche vacuna acumulan aproximadamente 1.4 millones de toneladas de dióxido de carbono al año, siendo el metano más nocivo 20 veces que el CO2.  La gravedad del problema ambiental de Guatemala es profunda y requiere una política pública integral pues de lo contrario las consecuencias cada vez serán más graves.

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