No soy de ir arrastrando; sino de vivir, viviendo

No me gusta acariciar la vida desde los balcones, prefiero encontrarme con ella, responder a sus desafíos, activar el coraje frente al espíritu mundano, sacar de mi interior una voz activa y valiente de lucha en favor de la dignidad de las personas, de oposición a la pérdida de los valores, de combate contra la pobreza y tantas otras injusticias que encontramos a diario con nuestro andar.