Llega la Navidad

Si creemos en el milagro de la Navidad, se vale soñar con una Guatemala en la que la gente deje de lado sus pequeñeces, sus mezquindades, sus ambiciones sin límite, su egoísmo, y que de pronto a todos nazca conciencia, generosidad, consideración hacia los demás, amor por la libertad, lógica, sentido común, respeto por quienes piensan diferente, recato, y amor patrio. Al fin de cuentas soñar es gratis.