Al oído del Presidente Giammattei

Divi Filius

¿Quién quisiera ser el presidente de un país cuyos indicadores socioeconómicos, de violencia, acceso a la salud……  prácticamente lo colocan al nivel africano?  Pues, en su sano juicio, prácticamente nadie.  Si a eso se agrega la vulnerabilidad en términos de los desastres naturales y la carencia de infraestructura básica, otra vez, ¿Quien quisiera tener la responsabilidad de un país tan frágil?

Y esto es lo que precisamente debería de pasar por la cabeza de cualquier persona que gane las elecciones generales.  Porque resolver la totalidad de los problemas requiere pensar al largo plazo, pero al largo plazo buena parte de la población continuará sumergida en la miseria.  Por lo tanto, no es desaventurado pensar en generar algún tipo de resultados al corto plazo.  Lo anterior no le vendría nada mal por considerar al presidente Giammattei tomando en cuenta en términos generales que su administración puede encaminarse a un desgaste muy temprano. ¿Las razones?  La falta de experiencia de política del mismo presidente (no ha coordinado nunca un partido, una bancada y su experiencia en la administración pública es limitada); algunos de sus designaciones de gabinete, en posiciones importantes, carecen al mismo tiempo de la experiencia necesaria.  Sin duda será una administración con un desgaste muy temprano.

Por ello, sería útil considerar algunas medidas con resultados al corto plazo.

En el tema económico, resultaría fundamental un apoyo al sector de las PYMES y Micro PYMES que son en esencia, las grandes generadoras de empleo en este país.  Al gran empresariado la estabilidad macroeconómica se le puede ofrecer cual garantía permanente, pero, a los empresarios chicos, les hace falta un buen empujón (así cómo los grandes lo han recibido por tanto tiempo).  Si se trata del tema fiscal, sería un alivio saber que la clase media no será de nuevo quien reciba un ajuste fiscal (´reforma fiscal´).  El tema con respecto a los ingresos del Estado vendría bien continuar en el combate a la defraudación, pero darle un premio, un descanso, a todos los formales que pagan impuestos.  Ellos son (somos) los que sostenemos al país.

En materia de seguridad, al corto plazo es necesario reconstruir la policía nacional civil.  La administración Morales la hizo pedazos y mató en meses los avances de más de una década.  La oficialidad con estudios y formación técnica fue lanzada a la calle.  Dicho sea de paso, para empezar, es necesario designar a un ministro de gobernación que sea algo más que un bachiller.  La oficialidad técnica que fue despedida o relegada tiene que volver a ser reinstalada.  Y no sería una mala idea, considerar de nuevo colocar en una posición de dirección o influencia dentro de la PNC a personas como Nery Ramos o cualquier miembro de esa cúpula policial que tantos resultados pudo dar.  Vendría bien considerar que durante esa gestión el delito de la extorsión se redujo considerablemente así cómo los homicidios violentos.  Hay otros perfiles valiosos cómo Stu Velasco que podrían asesorar directamente en los temas vinculados a la cartera del interior.  Por último, y en la misma línea de la temática vinculada a seguridad, el tema de las prisiones (donde el presidente Giammettei si tiene experiencia), a ver si se anima, a romper con la corrupción de dicho entorno.

Algunas simples ideas, fáciles de ejecutar, pero sin duda alguna necesarias.  Por el bien del país y de tantos millones de guatemaltecos que la están pasando muy mal.

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David Martínez-Amador

Becario Fulbright del Departamento de Estado Norteamericano. Politólogo, UMASS-Amherst. Investigador Social en las áreas de Consolidación Democrática, Crimen Organizado Transnacional, e impacto del crimen transnacional en la gobernabilidad democrática. Miembro de la Red de Investigadores Latinoamericanos por la Paz y la Democracia ÍNSUMIISOS´ con sede en Ciudad de México. Profesor universitario y consultor. Ha trabajado en Centroamérica, México, Estados Unidos y Canadá.