La decadencia del Procurador de Derechos Humanos

Se han dicho muchas cosas, el propio señor Rodas Andrade ha explicado que “hay una ampliación presupuestaria”, “ que es una vendetta política”, “ que hay mala fe de la Corte Suprema, del Congreso” y muchas otras cosas por el estilo, pero lo cierto del caso y que no deja lugar a ninguna duda es que el señor Procurador de Derechos Humanos literalmente se gastó el dinero que se tenía para el pago de salarios y aguinaldos en gastos distintos a estos, dejando literalmente en trapos de cucaracha a sus propios empleados.