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Educación pública para todos (2)

Tanmi Tnam

Ha habido mucha reflexión entre distintos sectores y pueblos acerca de los puntos débiles de la educación escolar en Guatemala. Se han mencionado aportes para el mejoramiento o la transformación de la formación docente, la descentralización administrativa y curricular, el acompañamiento para el fortalecimiento de la competencia docente, el diseño y elaboración de materiales educativos, el enfoque diverso de la formación escolar, el sentido y las formas de evaluación de aprendizajes, la participación efectiva de la comunidad educativa, los aportes de la educación para la construcción de la paz, la justicia, la democracia y la disminución de la pobreza.

Resultados de investigaciones de distintos actores hacen ver la necesidad de mejorar los procedimientos de fortalecimiento y aprendizaje de lenguas maternas y el dominio adecuado de segundas y terceras lenguas para estudiantes de primaria y de nivel medio. Una simple observación en las aulas de la primaria en una sesión de aprendizaje del idioma oficial en las áreas rurales, se identifica con facilidad el esfuerzo por aprender sonidos, sílabas, combinaciones de letras sin significado alguno y lectura y escritura de palabras. Pasados muchas horas y varios años de asistencia a la escuela, poco se logra el dominio comunicativo del idioma Español. La escuela primaria y la del nivel medio no apoya la conservación y el uso de idiomas de pueblos originarios porque hay egresados de primaria y ciclo de educación básica que se avergüenzan de la lengua materna y en muchos casos hasta abandonan el uso en ámbitos familiares y comunitarios. En este sentido, la escuela es uno de los medios que ha desempeñado muy bien el papel de entidad que favorece el desuso y muerte de los idiomas del país.

Un buen lector necesita de un buen modelo en el aula, pero en el caso de Guatemala, hay datos del Ministerio de Educación que dan cuenta que tanto docentes que aspiran a obtener un puesto docente y los que están en servicio, tienen serios problemas de lectura y escritura en el idioma Español y en el caso de docentes hablantes de idiomas indígenas no leen y escriben su lengua materna, salvo algunas excepciones. Esto hace necesario diseñar para estos tiempos el plan de estudios y el número de años de la formación inicial y continua del docente. Para la educación primaria, los docentes de Guatemala, deben tener como mínimo una licenciatura en educación primaria intercultural, proceso de formación que debe estar bajo la responsabilidad de la Universidad de San Carlos de Guatemala o una Universidad Pedagógica Nacional, con requisitos de ingreso que aprecien entre otros indicadores el gusto y pasión por la docencia, la atención a estudiantes de distintas edades, el estudio y comprensión de la multietnicidad, el dominio de diversidad de métodos de trabajo que respondan al entorno escolar y a las exigencias de uso de la tecnología de la información y de la comunicación para aprendizajes.

Es necesario fortalecer el plan de formación inicial docente con componentes políticos centrados en los derechos humanos individuales y colectivos, la educación fiscal, la relación que existe entre política y educación, los derechos y obligaciones para el ejercicio de la ciudadanía que responda a contextos multiétnicos y la vinculación con el mundo actual, la emigración, la pobreza y los modelos de desarrollo económico en pleno siglo 21, entre otros temas. La formación docente debe ser responsabilidad expresa del Estado porque debería garantizar el estudio y apoyo a la construcción de país que todos deseamos.

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