Maras: ¿Hay solución?

Debilitar financieramente a las pandillas requiere la capacidad de producir la inteligencia que permita perseguir la pista del dinero. Y requiere además – y aquí la clave- la voluntad del Estado para romper la complicidad que existe dentro el mismo Estado con las pandillas. Porque el dinero producto de la extorsión es capaz de comprar la voluntad de muchos, incluso, dentro del Estado mismo.