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No tan lejos de la OCDE

Punto de Vista

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, en adelante OCDE, es un organismo internacional de carácter intergubernamental del que forman parte 36 países. La OCDE fue creada en 1960 y tiene su sede en París. Los países miembros trabajan juntos para compartir experiencias, encontrar soluciones y promover políticas que mejoren el bienestar social y económico de las personas alrededor del mundo. Analiza y compara datos para elaborar pronósticos y tendencias, fijando estándares internacionales dentro de un amplio rango de temas. La OCDE es un selecto club. De América Latina, solo México y Chile son miembros, Colombia y Costa Rica están en proceso de adhesión a la organización.

Para el caso de Guatemala, las relaciones entre el país y la OCDE han venido creciendo en los últimos años, consolidando su participación en diferentes órganos y foros. De hecho, el país ingresa al Centro de Desarrollo de la OCDE en el año 2019, convirtiéndose en el miembro número 54 de dicho Centro.  El Centro de Desarrollo es un foro internacional donde los países comparten sus experiencias de políticas para el desarrollo social y económico, con el objetivo de encontrar soluciones innovadoras para estimular el crecimiento económico y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.

Guatemala, también es miembro del Foro Global sobre Transparencia e Intercambio de Información con Fines Fiscales de la OCDE desde el año 2009. Dicho foro, por medio de la revisión entre pares reconoce la existencia de un marco legal, identificando áreas donde el país puede y debe mejorar con el objetivo de implementar estándares internacionales de transparencia e intercambio de información. Así en el año 2012, Guatemala firmó la Convención Multilateral sobre Asistencia Administrativa Mutua en Materia fiscal, ratificada por el Congreso de la República en el año 2017. De cara al futuro, el principal reto en esta materia se traduce en adoptar estándares internacionales de intercambio de información automática.  

El otro tema con el cual Guatemala tiene relación directa con la OCDE desde el año 2015, son las pruebas “PISA para el Desarrollo”, las cuales brindan la oportunidad de mejorar la calidad de la educación de los países que participan de este programa y de comparar sus sistemas educativos. Lo más importante, el programa PISA D es una herramienta para apoyar los esfuerzos de los gobiernos en la mejora de las políticas públicas en materia educativa. PISA D es una evaluación para los países de ingresos medios y bajos, con instrumentos de medición adaptados para los diversos contextos socioeconómicos.

Un total de 5,100 estudiantes rindieron la evaluación 2017 y en noviembre 2018 se publicaron los resultados de PISA D “Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes”. En las tres áreas evaluadas, matemáticas, lectura y ciencias, el país presenta resultados por debajo del promedio regional. El Informe se puede consultar en el siguiente link: http://www.mineduc.gob.gt/digeduca/ en la pestaña de evaluaciones internacionales. Se ha confirmado la participación del país para el ciclo de pruebas PISA 2021.

Guatemala, además, tiene un rol activo en otras instancias de la OCDE como el Programa Regional de la OCDE para América Latina y el Caribe (ALC), el Foro sobre Competencia ALC, la Iniciativa Fiscal ALC, la Iniciativa de la OCDE para el Diálogo de Políticas sobre Cadenas Globales de Valor, Transformación Productiva y Desarrollo, por solo mencionar algunos espacios. También se ha adherido a la Declaración sobre el Fortalecimiento de las PYME y el Emprendimiento para la Productividad y el Crecimiento Incluyente en 2018.

Como se observa, Guatemala no está tan lejos de la OCDE, pudiéndose beneficiar de una agenda de medidas para implementar estándares internacionales o las mejores prácticas de los países desarrollados en un sinfín de áreas: educativa, fiscal, transparencia, anticorrupción, etc. Sin embargo, lo anterior implica realizar profundas reformas institucionales y en consecuencia un esfuerzo de todo el Estado, ajustando la institucionalidad nacional para cumplir con dichos estándares.  

El trabajo con el Centro de Desarrollo como con la OCDE directamente, puede ayudar al país a identificar y aprender de otras experiencias mientras plantea y pone en práctica su propia agenda de reformas. A modo de ejemplo, los estudios multidimensionales de país de la OCDE, son una herramienta para diagnosticar y proponer una agenda de trabajo en variados temas y políticas públicas. En resumen, existe un gran potencial de colaboración entre Guatemala y la OCDE, sin embargo, este esfuerzo debe ser de país, de todos los sectores y actores para realizar las reformas que Guatemala necesita. La OCDE es un sello de calidad, es el club de las buenas prácticas y Guatemala puede recorrer ese camino.

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