Press "Enter" to skip to content

Impuestos para construir una nación

Sueños…

Quien quiera conocer el alma de un pueblo tiene que leer el presupuesto de la república de ese país. Si usted quiere saber cuál es el presente y el futuro de un Estado tiene que comprender el presupuesto general de la república de ese país. Las finanzas públicas de un país son el diseño estratégico para construir el Estado. Son una de las teorías más sencillas y más enredadas en todos los países del mundo.

¿Qué son las finanzas públicas? Son las decisiones estratégicas que nos indican en qué se gasta el dinero del país el gobierno; de dónde extrae dinero el gobierno para financiar sus gastos (de impuestos, venta de bienes y servicios, de endeudar a toda la nación); cómo maneja sus deudas el gobierno, invierte en infraestructura para el desarrollo (construye escuelas, colegios, hospitales, carreteras, autopistas, vías de trenes modernos, puertos), o malgasta el dinero en salarios, prestaciones de empleados públicos, armamentos innecesarios, pago de funcionarios en organismos internacionales y embajadas que son letra muerta.

En síntesis, las finanzas públicas tienen tres componentes esenciales para el progreso o el atraso de un país, esos componentes son el gasto público, los impuestos y el endeudamiento. Los países que tienen visión estratégica y unidad nacional progresan, pues diseñan sus gastos orientados a fortalecer las cualidades de su pueblo. Por ejemplo, gastan el 10% de su producción nacional en educación primaria y secundaria; generan la protección de áreas naturales, de bosques, lagos, especies animales y plantas; gastan en salud y se proponen que su población alcance estatura, expectivas de vida elevadas y capacidades para el trabajo, el deporte, la cultura y el respeto a la vida natural.

Veamos algunos datos de Guatemala. No olvidemos que en el momento de la independencia, en los años 1820-1821, Guatemala era la capital del imperio de Guatemala, en esta región se producían, tal vez 2/3, del producto de la región. Cuscatlán, Soconusco y Chiapas le seguían con una fuerte proporción, y después Comayagua y León. Costa Rica era una pequeña provincia de León, y no tenía impacto económico. El reino se derrumbó y se quedó en la nada. Los “próceres” de la independencia de la capitanía no tuvieron la estatura histórica para construir un Estado, y el reino se les diluyó entre las manos, perdieron Chiapas, Tabasco, Soconusco y Yucatán ante un óscuro virrey de México, y Comayagua se conviertió en un nombre extraño Honduras; Cuscatlán en un nombre extraño El Salvador; León se peleó con Granada y perdieron el valle central de Costa Rica y el Partido de Nicoya, estos dos últimos se unieron para conformar el Estado de Costa Rica y con una gran visión estratégica, iniciaron el uso de sus finanzas públicas en forma eficaz y eficiente, y de ser la provincia más pobre, 200 años después es la única que tiene algo que celebrar en el segundo bicentenario.

Cómo están las finanzas públicas de Guatemala

En el gráfico 01, luego de la crisis financiera internacional, el gobierno de Guatemala no ha tenido la capacidad visionaria de elaborar un proyecto de reconstrucción nacional basada en las nuevas tecnologías e industrias de exportación que permitan al país financiar su desarrollo. Tanto en indicadores sociales, como en infraestructura el país se deterioró. Al mismo tiempo el gobierno genera un déficit cada vez mayor, que no le permite invertir recursos en forma acertada. Luego de la crisis, Guatemala que tenía un déficit relativamente manejable inferior a los Q3 mil millones de déficit, que encontraban un financiamiento fácil y barato en el mundo e internamente, los políticos y sus aliados han encontrado una vía para mantener una estructura de país de la era colonial que no es posible mantener en el momento actual.

Gráfico 01

Fuente: Ministerio de Finanzas Públicas, 2020.

Para que un país progrese tiene que elevar la cantidad de dinero gastado y aún mejor, elevar la calidad del gasto. La calidad del gasto se mide en contra de los niveles de alfabetización de la población, tener al menos el 97% de la población alfabetizada, en el caso de Guatemala en su propio idioma. Es claro, que Guatemala, aunque al racismo no le guste, es un país multinacional, compuesto por más de 20 etnias diferentes.

Los países más desarrollados recaudan en ingresos y gastan en general el 35-40% del PIB, en promover los objetivos nacionales. Guatemala según el gráfico 02, apenas recauda el 11,8%, tiene que llegar, mínimo al gasto de Costa Rica, tanto en cantidad 30%, como en calidad, libre de analfabetos, sin desnutrición infantil, con un 70% de los jóvenes en secundaria.

En resumen, el gobierno de Guatemala, nos refleja en su presupuesto de la república un escaso interés en fortalecer las cualidades del pueblo. Muestra, eso sí, un crecimiento del déficit primario, que fue de Q1,885 millones en el año 2018 y qué en la actualidad superará los Q5,757 millones. Déficit primario significa que el gobierno, como empresa, ya no puede cubrir con sus ingresos ni siquiera sus gastos de operación, lo cual reduce drásticamente su capacidad de inversión, lo que acerca muy rápidamente su ruina. Esa situación de iliquidez es paradójica con los elevados salarios y prestaciones de los sectores políticos más influyentes, la seguridad y los poderes del Estado.

Urge una reforma fiscal. ¿Qué significa reforma fiscal? Primero, reorientar el gasto hacia la salud, educación, protección ambiental y generación de infraestructura para el desarrollo. Segundo, generar mayores ingresos tributarios, elevar la carga tributaria del país, especialmente la carga de grandes rentistas para que el país eleve su recaudación al menos al 20% del PIB. Tercero, prohibir el endeudamiento del Estado, con una sola excepción, sí la deuda se adquiere para construir infraestructura para el desarrollo, aumentar las áreas naturales protegidas, construir escuelas de primeria y colegios de secundaria.

Esta es una pincelada para comprender la reforma fiscal indispensable para un país que quiera sobrevivir a las amenazas del siglo XXI. No queremos una reforma tributaria (más impuestos), si no va acompañada en la misma ley, por una reforma del gasto hacia objetivos que beneficien a todo el pueblo y una administración responsable de la deuda.

Gráfico 02
Comparación del Gasto público
Guatemala y Costa Rica
-porcentaje del PIB-

Fuente: Banco Mundial, https://datos.bancomundial.org/indicador/GC.XPN.TOTL.GD.ZS?locations=CR-GT, visitado el 29 febrero, 2020.
TEXTO PARA COLUMNISTA

Lea más del autor:

%d bloggers like this: