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Necesitamos una nueva visión del mundo

Debemos Saber La Verdad

En este período de transición hay un miedo colectivo que esta surgiendo en la conciencia humana, pero hay que recordar cual es el origen -por lo que estamos aquí en el planeta- y así superar ese miedo. La paralización por el miedo puede ser peligrosa, ya que los individuos temerosos pueden adoptar medidas extremas o radicales.  Si los combatimos con ira o con odio, solo verán a un enemigo, eso afianza más sus miedos y se volverán más temerosos.

Debemos tener en cuenta que más allá de nuestras intenciones individuales, hay un propósito mayor con el fin humano y como, con nuestra actitud, podemos consumarlo, todo esto lo aporta una energía mayor que puede poner fin al miedo.  Esto debe ser la nueva visión del mundo.

El miedo nos puede llevar a la autoprotección, a sostener nuestras posiciones de poder, a robarnos mutuamente la energía, independientemente de la información nueva o mejor que exista del mundo, de los seres humanos, la energía espiritual es para el crecimiento.

Por insegura que parezca la vida, debemos comprender que no estamos solos, incluso por debajo del misterio de la existencia hay un propósito y un sentido.  Debemos evolucionar hacia la unificación. Los humanos debemos progresar compartiendo y comparando el conocimiento. La energía espiritual crea una nueva ética de interacción.

La arquitectura de la energía espiritual nos propone que los humanos debemos trascender del hábito de luchar y conquistar a otros y, a su vez, nos motiva para poner en práctica un sistema nuevo de intercambio y comparación de ideas, un sistema que proteja el derecho soberano de todo individuo a tener su propia opinión, sin tener miedo de la fuerza física. Una nueva cultura basada en el amor y la espiritualidad.

Debe haber un arrepentimiento de naturaleza profunda, uno que provocará un cambio psicológico interno, basado en las anulaciones de las adicciones del yo, con esta posición el ser humano podrá abandonarse al sentido trascendente del ser, el que asegura los verdaderos frutos de la vida espiritual.

Debemos trabajar por promover una conciencia de origen nacional basada en costumbres comunes,  vinculada de manera más estrecha con áreas de tierra común.

La civilización evoluciona y dentro de este proceso cada nación -formada por un pueblo plenamente unificado en términos de propósitos comunes y voluntad- que si luche por alcanzar su máximo potencial puede obtener grandes niveles de energía y eficacia.

Debemos tener un país con libertad, con independencia y justicia para todos los ciudadanos.

Debemos adoptar un punto de vista más espiritual, caracterizado por la honestidad y el amor hacia los demás.

Debemos aprender a intervenir de manera espiritual, lo que significa llevar todo proceso a la conciencia.

Fe es la fuerza energética que proviene de la esperanza  humana.

Un grupo superara -con mayor facilidad- las luchas del poder y puede encontrar con su creatividad soluciones posibles para el bien común, pero todos los humanos que participamos debemos hacerlo de manera consciente, encontrando una expresión personal en cada rostro

La mejor relación no es aquella que une seres humanos perfectos, es aquella donde cada uno acepta los defectos del otro y consigue el perdón de los suyos.

TEXTO PARA COLUMNISTA

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