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Dios marca momentos de turbulencia y calma

Pinceladas Democráticas

A lo largo de la historia los eventos de pandemia se marcan como reflexión, para retomar a la convivencia humana de “Amarnos los unos a los otros”, como sentencia divina.

La diez plagas bíblicas, son una serie de calamidades sobrenaturales, donde Dios infringió, quebrantando leyes y ordenes o normas a los egipcios para que el soberano dejara partir a los hebreos de Egipto, fiebre tifoidea  llamada plaga de Atenas durante la guerra del Peloponeso 430 AC. La peste Antonina 165-180 viruela, Peste Justiniano 541, la peste negra o bubónica siglo XIV, El Cólera siglo XIX 1861-1826, seis eventos de pandemia, la gripe Española1918, la gripe Asiática 1957, la gripe de Hong Kong 1968, la gripe de Rusia 1977, EL  VIH/SDA, viruela, difteria, tuberculosis,  el Ébola y otras para mencionar algunas, donde han muerto miles de millones de habitantes, en donde existe un denominador común, la ambición y la contaminación ambiental por el mismo hombre y los enfrentamientos  de naciones provocadas por la ambición del poder.

Algunos mantienen la tesis de que estos momentos que sufre la humanidad, en la mayoría son ocasionadas por el mismo hombre, llámese, eventos bélicos, desastres naturales y las enfermedades endémicas que ha aparecido cíclicamente, en donde  han fallecido millones de seres humanos, que según teorías, estas turbulencias, mantienen el equilibrio de los ecosistemas y la explosión demográfica que crece exponencialmente ocasionando un desequilibrio  en la vida de los seres vivos en el planeta, que al implorar al mismo Dios nos dará la calma, con la tarea de considerar reflexiones para que, al hacer un alto en el camino se vuelva a empezar a caminar en el camino correcto.

Verbigracia, cuando la humanidad se encuentra en un punto álgido de contradicciones, de jugar a querer ser superior a todos, de querer tener el poder económico, de mantener elites poderosas, oprimiendo a los más vulnerables y explotados; lo paradójico es que coyunturalmente aparecen estos eventos, para doblegar al hombre, y enseñarle nuevamente que hay un ser superior que crío la vida a la perfección  para el bienestar de todos.

Cuando los gobiernos y gobernados ya no atienden las leyes sociales permitiendo el desorden social, desafiando el principio que ambos deben trabajar para servir a la humanidad, olvidamos que esas leyes las hicieron los hombres en un  momento iluminado por el creador para que todos nos sirvamos mutuamente para el bienestar común.

Momentos que la libertad se convirtió en libertinaje y no  se quiere respetar los mandatos divinos, corrompiendo al hombre, mediante la maldad, en donde no se respete la vida de los indefensos, momentos en que los hijos no respeten los mandatos de los padres, y el ciudadano irrespete los mandatos legales,  en donde aparezca de nuevo el opresor y el oprimido, el explotador y explotado y los países poderosos mantengan la hegemonía de mantener en el status quo a los  pueblos que no gozan del desarrollo; entonces se debe hacer un alto para reflexionar y enmendar todos esos errores.

El mismo hombre destruye los ecosistemas, acabando la flora y fauna, en donde la misión de los perversos  es exterminar las fuentes que dan vida  a cambio de don dinero, provocando la contaminación extrema, haciendo millonario exterminando lo más preciado de la naturaleza para envilecerse con el poder del dinero a costa del sufrimiento y la explotación del mismo hombre.

Agregado a lo anterior, la proliferación de grupos de antisociales, que pretenden vivir a costa del trabajo de otros, extorsionando, robando, secuestrando, soslayando por cualquier medio el castigo por sus perversas actuaciones, de matar, asesinar, descuartizar y corromperse con el dinero del pueblo, desafiando  los mandatos divinos, la ética y la moral, con la práctica de conductas llenas de irrespeto, corrupción, violencia, droga y sexo.

Las oportunidades de trabajo son escasas, prohíben las migraciones, sin encontrar la solución de dar trabajo y tener dinero bien habido para vivir con decencia y honradez; las naciones poderosas promueven guerras a fin de afianzarse del poder y otros promueven divisiones en la religión, política, razas, homosexuales, feminismo, culturas y de otros grupos sociales que entorpecen la convivencia de paz para beneficiarse de los dividendos.

Estas y otras reflexiones, deben ser momentos de conversión y en este momento de crisis  se tomen actitudes de solidaridad, amor y respeto por la vida y cuidado ambiental.  Sin duda que Dios marca el momento para empezar de nuevo, porque se ha comprobado a lo largo de la historia que los eventos de turbulencia demandan reflexión para retomar la convivencia pacífica,  siguiendo los mandatos divinos, para gozar de mejoras económicas, educativas, sociales, políticas y de desarrollo en el buen comportamiento humano y retomar el principio de “Amaos los unos a los otros”, como nos enseñó el buen JESUS. Vale recordar el poema de K.O Meara. Poema escrito durante la epidemia de peste de 1800 que en sus último veros dice: “….Y la gente se curó……Y cuando el peligro terminó. Y la gente se encontró de nuevo. Lloraron por los muertos. Y tomaron nuevas decisiones. Y soñaron nuevas visiones.  Y crearon nuevas formas de vida Y sanaron la tierra completamente. Tal y como ellos fueron curados.”

TEXTO PARA COLUMNISTA

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