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Política fiscal en tiempos de Covid-19 (parte 4)

Crisol Literario

Prefacio: en entrevista televisiva de martes 14 de abril 2020, la presidencia de la ANAM reitera el firme apoyo al Gobierno de la República ante la crisis causada por Covid-19, al tiempo que exhorta a las municipalidades continuar fortaleciendo y acentuando los lineamientos disciplinarios de sanidad pública  mediante el distanciamiento social y evitar aglomeraciones. Que los listados de los agentes de trabajo informal, sean enviados con prontitud al Gobierno Central para la rápida agilización de la entrega de los recursos por la vía de transferencia bancaria mediante cajeros automáticos, previo mensaje de texto. Oportuna exhortación.

Cuerpo del artículo: en esta miniserie de “Política fiscal en tiempos de Covid-19”, no se pretende hacer una cirugía exhaustiva y profunda de la política de oferta monetaria ni de la política fiscal. No obstante, si se pretende dar un repaso de aquellos elementos de oferta y demanda que podrían estimular la reactivación económica evitando que el aparato productivo deje de funcionar; y a la vez, puntear o señalar algunos mecanismos que con su aplicación se garantizarían recursos para que el sistema de salud y las políticas regulatorias sanitarias implementadas en la presente emergencia, no colapsen, bajo el peso y la exigencia de la pandemia.

El cien por ciento de los reportajes televisivos, escritos y radiales por el mundo y en Guatemala reconoce de suma importancia la implementación de políticas de contención, mitigación y supresión del virus SARS-CoV-2 causante de la enfermedad Covid-19. Aunque algunos países, lamentablemente, reaccionaron relativamente tarde frente a la velocidad de contagio y virulencia de la pandemia. En entrevista con BBC-Mundo, el doctor Richard Baldwin, profesor catedrático de economía internacional en el Instituto de Postgrado de Estudios Internacionales y Desarrollo de Ginebra, aclara con bastante precisión el panorama.  El Dr. Baldwin indica que hay que actuar rápido y hacer lo que sea necesario ya que esta enfermedad se propaga a una velocidad increíble; que si no se actúa con celeridad sobrepasará la capacidad instalada de los hospitales; como ya ha ocurrido en países (incluso) industrializados, comentó. Por tanto, el profesor Baldwin resalta que las cuarentenas y las medidas de contención disminuyen la velocidad de contagio y aplanan la curva para que el número de personas que llega a los hospitales se disperse en el tiempo. “Esa es la conexión entre el Shock Médico y el Shock Económico”, enfatizó el profesor Baldwin.

En este punto el profesor Baldwin se detiene haciendo la meditación que el abordaje de la pandemia es un tema moral como económico. Y que no debería existir el dilema entre salvar vidas o salvar la economía. “Este es un falso dilema”, dice el profesor Baldwin. Haciendo ver que las dos cosas son importantes y que la cuarentena conlleva una disminución del comercio; pero, al mismo tiempo, se necesita de una política económica para asegurar proteger la economía para cuando todo pase y las personas vuelvan a sus actividades productivas -trabajo-, puntualiza el Dr. Baldwin.

A continuación se presenta una ilustración que asocia la curva médica con y sin políticas de contención y sus respectivas (contrapartes) curvas económicas en términos de caída de la producción (PIB).  Se puede apreciar que en la medida que la curva de contención se aplana vemos que la profundidad de la recesión se agudiza. Lo cual tiene sentido ya que aplanar la curva implica más tiempo de cuarentena (el Dr. Baldwin explica que es de vital importancia la política regulatoria de cuarentena y otras medidas de contención fundamentales). Entonces, siendo importantes las medidas de contención, surge el dilema o necesidad  de reducir y aliviar el nivel de profundidad de la crisis económica para estar preparados cuando llegue  ´el día después de la crisis´ y todos volvamos a nuestras actividades productivas normales. El Dr. Baldwin indica: “En el Fondo lo que necesitamos es cuarentena y políticas económicas adecuadas -Ejemplo: gasto fiscal- para que las empresas no caigan en la bancarrota durante el confinamiento”.

Del mismo modo opinan funcionarios como Alberto Carrasquilla, Ministro de Hacienda de la República de Colombia cuya deuda pública asciende a 54,3% del PIB por arriba de la franja aceptable del Fondo Monetario Internacional que indica que la deuda pública para garantizar sostenibilidad económica, financiera y fiscal no debería superar el 40% del PIB respectivo. No obstante, el Ministro Carrasquilla quien encabeza el equipo que realiza una delicada cirugía financiera para evitar que el aparato productivo colombiano deje de funcionar; y a la vez, asegurar recursos para que el sistema de salud no colapse. El funcionario asegura que se va requerir de una reforma tributaria. Entrevista en el “Espectador: sección de Economía”, actualizado el martes 14 de abril 2020.

Así mismo, otro país cuya deuda roza el 45% de su PIB, es México. Carlos Serrano Herrera, economista en Jefe del Banco BBVA-México, comenta que contener el gasto público es una irresponsabilidad fiscal, indicando que: “Este es el momento de implementar una fuerte política fiscal Contracíclica, como lo están haciendo un elevado número de países entre los que están Estados Unidos, Alemania y algunas naciones latinoamericanas”, dijo el economista en Jefe de BBVA-México. La vicepresidente de la Cámara de Diputados Dolores Padierna, difiere de esta opinión; aunque reconoció que tras agotar otras fuentes financieras, no se descarta recurrir a la deuda pública como último recurso. Entrevista en el Economista, actualizado el 12 de abril 2020. Por la anterior argumentación y lo expuesto en los anteriores cuadernillos (parte 2 y 3), en Guatemala vamos en la dirección correcta tanto a nivel médico-epidemiológico que gracias a la visión adelantada de las medidas precautorias, se ha podido contener la virulencia del SARS-CoV-2 causante de la enfermedad Covid-19.  Y como bien indica el profesor Baldwin, hay que evitar congestionamiento de los hospitales y reducir el número de defunciones. De igual forma, desde el punto de vista de la colocación de bonos del Tesoro adquiridos por el Banco de Guatemala y para que no se recargue todo el apoyo en la Banca Central, la iniciativa debe ser apoyada por el lado de la oferta fiscal desde la entidad receptora de impuestos y otros tributos flexibilizando instrumentos que permitan inyectar oxígeno a las pequeñas y medianas empresas -Mipymes-. En el cuadernillo o fascículo 3, se sugieren estrategias que pueden ser funcionales y de observarse se favorecería la reactivación de la microeconomía (flujo de caja, pago de nómina laboral, compra de insumos a proveedores y atención al cliente), manteniendo la motivación para continuar la producción nacional, el día después de la crisis.  Continuará.

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