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Cuidado, puede estar en todas partes

Tanmi Tnam

“De los que se llaman políticos hay que dudar porque solo discursan, mienten, ofrecen y engañan”.

“Quédate en casa” tiene significados distintos según a quién se le dice. Para el pobre sin comida esta recomendación significa tristeza, hambre, desnutrición y muerte. Para alguien que tiene suficiente dinero, le será indiferente ya que cuenta con comida para muchos años y se da el lujo que algún restaurante le lleve comida a casa. Para quienes tienen religión puede que sea voluntad divina y está previsto que suceda. Para los grandes comerciantes no justifica quedarse en casa porque se pierde mucha ganancia, les urge conservar y fomentar la riqueza y tienen el auxilio de algún benefactor.

Según la experiencia de los pueblos del mundo y la información que circula en medios de comunicación acerca del Coronavirus, este virus puede estar en el espacio que menos se imagina la gente. Tenemos que tener mucho cuidado, el virus ya está en muchas partes. Viaja a donde las mismas personas contagiadas facilitan que vaya. Puede entrar a las iglesias, viajar en carro, ir en moto o en tuktuk, capaz de ir con el que va a pie. El virus va con la persona contagiada. No tiene dificultades para abordar un bus que circula en las ciudades o uno que se dirige a cualquier departamento. A este virus no le cuesta aparecer en bancos, mercados populares y en las reuniones de autoridades de cualquier nivel y lugar. También aparece fácilmente en hospitales privados y públicos. Igual escucha música y observa rostros en las cantinas sucias de los pueblos o en los bares de lujo de la ciudad. Por todo esto, tenemos que cuidarnos. El virus está presente en los espacios del gusto o necesidades de las personas contagiadas.

El Coronavirus no respeta a los estudiantes.  Puede entrar con facilidad a los centros educativos de todos los niveles. Nadie desea que los estudiantes vuelvan a clases sin las condiciones que señalan expertos y autoridades. Ya se imaginan qué puede pasar en escuelas donde apenas están distribuyendo algo de gel, en muchas no hay agua potable, en algunos edificios escolares hay poca ventilación, el abandono en que están los servicios sanitarios y el ambiente inmediato con dificultades. Así que es un verdadero desafío para las autoridades cuándo van a estar las condiciones para que los estudiantes vuelvan a clases. Por el momento, es la familia que debe propiciar el ambiente familiar lleno de alegría, afecto, ternura, motivación y gusto por la lectura y las matemáticas.

Ya sabemos por medio de los informes del señor presidente de la República o por los reportes del Ministerio de Salud Pública, el Coronavirus ya está en clima frío, templado y en clima caliente. Por favor, todas las familias y los guatemaltecos debemos cuidarnos. Todos queremos vivir con salud óptima. Hay que seguir las recomendaciones que repiten a diario los médicos y los que saben de salud. De los que se llaman políticos hay que dudar porque solo discursan, mienten, ofrecen y engañan. Pero tampoco se puede negar que hay personas que aprovechan la propagación del Coronavirus para hacer dinero a costa del dolor, de la pobreza y de la miseria. Estos hechos se deben denunciar. Quienes viven en comunidades rurales, evitar lo más que se pueda ir a la cabecera municipal o viajar a las grandes ciudades donde se junta mucha gente. No debemos contagiar a los miembros de nuestra familia.

Apoyemos a las autoridades del municipio y del país. Esperemos que asuman las mejores decisiones por la salud y la vida de todos los guatemaltecos. No nos cansaremos de decirles que no queremos morir por el Coronavirus ni por el hambre. Queremos comida, salud, alegría y bienestar.

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