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El viacrucis en la Fiscalía de Asuntos Internos del MP

Kidon

Tal vez, el motivo de la asignación obedezca a la inexperiencia, miedo, amistad, o ser proclives a obtener algún beneficio económico, que lleve implícito, encubrir y retorcer las investigaciones, para dejar impune al jefe de la estructura criminal que opera desde la FECI.

La semana pasada se dieron a conocer dos investigaciones que se tramitan en la Fiscalía de Asuntos Internos, del Ministerio Público, relacionadas con los casos Odebrecht y Filtraciones FECI, promovidos por la Fundación Contra el Terrorismo, en contra del agente fiscal Juan Francisco Sandoval Alfaro.

La tramitación de ambos procesos ha sido un verdadero calvario, que va desde la ineficiencia de los fiscales asignados, pérdida de elementos probatorios, complicidad con los sindicados, e interpretaciones ilegales y antojadizas por parte de los encargados de ejercer la persecución penal e investigación de los hechos delictivos en el país.  

Esto, sin contar con los múltiples intentos para pretender desestimar los casos promovidos en contra de diferentes fiscales, a pesar de la existencia de evidencias fundamentadas y solidas, lo cual, nos ha llevado a promover las oposiciones ante los órganos jurisdiccionales competentes, los que al final, han obligado al MP a continuar con la investigación; por ejemplo, en los casos conocidos como, el Edifico de la Corrupción, el cual culminó con una de las ordenes de captura en contra de la ex fiscal general Thelma Esperanza Aldana Hernández, y el que se promovió en contra del ex jefe de la Fiscalía de Derechos Humanos, Orlando Salvador López, un ebrio consuetudinario que mató a una persona en Teculután y que, gracias a la FCT, fue destituido del cargo y hoy, enfrenta un proceso penal.

La persistencia y búsqueda implacable de justicia, es lo que nos motiva a no darnos por vencidos, pero, si para nosotros que contamos con la capacidad de movilización, tiempo y recursos para procurar los casos, es difícil, no quiero ni pensar, como se podrá sentir aquella víctima que reside en el altiplano, el oriente o la costa del país, que presenta su denuncia confiando en la ley, y que es recibido por estos incompetentes haraganes, que le indican que por estar ocupados, refaccionado, almorzando, chateando, de vacaciones, en audiencia, en el despacho, en el baño, enfermos, de licencia, con el jefe, de comisión y mil excusas más, no lo pueden atender, y que si quiere, regrese el mes que viene, a ver si el caso avanzó en algo.

Si esta fiscalía es la piedra angular del Ministerio Público, donde se investigan los hechos delictivos cometidos desde la Fiscal General, hasta del funcionario que se encarga de sacar las fotocopias en el primer nivel, no me explico porque entre sus miembros, cuenta con personajes tan ineficientes como el agente fiscal Juan José Mendizábal Ávalos, y las auxiliares fiscales Cesia Merari Sagastume Osorio y Ángela María Gudiel Moran, quienes tienen asignados los casos Odebrecht, Filtraciones FECI y Violación a la Independencia Judicial, entre otros, cuyo sindicado en común resulta ser el agente fiscal Juan Francisco Sandoval Alfaro.

Tal vez, el motivo de la asignación obedezca a la inexperiencia, miedo, amistad, o ser proclives a obtener algún beneficio económico, que lleve implícito, encubrir y retorcer las investigaciones, para dejar impune al jefe de la estructura criminal que opera desde la FECI. Ante ello, hago un atento llamado a la Fiscal General, para que proceda a investigar a estos falsos operadores de la ley, y en su caso a removerlos, para designar a personal que tenga un compromiso real de trabajar en beneficio del país.

Recuerden fiscales, el poder es efímero y pasa factura y más temprano que tarde, en esa misma fiscalía desde donde hoy proveen impunidad, serán investigados y sometidos a proceso penal por las ilegalidades cometidas, cargos que deberán enfrentar solos, sin el apoyo de quien hoy los utiliza.

Dejo este artículo para que la población guatemalteca, conozca los nombres de los funcionarios públicos que, a base de investigaciones ilegales y parcializadas, pretenden consumar la estafa más grande cometida en contra del patrimonio del Estado, con el cierre irrevocable del caso Odebrecht, por el cual, usted, sus hijos y nietos, tendrán que pagar los más de 384 millones de dólares invertidos en una carretera que no se construyó, así como dejar en impunidad graves hechos delictivos, para que sea la historia, la sociedad y la ley, la encargada de juzgarlos.

“El que se humilla para evitar la guerra tendrá, la humillación y la guerra”. Winston Churchill.

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