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El poder del voto, como garantía de la democracia

Pluma Invitada

La suerte fue echada para ese domingo 5 de julio, la democracia venció el miedo a la pandemia y ganó el que la mayoría del pueblo decidió.

El pasado domingo 5 de julio y bajo la amenaza del Covi19, ciudadanos y ciudadanas de la República Dominicana dieron una gran muestra de civismo cumpliendo con el deber de elegir nuevas autoridades quienes habrán de gobernar el país caribeño por los siguientes 4 años. Más de 3 millones de dominicanos y dominicanas salieron decididos a marcar la cara de los candidatos de su preferencia, a las 7:00 de la mañana se dio inicio a las votaciones, pasadas las 8:30 PM, ya se sabían los resultados preliminares.

Un gran compromiso ciudadano se hizo realidad mediante el ejercicio del proceso más democrático, el voto ciudadano, expresado de manera consciente, sin apasionamiento y teniendo muy en cuenta que el 5 de julio apenas es el inicio de los que muchos dominicanos esperan. No olvidemos que el voto es el ejercicio democrático a través del cual un ciudadano expresa su apoyo o preferencia por un partido o candidato x durante la celebración de unas elecciones. El voto no solo debe estar presente para que un sistema político sea democrático, también se constituye en el medio a través del cual se elige a quienes dirigen los destinos de un país por un periodo específico procurando legitimidad al proceso, de manera que el voto es inalienable y secreto.

En la República Dominicana, la Constitución Dominicana de 2015, en su Artículo 208 sobre el Ejercicio del sufragio.  “Es un derecho y un deber de ciudadanas y ciudadanos el ejercicio del sufragio para elegir a las autoridades de gobierno y para participar en referendos. El voto es personal, libre, directo y secreto. Nadie puede ser obligado o coaccionado, bajo ningún pretexto, en el ejercicio de su derecho al sufragio ni a revelar su voto”.

En un sistema democrático, la celebración periódica de elecciones es la regla, la misma se lleva a cabo mediante el sufragio universal, libre, igual, directo y secreto, requisitos indispensables para fortalecer la democracia. La participación ciudadana en estos procesos es la condición a través de la cual se manifiesta su compromiso con la democracia, materializada por medio del ejercicio del voto.

A pesar de lo que he citado antecedentemente, el 16 de febrero millones de dominicanos no pudieron cumplir con su deber y ejercer el derecho al voto en unas suspendidas elecciones municipales empañadas por un sinnúmero de hechos que ponen en juego nuestra democracia, a partir de estos acontecimientos, los ciudadanos/nas, jóvenes en su mayoría, pusieron en ejecución mecanismos de participación a través de manifestaciones pacíficas que agregan valor al sistema democrático dominicano desde esa óptica.

Finalmente, el domingo 15 de marzo la República Dominicana logró celebrar las elecciones municipales, en esta oportunidad, dada las experiencias recientes la ciudadanía con derecho al voto asumió una actitud activa y vigilante del proceso, consciente de que el sufragio es la garantía principal de fortalecer el sistema democrático dominicano. Unos 3,849 cargos se disputaron, los cuales tendrían la responsabilidad de dirigir la gestión a nivel municipal a partir del 24 de abril.

Muchas caras nuevas, jóvenes y frescas adornaban las boletas o papeletas electorales, hojas de papel en la cual el ciudadano habría de marcar la cara de quien les representarían en el ámbito municipal por los próximos 4 años. Recordar que el voto automatizado no pasó el examen y se retomó el ya conocido voto manual.

El escenario anterior se ha repetido para el próximo proceso, unas elecciones con fecha de celebración para mayo 17, aplazadas por la presencia de la Covid19. A punto de celebrarse las elecciones presidenciales y congresuales este 5 de julio, crecen las expectativas y el entusiasmo en la población, los ciudadanos dicen que acudirán a votar, aunque tengan que forrarse con trajes especiales para protección por el coronavirus.

Según datos del padrón de la Junta Central Electoral, de los 7,529 932, 2,989,250 son jóvenes con derecho al voto, de los cuales una gran parte estuvo ejerciendo ese derecho por primera vez, esto representa el 39.9 % del total de inscritos. Las pasadas manifestaciones en la plaza de la bandera, dejó evidenciado que el voto joven tendría peso en esta contienda electoral. En tanto, las mujeres dominan el padrón con el 51.14 % del total de la población con derecho a ejercer el voto. No hay dudas que la última palabra en materia de votos en la elección de las nuevas autoridades, las mujeres y los jóvenes, han jugado un rol determinante.

Luego de una pausa, todo parece indicar que la ciudadanía despertó, las pasadas manifestaciones de febrero, los cacerolazos, así lo señalan, evidenciando una población empoderada y consciente de cuál es su rol en el fortalecimiento del sistema democrático dominicano. Las redes sociales se hicieron eco con #hagstag que invitaban a votar de manera consciente, a defender el voto, entre otros métodos que se hicieron populares para promover el mayor ejercicio democrático.

La ciudadanía dominicana despertó y lo ha hecho con sensatez y con la firme convicción de que el voto tiene poder, y es una manifestación cívica no solo para garantizar el fortalecimiento democrático, también para poner y quitar gobiernos. Pienso que, a partir de este proceso, habrá un antes y después para los próximos gobiernos y aspirantes, que les hará recordar que el poder lo tiene el pueblo, y sobre todo que el voto no puede estar condicionado a dádivas y a un empleo en el Estado.

La suerte fue echada para ese domingo 5 de julio, la democracia venció el miedo a la pandemia y ganó el que la mayoría del pueblo decidió, pero a través del voto, porque de eso trata la democracia. Los ciudadanos y ciudadanas ataviados con sus mascarillas y cumpliendo con las medidas de seguridad, salieron temprano a ejercer el voto, mostrando un comportamiento cívico a la altura de la situación.

La mayoría decidió con alrededor del 53% de los votos por Luis Abinader, candidato del Partido Revolucionario Dominicana (PRM), y República Dominicana estrenará nuevas autoridades a partir del 16 de agosto, rompiendo la racha de 16 años de gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).  Es un gran compromiso para las autoridades que resultaron electas, ya que la realidad que ha dejado al desnudo la pandemia por el coronavirus en materia social, económica, de salud, representan un gran reto, no solo para las autoridades, también para todos los dominicanos.

#RepúblicaDominicanaVotó

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