La necesaria moralidad

Ciertamente la inseguridad social y económica, la escalada de terror provocada por una violencia desenfrenada loca y cínica. La insistente glotonería de los corruptos, la incapacidad de los gobernantes de turno para definir estrategias y acciones concretas que cumplan con una práctica mínima de servicio social, el oscuro panorama de futuros inciertos; hacen de nuestra realidad una especie fantasiosa de turbulencia y miedo.