¿Impuesto a la riqueza? ¡A los pobres!

Dicen los demagogos que el dinero coactivamente retirado del mercado vuelve en asistencia social. En primer lugar, poco de lo recaudado termina en asistencialismo y luego lo que teóricamente se dirige a los pobres pasa por una burocracia -y corrupción- que consume buena parte y, entonces, lo que llega al pobre es menos de lo que se le quitó: así es como existe la pobreza, por culpa de la violencia estatal.