Press "Enter" to skip to content

Guatemala entre la vida o la muerte

Mirilla Indiscreta

En toda la tierra van a morir en el año 2020, 60,800,000 personas, por la única razón que la población mundial tiene una tasa de mortalidad del ocho por millar.

Nos ilustraba esta semana el brillante economista Jorge Canale Nanne, otra de las plumas que apuntalan esta casa editorial. El Siglo, nuestro tintero y trinchera.

Dividía los fallecidos naturalmente, de acuerdo con estudios demográficos, entre los 365 días que tiene el año, y esta simple operación nos anticipa que con coronavirus o sin él, morirán ciento sesenta y seis mil quinientas personas por día.

Canale Nanne con una exposición científica y siguiendo la lógica de estadísticas inobjetables nos resalta que, en los primeros cien días, las muertes en el mundo llegaron a ciento sesenta y dos mil, que aún con el fabricado intruso no alcanzó el promedio señalado como el esperado en el mundo.

No hay que olvidar que la población mundial se estima en 7,700 millones de personas y una cifra que preocupa a los globalistas es que en el año 2050 lleguemos a los 9,700 millones y en el 2100 pudiéramos contarnos 11,000 millones de habitantes.

Urge de acuerdo a su visión, el establecimiento de un Gobierno Mundial Totalitario, que reduzca a la gente, el pueblo, la chusma, la plebe a una masa razonable y manejable, conforme y sumisa que, inventariada por una tecnología de punta, pueda reaccionar robotizada a todas las indicaciones de los nuevos dueños del mundo.

Los dueños del capital transnacional producido por la especie humana, cuya aceptación y reconocimiento, sea parte de la convivencia pacífica entre esclavistas y esclavos.

Enfrentados a quienes, defendiendo un concepto regional, pero profundamente soberanista, proponen el control de las potencias sobre sus respectivas áreas de influencia geopolítica, económica y militar en confrontación con el gobierno global de las empresas transnacionales.

Dos sistemas planetarios en la disputa del control del mundo cuyo escenario principal se desarrolla en el corazón mismo del imperio más poderoso que registra la historia, Estados Unidos de América envuelto, en una guerra civil en proceso, como anticipa el reconocido geo-estratega mexicano Alfredo Jalife.

Toca definir si el soberanista Trump o el globlalista Biden inducirá el futuro de una potencia en acelerada decadencia y transición.

Con Trump, es inevitable el arribo a una era en la que China, Rusia y Estados Unidos compartirán el control del mundo a través de gobiernos soberanos.

Con Biden una globalización controlada por las multinacionales en donde el rendimiento de la población, sea más valioso que las fronteras nacionales.

Toda esta renuncia y entreguismo, con el consentimiento de los pueblos, manipulados y desorientados por la embrutecedora presión psicológica de los medios mundializados de comunicación social.

Profundizando la brecha insalvable entre el capital y el trabajo, sin opción para los pobres.

Estimulando derechos demagógicos de minorías militantes y desestabilizadoras, a cambio de la rendición incondicional y entreguista de los intereses nacionales.

Sustentando la Ideología de Género, para hacer de las preferencias sexuales, el aborto, la pedofilia, zoofilia y otras variables, armas culturales de discriminación a la inversa.

Minorías agresivas, en contra de mayorías pasivas.

Transformando en Derecho aberraciones inaceptables.

Promoviendo cínicamente que a los niños en su infancia les impongan una identidad masculina o femenina, aunque tengan prohibido decidir por cuenta propia, casarse o ejercer sus derechos políticos y civiles antes de los dieciocho años.

Con Biden o Trump, China y Rusia tienen prisa por compartir con los Estados Unidos una nueva tripolaridad y el control geopolítico, económico y militar del mundo.

Europa como potencia menor, espera esa definición para alinear sus intereses, igual que otras regiones de la tierra, se preparan para el cambio de eje geopolítico planetario.

Los globalistas crearon su virus como importante auxiliar de sus objetivos. Para minar la resistencia de la población, asociaron capital, pseudo-izquierdistas, oportunistas y entreguistas, mezclándolos en su lucha.

Viejos comunistas y su utopía de un gobierno comunista, sin Clases y sin Estado, en prostituida alianza con capitalistas que financian sus panfletos y burocrática existencia.

Aliados, siempre y cuando revuelvan el mundo y confronten a la sociedad, aniquilen la democracia y se apoderen de los gobiernos.

Se inventaron el NEO-CONSTITUCIONALISMO, teoría inmoral, que destruye las instituciones, sus constituciones y el Estado de Derecho.

Ojalá mi buen amigo Jorge Canale me dispense esta digresión geopolítica y me permita que regrese a su magnífico análisis de la realidad económica producto del plandémico proyecto globlalista.

Canale Nanne nos pone los pelos de punta

“El modelo que impuso la Organización Mundial de la Salud OMS nos reporta la pérdida de 310 millones de puestos de trabajo en el mundo informal”.

“Un estudio hecho por la FAO, también organismo de las Naciones Unidas encargado de los programas de alimentación indica que, durante 90 días, van a morir por hambre al día, trescientas mil personas, lo que significa que las cuarentenas generaron la muerte por hambre de veintisiete millones de personas”.

“UNICEF Organismo de Naciones Unidas para la niñez y la infancia informa que hay cien mil jóvenes que no están recibiendo las vacunas adecuadas anticipando la catástrofe de salubridad que este dato implica para la humanidad”.

Jorge, hizo una resonancia magnética a las implicaciones de esta conspiración mundial que aterroriza más que el coronavirus.

Un genocidio planetario que pedirá cuentas nacionales e internacionales, cuando la humanidad tome conciencia del crimen colectivo consentido por algunos gobiernos.

El de Guatemala, les entregó anticipadamente el poder, a cambio de impunidad si triunfan.

Y no obstante esa clarísima posición encubierta, los globalistas disfrazados de demócratas aquí y en los Estados Unidos, pretenden con ayuda del Departamento de Estado Profundo y sus servidores locales, tomar el gobierno total del país, antes de las elecciones, para parapetarse si ganara Trump.

Colonia sin derecho a voto, tristemente dependemos de ese proceso.

El 3 de noviembre es la fecha decisiva.

No lo olviden quienes tienen alguna responsabilidad de actuar.

GUATEMALA ENTRE LA VIDA O LA MUERTE.

Area de Opinión
Libre expresión de pensamiento.

Lea más del autor:

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

%d bloggers like this: