Press "Enter" to skip to content

Historia de la lengua española (Parte 4)

Cultura

En esta parte vamos a ver lo que nos legaron otros pueblos que invadieron la Península Ibérica y los cambios morfológicos y sintácticos de las palabras de nuestro idioma.

No podemos negar que la historia de la lengua castellana es muy compleja, pero no podemos limitarnos con lo poco que sabemos, hace falta profundizar más en el tema.Veamos que más tenemos dentro de nuestra historia.

Durante la historia, la lengua española, ha sufrido muchos cambios, tantos que la comunicación se ha ido limitando, creando una crisis cultural y lingüística.

El latín vulgar bárbaro de los Godos y Visigodos tuvo diferentes connotaciones y confusiones en su estructura. Abunda en grafías como fibola, tegolas, costudiat, tónica, o túnica que atestiguan la igualación de la “u” y la “o”, citando un ejemplo. Los dialectos mozárabes hicieron cambios en la sintaxis del idioma. A saber algunos ejemplos:

La sonorización de las consonantes sordas intervocálicas que se ven en palabras como “pontificado” (pontivicatus) e iglesia (eclesiae, o eglesie). Todos estos cambios fueron surgiendo durante décadas. Las lenguas romances como el castellano, se mantenía en constante transformación.

El español que conocemos también cuenta con rasgos árabes. Los islamistas, guiados por las enseñanzas de Mahoma, encontraron en estas tierras muchas formas de presentarse. Una de ellas es conocida como la guerra santa. Este grupo ya había anexado a su ideología religiosa países como Siria, Persia, el Norte de África y Sicilia.

La invasión Árabe y su estadía en las zonas Andaluzas de España, hicieron también su trabajo en “prestar” parte de sus vocablos que se adhirieron a la ya establecida Hispania Romana, convirtiéndose en el elemento más importante luego de la romana durante el siglo XVI, legando aproximadamente más de 4 mil formas lingüísticas.

Palabras de origen árabe como alfanje, adarga, almófar, y alféreces, que llevaban los guerreros en sus expediciones anuales en contra de los cristianos. En la agricultura, nombres como acequia, aljibe, alberca, azud, noria, arcaduz, alcachofas, algarrobas, alubias, zanahorias, chirivías, berenjenas, alfalfa. Productos árabes poco conocidos en esa época como el azafrán, la caña de azúcar y algodón.

Los vocablos para denominar vivienda o comunidad están aldea, azotea, zaguán, alcoba, almohada, alfombra, para mencionar algunas palabras de origen árabe, aunque hay más de ellas, este artículo se nos haría más largo aun. Las instituciones públicas también tienen términos árabes: alcalde, alguacil, albacea, alboroque, almojarife.

Los términos matemáticos como algoritmo, álgebra, término de vacío donde se acuñó el término “sifr” se convirtió en lo que ahora conocemos como cifra. En alquimia hicieron estudios. Términos como alcohol. Términos médicos como médula espinal, nuca, entre otros.

Adjetivos como mezquino, baldío, añil, azul, carmesí, fulano, sutano y mengano. Otros como halagar, acicalar, balde, he, helo, hala, ojalá, para citar algunos más.

Entre otras corrientes lingüísticas que prestan sus vocablos al español están también los galos y occitanos, mejor conocidos como francos o carolingios, de estos destacan vocablos como: homenaje, mensaje, merced, benevolencia, deleite, vergel, fraile, monje, se adhirió el apócope “e” a palabras como mont, part, allend, cort, entre otros.

El español se fue expandiendo. Primero la división de las provincias, y por último su unificación, intensificándose con la aparición de los primeros textos medievales, prosas y líricas compuestas en el nuevo y estrenado idioma español conocido como arcaico por los juglares de la época.

Hasta la fecha se mantienen vocablos galo – occitano, o francos como: ligero, doncella, ruiseñor, linaje, peste, hostal, salvaje, tacha y otras que han tenido transformaciones como sentido, locura, sabio, paraje, nobleza, canónigo, sojornar, trobar.

La literatura tuvo sus momentos también, cabe destacar que las composiciones literarias tenían que transcribirse, no solo en latín, sino también en el alfabeto hebreo y árabe, ya que en la España medieval convergieron las tres grandes religiones: Judaísmo, Cristianismo e Islamismo. Creando cada vez más variadas producciones, desde la poesía lírica hasta la prosa actual.

En la próxima entrega, veremos cómo la literatura española ha sufrido sus cambios desde el siglo XIII aproximadamente hasta la fecha.

Lea más de la autora:

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

%d bloggers like this: