La felicidad según Séneca

Ventana Cultural

Séneca nos deja un legado filosófico y práctico muy prolífico, con la brevedad de la vida y su postura ante la búsqueda de la felicidad.

El tema de la felicidad es muy complejo y sumamente amplio, en este apartado hablaremos a grosso modo de lo que es la filosofía estoica, a través de uno de sus representantes, Séneca. Quien en su época fuera tutor de Nerón, y este lo mandó a suicidarse por creerlo traidor a su reinado.

La filosofía estoica se basa en las preguntas ¿Qué depende de mí? Y ¿Qué necesito? Al descubrirlo, ser feliz con ello. Por supuesto, eso no significa que no se puede aspirar a más cosas, pero tampoco se puede ser mezquino con el mundo de las ideas.

La felicidad es un tema completamente recurrente en todos los sentidos. Todos buscamos ser felices sin importar el costo. Es un proyecto de vida. Van caminando en su búsqueda como lobos ciegos sin saber por dónde buscar.

Nos preguntamos ¿Qué es la felicidad? ¿Qué nos hace felices? Realmente, las respuestas varían según el pensamiento y las circunstancias de cada uno. Pero ¿Qué enseña la filosofía estoica al respecto?

Séneca nos habla de este tema de esta manera. Muchos van caminando a trompicones, cayendo unos encima de otros, como soldados derrotados, de fracaso en fracaso, no buscan la verdad y la justicia, sino que van en contra de ella. Para encontrar la felicidad debemos alejarnos del barullo y caminar en postrer de la verdad y la justicia si queremos realmente ser felices. El común de la humanidad juzga y se contenta por ver que “tiene la razón”. Porque los pequeños placeres de la vida llenan el tiempo del hombre común.

Séneca espeta de una manera voraz que la verdadera felicidad es estar libre de perturbaciones, comprender nuestros deberes hacia lo espiritual y nosotros mismos, disfrutar del hoy sin ninguna dependencia ansiosa del futuro. Eso no quiere decir que no planifiquemos nuestro día a día. El que es feliz, no ansía nada ni se angustia por lo que no tiene, simplemente sabe que las bendiciones que da la vida están dentro de cada uno de los seres.

La felicidad, según la filosofía estoica, va acompañada por otros elementos: la tranquilidad, que es un equilibrio mental que no se exalta ni se deprime, solamente está. Es el estado de la perfección humana, otro elemento que tiene una persona realmente feliz es que goza de una calma perpetua ya que tiene una perspectiva real de las cosas, observa un orden, una medida, un decoro en todo lo que hace, atrae lo que para él es conveniente.

Es decir, para Séneca, el hombre realmente feliz es aquel que puede estar en calma ininterrumpida en medio de las adversidades, nada lo perturba.

El ser humano vive en una vorágine de emociones y sensaciones que a veces hace tambalear su entorno, su mundo y su metro cuadrado donde vive. Pero el hombre que es realmente feliz, no quiere decir que no tenga problemas o no se enoje, o no sienta, al contrario, ha logrado adquirir una tranquilidad interna que, aunque el mundo se le venga abajo, no pierde la calma y la serenidad, busca soluciones a los problemas, y logra salir avante.

Por ser un tema bastante amplio, lo tomaremos en diferentes puntos para abarcar todo lo que tiene que tocar.

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Claudia Alexandra Figueroa Oberlin

El arte siempre lo llevé de la mano con la literatura, me dediqué al teatro, a la danza por más de quince años, y a las artes marciales, ahora soy miembro de diferentes asociaciones y academias de poesía: Asociación Actuales Voces de la Poesía Latinoamericana, donde participo con crítica literaria, Academia Nacional e Internacional de Poesía de la Benemérita Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, América Madre, Unidos por las Artes, Movimiento Literario de Centroamérica, y locutora de la radio el barco del romance con el programa Una Ventana al Mundo, donde hablo de los viajes, la historia y la cultura, recito poemas y leo cuentos o fragmentos de otros autores y propios.