A las urnas en pandemia

Aún me rechina bastante en el oído cuando escucho hablar de “la nueva normalidad”, es más, personalmente prefiero referirme a “la circunstancial normalidad”, por lo menos es más esperanzador para aquellos que pretendemos volver a circular públicamente sin un tapabocas, ver espectáculos deportivos y artísticos sin limitaciones o incluso saludar con un beso y un abrazo sin ser rechazados por temor a un presunto contagio.