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Guerra contra las noticias falsas

Poptun

Las noticias falsas, son el nuevo virus a vencer.

La semana pasada, el gobierno interino de Bolivia aceptó que contrató a la empresa estadounidense CLS Strategies.  Esa empresa fue desmantelada por Facebook, luego que le eliminó 55 cuentas de Facebook, 42 páginas y 36 cuentas de Instagram, por violar la política en contra de la injerencia extranjera.

Bolivia señaló que contrató a la empresa para “cabildeo” por la democracia.  Sin embargo, Facebook señala que dicha firma usó cuentas falsas para distintas publicaciones en materia de política y elecciones, tanto en Bolivia para apoyar al gobierno interino, pero igualmente para efectuar publicaciones respecto a otros países.

Las noticias que difundieron esas cuentas y páginas falsas, fueron relacionados con Venezuela y México, en apoyo a la oposición venezolana, y además enunciaron críticas al partido político “Morena” que llevó al poder al presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador.

Facebook, whatsApp, Instagram, twitter, y otras redes sociales, son usadas frecuentemente para diseminar odio y miedo entre la población, a través de noticias falsas, memes u otras herramientas.  Según la Red de Periodismo Ético, las noticias falsas, son “Toda aquella información fabricada y publicada deliberadamente para engañar e inducir a terceros a creer falsedades o poner en duda hechos verificables”.

Existen acusaciones diversas que las noticias falsas han generado daños a millares de personas alrededor del mundo.  Han incitado genocidios por la propagación de odio racial, han interferido en procesos democráticos, luego que han inclinado la balanza a favor de un candidato a un cargo público de elección popular, o bien van encaminadas a apoyar movimientos que promueven discriminación, odio racial, xenofobia, homofobia, entre otras actitudes.

El año pasado, Netflix, publicó en su plataforma, el documental “Nada es privado” en la que se revela el caso de Cambridge Analytica, empresa de consultoría política, a la que Facebook entregó inapropiadamente los datos de 87 millones de usuarios de esa red social, y la que los utilizó para manipular la opinión pública en la campaña presidencial de Donald Trump de 2016 y la campaña sobre la salida de Reino Unido de la Unión Europea (Brexit).

Cambridge Analytica, recolectaba datos sobre los usuarios, a través de algoritmos que les permitían clasificarlos conforme la información que cada uno publicaba, o las emociones que manifestaba ante ciertas noticias, tales como me gusta, me encanta, me enoja, entre otros.  Identificaba y perfilaba a los usuarios “manipulables”  para bombardearlos con una serie de información falsa, para atraerlos hacia movimientos que les conquistaban a cumplir acciones o posiciones extremas.

Por este caso, Facebook fue sancionado a pagar una multa de US$5,000 millones por las malas prácticas en la seguridad y privacidad de los datos de miles de usuarios.

En la actualidad, Netflix también difunde la película “Hater” en la que se detalla la manera de cómo se construyen las noticias falsas, y cómo éstas manejan el diario vivir de un sinnúmero de personas, estableciendo opinión pública y arruinando las buenas intenciones de ciertos líderes.  El protagonista, un empleado de una compañía de mercadeo especialista en crear fake news, es el encargado de crear las noticias falsificadas y convocar a protestas a grupos rivales para el mismo día y hora para generar odio y pánico y se peleen entre sí. Todo financiado por un político.

Observamos que, durante la crisis sanitaria que ahora nos paraliza, las noticias falsas están fuera de control. A través de las distintas redes sociales, la información poco veraz circula a alta velocidad como verdades aparentes, y la mayoría de ocasiones no son verificadas por las personas que las comparten, porque la información se asume como verídica. Esas noticias han generado cuantiosa desinformación, miedo desmedido y muertes.

Las noticias falsas, son el nuevo virus a vencer.  Es preciso que todos nos responsabilicemos a no difundirlas, le declaremos la guerra ya que constituye un negocio que ocasiona un negocio multimillonario cuando se replican. Confrontemos la información antes de compartirla, o simplemente no la compartamos, porque la información falsa, desinforma, crea confusión, promueve odio y pánico, e incluso suscita las más bajas pasiones. No caigamos en la trampa. No seamos promotores de este nuevo terrorismo.

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