Press "Enter" to skip to content

La existencia humana es melodía universal infinita

Desde La Ventana De Mi Alma

A través de los siglos las personas siempre han buscado la manera de fortalecer su conexión con el Creador. Por siglos, distintas culturas han usado canciones, bailes, artes visuales y meditación (por nombrar algunas) como una expresión de gratitud y amor por quien creó el universo.

Ilustración del artículo La existencia humana es melodía universal infinita.

Sin duda esta aseveración nos da la pauta para creer que todo lo que existe en el mundo tiene su melodía y que está intrínsecamente ligado a la existencia.

Esto no significa que su existencia y su melodía estén disociadas. Por el contrario, la melodía es la existencia misma.

¿Por qué? Porque cada ser emerge de una luz infinita. Y a ella desea retornar, no para ser un objeto, sino para regresar a ser parte de la nada, reabsorbido por su fuente primigenia.

Sin embargo, cuando se acerca a la fuente, percibe su deseo de que vuelva a la existencia.

Y así sucesivamente, oscilando entre el ser y la nada, respondiendo al ritmo particular de cada cosa. Ese ritmo constituye un patrón, el cual varía según cada objeto y, por ende, constituye su melodía propia.

En la actualidad, esta teoría se conoce bajo el nombre de Teoría de las Cuerdas. Los profetas y el antiguo Séfer Ietzirá lo llaman “ida y retorno”. Es el secreto de la vida y de todo ser viviente.

No hay nada en el mundo que no palpite, vibre y recorra su camino siguiendo un patrón de ondas diversas y ondulantes. Cada partícula de la vida tiene su melodía.

Del mismo modo en que el compositor está abocado a cada matiz de su composición, también el universo responde a esto. Ya sea una nébula o una supernova explosiva; o que se trate de una hormiga, un microbio o una partícula subatómica que flota dentro y fuera de la existencia antes de ser detectada por ningún laboratorio, en todos ellos se encuentra la sabiduría infinita y la belleza de su infinito compositor.

Cuánto más aún deberá encontrarse en la totalidad de los trillones de trillones de partes, todas en perfecta armonía y contrapunto, tocando el instrumento único e irremplazable que le fue asignado a cada una de ellas, en una sola gran sinfonía.

Así se comportan las cosas en el mundo espiritual superior. En nuestro mundo, las partes no están en sintonía. En el mundo superior, la luz de la sabiduría crea una armonía entre todas las partes. Nuestro mundo nos espera, a cada uno de nosotros, para que encontremos nuestra armonía interior.

Una vez que esto pase, el mundo responderá con una sinfonía que deslumbrará todas las demás cosas. Porque en el mundo superior, el compositor solo sueña con su música. Nuestro mundo es un mundo de acción. En él, todo se convierte en realidad.

Entonces apoyándonos en este conocimiento que nos llega del universo, debemos crear armonía en el hogar, en el trabajo, en todo el mundo que nos circunda.

Es la forma más profunda de crear maravillas y un mundo mejor.

Area de Opinión
Libre expresión de pensamiento.

Lea más de la autora:

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

%d bloggers like this: