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Una buena jueza al estilo de RBG

Poptun

El clamor popular, reclama la presencia de jueces íntegros, imparciales e independientes que comprendan que la función de administrar justicia es para servir al ser humano y a la sociedad misma.

Existen jueces que son muy destacados en su labor por emitir resoluciones independientes e imparciales: Son respaldados, aplaudidos y elogiados por la ciudadanía porque expresan más virtudes que defectos al desplegar un excelente trabajo frente a la judicatura. Sin embargo, nadie es comparable a la jueza Ruth Joan Bader Ginsburg, jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos, que falleció el pasado viernes 18 de septiembre de 2020, que ahora ha dinamizado el proceso electoral de ese país y creado polémica su posible expedito reemplazo.

La Corte Suprema de Estados Unidos, está integrada por 9 jueces que son nombrados por el Presidente de Estados Unidos, para que se desempeñen de por vida, pero deben ser confirmados por el Senado de los Estados Unidos. La jueza fue nominada por el presidente Bill Clinton y confirmada por el Senado en el año 1993.

Ruth Bader Ginsburg, se convirtió en toda una celebridad de la cultura popular. La longeva jueza era muy querida y apreciada por los jóvenes por sus posturas progresistas, y su presencia en la Corte Suprema brindaba una percepción favorable de la justicia. Fue conocida como Notorious RBG, un apodo que le asignaron luego que un cantante de rap se autodenominara Notorious BIG.

Varias frases pronunciadas por la jueza respecto a los derechos de las mujeres, se han hecho famosas, entre las que se exponen: 1. “Cuando en ocasiones me preguntan cuándo habrá suficientes (mujeres magistradas en la Corte Suprema de Estados Unidos) y yo digo ‘cuando haya nueve’, las personas quedan impactadas. Pero ha habido nueve hombres y nunca nadie lo ha cuestionado.”2. “Las mujeres pertenecen a todos los lugares donde se toman decisiones. No debería ser que las mujeres sean la excepción”.

Durante su función, se destacó como una acérrima defensora de los derechos civiles y políticos. Se esforzó en promover y proteger diversos derechos humanos, fundamentalmente se identificó por su lucha sobre la igualdad de género, en la que se le visualiza como un ícono.  A la vez apoyó veredictos relevantes sobre inmigración, aborto, matrimonio igualitario y medio ambiente.

Las sentencias en las que su voto inclinó la balanza en las decisiones de la Corte Suprema, aunque polémicos, fortalecieron el Estado de derecho y construyeron una sociedad más democrática que ahora incorpora importantes beneficios y avances en los derechos de miles de personas, no sólo en Estados Unidos, sino que alrededor del mundo. Un claro ejemplo, lo constituye el tema de inmigración, las sentencias en este aspecto, a ciencia cierta concedió la oportunidad a un sinnúmero de personas de buscar y alcanzar el sueño americano.

Sus detractores la atacan por certificar los fallos relacionados con el aborto y el matrimonio igualitario, no obstante, ningún veredicto fue individual sino de forma colegiada.  Recordemos que el juez está obligado a emitir una decisión, ya sea en contenidos controvertidos o no, y en asuntos que están inmersos aspectos morales, diversos jueces, entre ellos, Raúl Zaffaroni, comprenden que “entre los seres humanos da lugar a que cada uno tenga una conciencia moral que le permita discernir entre lo bueno y lo malo, sin perjuicio de que la conciencia moral de otro le indique valores diferentes. Esta autonomía moral del humano exige que el derecho se abstenga de imponer pautas morales individuales, como garantía de libertad de conciencia, de autonomía moral.” 

El desempeño honorable de la jueza Ruth como jueza de la Corte Suprema, acredita que la buena actuación de los funcionarios jurisdiccionales, al estilo de RBG, fortalece el respeto y la confianza ciudadana que concluyentemente legitima el trabajo jurisdiccional. Sin lugar a dudas, la judicatura debe desempeñarse con integridad, rectitud y honradez y desarrollada bajo esos parámetros, recibe una serie de satisfacciones y ovaciones. 

El clamor popular, reclama la presencia de jueces íntegros, imparciales e independientes que comprendan que la función de administrar justicia es para servir al ser humano y a la sociedad misma. La colectividad exige que los jueces emitan fallos justos para que las condiciones de iniquidad que prevalecen en la sociedad se eliminen, se progrese en los derechos y libertades, y se abran oportunidades para todos. La jueza Ruth Bader Ginsburg, fue una buena jueza que visiblemente entendió esa circunstancia.

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One Comment

  1. Byron Morales Byron Morales 23 septiembre, 2020

    Usted cree Mireya que si la Jueza Ruth Bader Ginsburg hubiera sido parte del Sanedrin que determino que Jesus era culpable y fue sentenciado a la Cruz, ella lo hubiera defendido? Absolutamente “NO”

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