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Gestión de Riesgo

Hablemos de Economía

La gestión de riesgo es una parte fundamental de la estrategia y del proceso de toma de decisiones en la empresa y por tanto ha de contribuir a la creación de valor en todos los niveles especialmente para el accionista, pero también para los clientes, acreedores, otras entidades y a la sociedad en general, contribuyendo a la eficiencia del sistema económico.

La gestión de riesgo consiste en la fijación de criterios de aceptación de los riesgos que se desean gestionar dentro de la empresa.

Análisis y evaluación de los riesgos a nivel mundial y de la empresa.

Toma de decisiones acerca de las nuevas transacciones y cambios en la rentabilidad-riesgo de la entidad.

Evaluación de los resultados obtenidos.

Implantación de los medios necesarios para la realización de los pasos anteriores.

Al momento de realizar las actividades anteriores siempre se debe de buscar: asegurar una relación eficiente entre rentabilidad y riesgo. Garantizar que el nivel de riesgo asumido este acorde con el objetivo de solvencia y los limites definidos por la política de la empresa.

Algunos problemas al plantear la gestión de riesgo son:

  1. Limitar la gestión a solo algún aspecto
  2. No clarificar la organización y aparecen nuevas unidades que pretenden gestionar el riesgo de una sola perspectiva.
  3. Aplicar los principios de gestión, control y evaluación de resultados de manera distinta en cada área.

¿Qué es el riesgo?

La posibilidad de sufrir un daño. En otras palabras, consiste en una pérdida de valor económico,

Uno de los problemas principales para la gestión adecuada de los riesgos es la medición de estos a través de indicadores que sinteticen adecuadamente el nivel de riesgo y sean sensibles a los factores del entorno que lo producen. Se han desarrollado dos grandes grupos de metodologías:

  1. Análisis de escenarios
  2. Técnicas de probabilidad

El análisis de escenarios consiste en seleccionar unas pocas situaciones consideradas desfavorables y estimar las perdidas asociadas sin tener en cuenta las probabilidades de ocurrencia. Las deficiencias de esta son:

  • Los escenarios se eligen de manera subjetiva lo cual impide la homogeneidad para comparar los niveles de riesgo en distintos instantes, actividades y negocios.
  • No se llegaría a conocer la probabilidad de sufrir en cierto nivel de perdidas.

Las técnicas de probabilidad han permitido salvar los problemas anteriores ayudando a construir tablas en las que se recoge el importe de cada una de las perdidas posibles junto con la probabilidad de que se alcance dicho nivel. Permiten evaluar el riesgo de forma homogénea a través de una medida común, así, la técnica del valor en riesgo escoge una de las posibles pérdidas de la tabla, aquella que solo tiene una probabilidad del 1% por ejemplo de ser superada.

La discusión anterior revela un avance fundamental en la medición del riesgo: la inclusión de la probabilidad. Para continuar profundizando en la definición de riesgo conviene ahora examinar el concepto de daño, fijando dos principios:

  • El daño ha de medirse sobre el valor actual de los negocios, carteras o posiciones.
  • El daño se refiere a pérdidas inesperadas, no a costos esperados.

El valor actual de la cartera o negocio recoge la verdadera riqueza de la empresa y refleja tanto el importe que se cobraría o pagaría al deshacer cada operación, como lo que costaría reponerla si quedara invalida.

Es relevante precisar el concepto de daño distinguiéndolo del costo, para lograr los ingresos que se persiguen en todo negocio, es necesario incurrir en una serie de costos que reducen el beneficio final. Estos costos que entran en las previsiones o presupuestos acompañando a los ingresos esperados, no se consideran parte del riesgo. Este se refiere solo a desviaciones respecto a los beneficios esperados, una empresa puede considerar que ha sufrido u daño cuando ha experimentado una caída de sus beneficios en comparación con los iniciales previstos, pero no debe considerar como daño los previsibles costos de producción.

El riesgo se puede calificar en:

  • Riesgo de Mercado: si se debe a variaciones de los precios/tipos negociados en los mercados financieros. A su vez, este riesgo se subdivide en riesgo de interés, de tipo de cambio, de renta variable, de mercancías (commodities), de volatilidad, de correlación, etc.
  • Riesgo de crédito: si se debe al incumplimiento de contratos por insolvencia.
  • Riesgo de liquidez: si se debe a dificultades para financiar con un costo normal los negocios y su crecimiento.
  • Riesgo de negocio: si se debe a caídas en el volumen del negocio o de sus márgenes.
  • Riesgo operativo: si se debe a errores humanos o de los medios de producción o gestión.
  • Riesgo legal: si se debe a la incapacidad legal para ejercer los derechos que se consideraban como propios, o si se deriva del propio incumplimiento de la ley.

La clasificación puede extenderse tanto como las posibles causas de daño.

CAPITAL EN RIESGO Y RORAC

El capital en riesgo es el nivel de la pérdida de valor del negocio que solo se vería superada en el 1% de los casos en un plazo determinado.

El concepto de capital en riesgo está en clara conexión con el papel del capital como regulador o amortiguador de riesgo, por un lado, en una sociedad de responsabilidad limitada, el capital es la perdida máxima que puede experimentar el accionista, por otro, desde la perspectiva del acreedor, el capital es la máxima perdida que puede sufrir la empresa antes de que los derechos de los prestamistas se vean afectados.

Una vez en funcionamiento el negocio, el capital disponible para hacer frente a una quiebra es el propio valor del negocio, solo cuando el valor de mercado del negocio sea nulo comenzaran a sufrir pérdidas a los prestamistas. Esto puede apreciarse más claramente cuando la empresa se divide en unidades de negocio. El capital que la empresa para hacer frente a una gran pérdida inesperada es el valor al cual puede vender las restantes.

ALCANCE DE LA GESTIÓN DE RIESGOS

Cuestiones que las empresas deben plantearse en el proceso de gestión de riesgos.

Fijación de criterios de aceptación de riesgos

¿Qué riesgos se desean asumir y gestionar?

¿Qué expectativas de beneficio justifican la aceptación de un cierto riesgo de perdidas?

¿Qué referencias han de adoptarse?

¿Cómo deben traducirse los objetivos globales en objetivos por unidad de negocio?

Análisis y evaluación de los riesgos existentes

¿Cuál es la posición actual?

¿Cuál es el perfil de la rentabilidad-riesgo?

¿Qué tipo de dependencia existe entre el nivel de cada una de las posiciones y el perfil de rentabilidad-riesgo?

¿Cuál es la visión del mercado y del negocio implícita en la posición adoptada?

Toma de decisiones acerca de la posición

¿Qué opiniones se tiene acerca de la evolución de los negocios de la compañía y de los mercados financieros?

¿Cómo construir la cartera más acorde con la propia visión y los objetivos de rentabilidad-riesgo marcados?

Evaluación de resultados

¿Cuáles han sido los resultados de las decisiones adoptadas?

¿Cómo son los resultados en comparación con los objetivos marcados?

¿Qué información relevante contiene los resultados de cada a una futura asignación de capital entre negocios?

Implantación

¿Qué es necesario para implantar la gestión de riesgos?

Comunicación

¿Qué esfuerzo de comunicación interna, dirigida a directivos y empleados en general debe realizarse?

¿Qué tipo de información debe transmitirse externamente?

VALOR DEL ENFOQUE GLOBAL

El nuevo enfoque de la gestión de riesgos pretende:

La correcta sistematización

La objetividad se logra al reducir la arbitrariedad en la estimación de riesgos.

La homogeneidad al evaluar gestores y negocios como en la toma de decisiones de negocio.

Las ventajas anteriores se potencian en cada una de las decisiones que se toman dentro del marco de la gestión de riesgos.

VALOR DE LA GESTIÓN FINANCIERA

En concreto se ha cuestionado el valor añadido para los accionistas de la gestión activa de los riesgos financieros por parte de la empresa, con el argumento de que los inversores pueden adoptar en los mercados financieros las posiciones acordes con su visión, gozando de las ventajas de la diversificación.

La gestión de los riesgos financieros dentro de la empresa puede contribuir a la creación de valor para los accionistas a trasvés de la reducción de una serie de costos:

Costos de quiebra

Costo de endeudamientos

Costos fiscales

Costos de liquidez

Costos de infrautilización del capital disponible

Una gestión de riesgo adecuada ha de servir para mantener el nivel de calificación crediticia externo acorde con la solvencia propia, tal y como la estiman los directivos de la empresa.

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