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Deserción escolar y el Estudio PISA-D

Punto de Vista

Al mes de octubre de 2020, el Ministerio de Educación informó que 64 mil 536 estudiantes han abandonado las aulas en un año totalmente atípico, en el cual recibieron clases a distancia. El mayor porcentaje de abandono escolar en el sector público se da a nivel básico, seguido por el nivel diversificado. El dato de deserción podría aumentar, ya que aun no finaliza el año escolar.

Por otro lado, no hay certeza de cuándo comenzará el ciclo escolar 2021, solo se ha informado que para el próximo año es probable que se utilice un modelo híbrido, presencial y on line, todo dependerá de cómo evolucione la situación del virus COVID-19.

El tema de la deserción escolar me trajo a la mente el Estudio Guatemala PISA-D “Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes 2018”, realizado con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos-OCDE-. El programa PISA, creado por la OCDE en 1997, evalúa en este caso, las competencias de jóvenes de 15 años en lectura, matemática y ciencias, además de medir sus habilidades para aplicar lo que han aprendido en la escuela a situaciones de la vida real. También, PISA promueve la comparación de los sistemas educativos de los países participantes.

El informe expresa que evaluar el sistema educativo de un país es evaluar la justicia en una sociedad, ya que este es el que logra dar oportunidad de acceder a una educación de calidad. Y ante esta premisa de la justicia, la pregunta que plantea el informe es ¿qué tan justo es el sistema educativo de Guatemala?

Para evaluar la justicia del sistema educativo es necesario observar la igualdad y la equidad dentro de los diferentes grupos sociales presentes en la sociedad. Así, las diferencias en la distribución de las oportunidades educativas refieren a la equidad. Las diferencias en la distribución de los resultados educativos revelan el nivel de igualdad. El Estudio PISA-D brinda una comprensión clara de la justicia en el sistema educativo en el país. Los resultados no fueron alentadores, pudiéndolos consultar en el siguiente link https://www.mineduc.gob.gt/digeduca/documents/pisa/InformePISADGuatemala.pdf

Lo cierto es que, la pandemia vino a agravar la situación evidenciada en el Estudio PISA-D, en realidad no solo para Guatemala, sino para la mayoría de los países de América Latina. De hecho, no existen estudios confiables para la región que permitan estimar la efectividad del aprendizaje en la modalidad a distancia, comparado al aprendizaje presencial, pero lo seguro es, sin temor a equivocarme que implicará menores niveles de aprendizaje para los estudiantes. Sólo Uruguay por medio del Plan Ceibal como lo describí hace meses, cuenta con una plataforma digital, que abarca el currículo escolar y permite a los maestros monitorear el aprendizaje de sus alumnos.

Sumado a lo anterior, es innegable la brecha digital en el país, donde los hogares de mejor condición socioeconómica son los que tienen un mejor acceso a determinados medios e internet de calidad. En ese sentido, la desigualdad en el aprendizaje será más acentuada.

No hay que dejar de lado, la proporción de estudiantes que asisten a colegios o escuelas privadas. La pandemia y la crisis económica en muchos hogares, ha puesto cuesta arriba el pago de las mensualidades y las matrículas, provocando deserción o migración hacia el sistema público.

En síntesis, la pandemia impactó de manera negativa en la educación: deserción, menores niveles y desigualdad en el aprendizaje, provocando un deterioro de los pocos avances logrados en las últimas décadas.  Por lo cual, es imperativo corregir el rumbo, replantear y transformar a fondo el sistema educativo nacional, que se traduzca en un sistema educativo justo, pero hay que comenzar ya.

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One Comment

  1. Francis Gordon Francis Gordon 14 octubre, 2020

    no existe incentivo alguno para que el gobierno actual o futuro invierta en la educación del país. Sus hijos están protegidos pues van a escuela privadas y en algún punto salen a estudiar al exterior. Desgraciadamente NO le veo solución a la crisis en Guatemala. Tengo un viejo amigo de mi niñez que vive fuera de la capital. Su esposa es directora de una escuela rural. Ella esta terminando su doctorado. Sus ingresos son menos de $500 al mes. Admiro a la gente que sabiendo que sus ingresos no llegaran a mucho se empeñan y dedican a su profesión. Ella es una de esas personas. No es justo.

    Saludos y gracias por esta nota.

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