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Lo que llegó para quedarse… ámbito individual (1)

Liderazgo

Luego de varios meses de enfrentar la pandemia, conviene identificar los hábitos que podrían conservarse cuando esta haya quedado atrás.

Indagué la opinión de gerentes, empresarios y colaboradores de organizaciones con las que he trabajado en la actual coyuntura. Los resultados aluden a la gestión personal, de equipos y de empresas. Los sintetizo en tres columnas.

Respecto a la gestión personal, le invito a evaluarse usando una escala del 0 (bajo) al 5 (alto). Esto es una guía, ningún buen hábito es obligatorio; más bien, es una manifestación de adaptabilidad.

Salud física:Dieta balanceada, buena hidratación, horas apropiadas de sueño y descanso, práctica diaria de ejercicio físico (  ). Toma de conciencia sobre la vulnerabilidad y el riesgo, implementación de estrictos hábitos de bioseguridad, especialmente al regresar a casa (    ).

Familia:  Mayor comprensión en la convivencia, trato amable estando en confinamiento parcial (  ). Cuido más responsable de los adultos mayores (  ). Distribución equitativa de roles y tareas (   ). Más períodos de recreación, creatividad para entretener a niños en espacios reducidos (    ).

Equilibrio trabajo–familia: Manejo adecuado y flexible de los recursos tecnológicos y del tiempo laboral y familiar (   ). Equilibrio en el ejercicio del teletrabajo, atendiendo tanto su propia salud mental como la de su familia (   ).

Autoempoderamiento laboral: Autorregulación de jornadas y trabajo, claridad en cuanto a prioridades y metas diarias (   ). Facilidad para ejecutar una multiplicidad de tareas y para realizar nuevos aportes a la empresa (   ). Proactividad en autogestión de desarrollo profesional (   ).

Estabilidad financiera: Adopción de medidas de ahorro, austeridad y previsión a medio plazo ( ). Cumplimiento de obligaciones financieras (  ). Alta responsabilidad y eficiencia en el trabajo (   ).

Vida social: Selección cuidadosa de actividades sociales y de su frecuencia (  ).  Distanciamiento físico en señal inequívoca de cuidado mutuo entre amigos, en reuniones y en oficinas (   ). Empleo de videollamadas: robustecimiento de la empatía en la interacción a distancia con los otros (   ).

Espiritualidad: La reducción de la vida en comunidad tiene sus riesgos, la soledad, por ejemplo. Pero esta nos ayuda a descubrir el valor de las pequeñas cosas, a mirar hacia adentro y a cultivar la esperanza y la resiliencia (   ). Se cultivan el autoconocimiento, la serenidad, la humildad y la inteligencia emocional (   ). Se afianzan el sentido de propósito, las convicciones y los valores (  ).

¿Qué tan cerca está de los 100 puntos? Adaptabilidad no es resignación, sino la capacidad de practicar nuevos y valiosos hábitos.  Gestionar con confianza el presente permitirá cosechar un buen futuro. Posiblemente, las expresiones afectivas fuera de la burbuja familiar cambiarán para siempre, la espontaneidad cederá el paso a la prudencia. Los entrevistados coinciden en que se han percatado del disfrute de momentos cuyo valor antes pasaba desapercibido. ¿Y usted?

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