Luego de aquel buen primer paso…

Punto de Vista

En noviembre de 2018, se evaluó el ingreso de Guatemala al Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), por parte del Comité Directivo de dicho Centro. Con una evaluación satisfactoria, que se confirma posteriormente en la Reunión de Alto Nivel del Consejo Ejecutivo de la OCDE, en diciembre de 2018. Dos meses después, en febrero de 2019, se oficializa el ingreso del país al Centro de Desarrollo, luego de la invitación realizada por su Secretario General, Ángel Gurría a Guatemala, convirtiéndose así en el miembro número 54.

El ingreso de Guatemala al Centro de Desarrollo de la OCDE, es una oportunidad que no puede desperdiciar el país. Dicha adhesión significó un esfuerzo técnico de más de dos años, con la participación de varias instituciones del Ejecutivo. Ese primer paso, abre la puerta para promover y aplicar las buenas prácticas en el marco de los estándares internacionales que establece y trabaja el Centro de Desarrollo, en una diversidad de temas: medio ambiente y desarrollo, seguridad alimentaria y nutrición, género, gobernanza, sociedades inclusivas, migración, recursos naturales, comercio, cadenas de valor globales, etc.

Es importante mencionar que desde el 2009, Guatemala es miembro del Foro Global sobre Transparencia e Intercambio de Información con Fines Fiscales de la OCDE. En 2012 se firmó la Convención sobre Asistencia Mutua en Materia Fiscal, siendo ratificada por el Congreso de la República en 2017. Asimismo, desde 2015 Guatemala participa en las pruebas del Programa PISA para el Desarrollo, el cual brinda la oportunidad de mejorar la calidad de la educación en los países miembros.

Además de los temas mencionados, Guatemala puede y debe aprovechar el espacio ganado y realizar algunos estudios que serían de gran beneficio para el país, como lo es el Estudio Multidimensional.

Sin ir muy lejos, en el caso de El Salvador que ingresó el mismo día que Guatemala al Centro de Desarrollo de la OCDE, convirtiéndose en el miembro número 53, ya comenzó el proceso para la realización del Estudio Multidimensional que le permitirá contar con un estado de situación actualizado sobre los avances, desafíos y oportunidades de mejora en las diversas áreas y sectores de desarrollo del país.

En el caso de Costa Rica, mucho más adelante en los procesos, es el primer país de Centroamérica en recibir la invitación para adherirse a la OCDE. Costa Rica manifestó su interés en adherirse a la OCDE en mayo de 2012 y un año más tarde, la organización acordó trabajar junto a ese país para trazar la ruta hacia la membresía.

Luego de una rigurosa evaluación por parte de la OCDE, Costa Rica culmina su proceso en marzo de 2020, cuando obtiene la aprobación de los 22 comités técnicos de la OCDE. Para ello, el país debió aplicar variadas recomendaciones y fuertes reformas como Estado.

Para ingresar a la OCDE, los países deben cumplir un conjunto de estándares y buenas prácticas institucionales. Hasta el presente, solo tres países de América Latina habían logrado su ingreso a la OCDE: México en 1994, Chile en 2010 y Colombia en 2019.

Los ejemplos de El Salvador y Costa Rica, sin salir de la región centroamericana, nos demuestra que son procesos de largo plazo, con objetivos de Estado.

En ese sentido, luego de aquel primer buen paso dado por Guatemala logrando su ingreso al Centro de Desarrollo de la OCDE, ¿cómo continuamos caminando en las buenas prácticas y estándares internacionales?

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Grisel Capó

Candidata al doctorado de Liderazgo Organizacional de la Universidad San Pablo de Guatemala. Licenciada en Relaciones Internacionales por la Universidad de la República Oriental del Uruguay. Magister en Relaciones Internacionales por la Universidad Rafael Landívar. Pos- Grado en Estrategia Nacional del Centro de Altos Estudios Nacionales de Uruguay y egresada del Centro de Estudios Hemisféricos de la Defensa, Estados Unidos. Diplomado en Antropología de las ciudades por la Universidad Rafael Landívar y el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social de México, entre otros cursos.