Press "Enter" to skip to content

El son perenne en Chapinlandia, “la danza de los millones”

Lugar Hermenéutico

Hace un par de semanas fue la galleta fortificada, la semana pasada fueron las caletas en Antigua, esta semana la firma falsificada, en fin, no importa, la época, ni el gobierno de turno, cualquier momento es bueno en Chapinlandia para que venga y corra la danza de los millones.

Esto no es nada nuevo, en el gobierno del Presidente Kjel Eugenio Laugerud Garcia, se comprobó que varios funcionarios públicos, cobraron sueldos por empleados inexistentes por cuatro años, las ahora casi institucionalizadas “plazas fantasma”.

De esa cuenta, a la fecha, como se dice, ha corrido mucha agua por el puente, para muestra basta recordar del desfalco en el Instituto de Previsión Militar, luego en el Congreso, en varias Municipalidades, incluso se llegó al extremo de jugar con la memoria del moribundo lago de Amatitlán, en el caso de la agüita mágica, en fin un largo etcétera, pues acá, casi ninguna institución pública se ha salvado que le toquen el son de la corrupción.

Merece especial atención recordar el caso de la estafa y fraude del Banco de Comercio de Guatemala, cuyos altos ejecutivos en complicidad con funcionarios de la Superintendencia de Bancos, mal obraron más de mil ochocientos millones de quetzales que correspondían a más de siete mil ahorrantes de dicha institución, un hecho que casi nadie recuerda, a no ser, por supuesto, los afectados y sus familias.

Ahora mismo pareciera que los reflectores mediáticos están enfocados en escudriñar todo lo relacionado con malos manejos en el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, para crear un entorno favorable en la aprobación de la Iniciativa 5431 “ley General de Infraestructura Vial” que impulsa el sector privado por medio de FUNDESA.

Sin embargo, como muchos de nuestros males, estos no se resuelven con una ley, pues está comprobado que en un sistema mercantilista como el que nos determina, lo único que promueven muchas de las leyes impulsadas por sectores o cámaras en específico, es una regulación a favor de una camarilla o un cambio de actores en el manejo de los recursos, sin embargo, el saqueo sigue, sigue y los beneficios para el pueblo, nada, nada.

Al escribir notas como está, me sigo cuestionando sobre el papel de los Colegios Profesionales en el País, que decir de las Universidades, aquí creo que no se salva ninguna, que profesionales le están proveyendo al país, quizá, en el mejor de los casos, están formando buenos técnicos, pero con cierta deformación en la conciencia y alta propensión a la corrupción.

Concluyo sobre la responsabilidad de la educación superior, pues finalmente, las universidades son el último eslabón en el proceso de cimentación de la masa crítica que esta llamada a liderar y desarrollar el país, pero que paradójicamente está coadyuvando a socavar.

Area de Opinión
Libre expresión de pensamiento.

Lea más del autor:

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

%d bloggers like this: