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COVID-19: el sector privado entendió la amenaza

Punto de Vista

Hace pocos días, los laboratorios Pfizer y BioNTech anunciaron que su proyecto para la vacuna contra el covid-19 logró una tasa de eficacia superior al 90%, estando en la fase 3 de ensayos clínicos, el último paso antes de su aprobación.  

Además de este anuncio que llena de esperanza al mundo, lo interesante es el trabajo conjunto de dos laboratorios. Es el caso de BioNTech y el  éxito para una pareja de hijos de inmigrantes turcos en Alemania, como lo señala un artículo de la BBC, el cual pueden consultar en este link https://www.bbc.com/mundo/noticias-54913022

Se trata de Ugur Sahin y Ozlem Türeci, hijos de trabajadores que emigraron a Alemania como parte de la primera generación de inmigrantes turcos, en un programa conocido como Gastarbeiter.

Según la nota de la BBC, que resumiré en los siguientes párrafos, persiguiendo con empeño su sueño de la infancia de convertirse en médico, Sahin se graduó en 1990 y trabajó en hospitales universitarios en Colonia y en la ciudad universitaria de Hamburgo, en el suroeste de Alemania, donde conoció a Türeci durante el comienzo de su carrera académica. Juntos, /se especializaron en el estudio del sistema inmunológico como un aliado potencial en la lucha contra el cáncer. La investigación médica y la oncología se convirtieron en una pasión común.

La vida como emprendedores comenzó en 2001, cuando crearon Ganymed Pharmaceuticals para desarrollar anticuerpos contra el cáncer. En el año 2016, el emprendimiento de Sahin y Türeci terminó siendo vendido a la empresa japonesa Astellas por casi US$1,4 mil millones. Paralelamente, el equipo detrás de Ganymed ya estaba ocupado construyendo BioNTech, fundada en 2008, en busca de una gama mucho más amplia de herramientas de inmunoterapia contra el cáncer. Actualmente, Sahin es el director ejecutivo (CEO) de BioNTech y Türeci, el médico jefe (CMO) de la empresa.

Sin embargo, la historia de BioNTech daría un giro cuando Sahin encontró en enero de 2020 un artículo científico sobre un nuevo brote de coronavirus en la ciudad china de Wuhan. De esta manera, BioNTech asignó rápidamente a unos 500 empleados para diseñar en tiempo record posibles vacunas. De cara a la pandemia, la investigación pionera de la pareja en el campo del código genético modificado, es la innovación detrás de la primera vacuna eficaz contra el covid-19 del mundo. Es así como las investigaciones de BioNTech, atrajeron al gigante farmacéutico estadounidense Pfizer.

En un año, el valor de mercado de BioNTech en la bolsa de empresas tecnológicas Nasdaq, pasó de US$4.600 millones a los US$21.000 millones gracias al importante papel de la empresa en la investigación para la inmunización masiva contra el coronavirus.

Al leer la historia, se me vino a la mente de nuevo el tema de la innovación, pero más que nada la innovación abierta. Es decir, el proceso de compartir conocimientos e ideas entre organizaciones.  

Un concepto más preciso es el dado por Chesbrough (2003): el paradigma o modelo de innovación abierta representa una nueva filosofía por lo que respecta a la gestión de los procesos de innovación, que se basa en la combinación de ideas y tecnologías externas junto con las ideas y tecnologías internas, tanto en las fases de desarrollo de las innovaciones como en las de explotación o comercialización.

En medio de toda la tragedia que ha provocado el Covid-19, parece que surge una unión entre empresas, universidades o centros de investigación, por solo mencionar algunas organizaciones, para trabajar abiertamente y de manera más participativa.

En mi opinión, la historia de Ugur Sahin y Ozlem Türeci y BioNTech, es innovación abierta, que no solo fue aprovechada durante la actual crisis mundial, sino también en tiempos normales. La capacidad previsora de la pareja fue extraordinaria, como debería ser un servicio de inteligencia, vieron la amenaza, pero también la oportunidad.

Sin duda, las respuestas del sector privado demuestran que entendieron la amenaza mucho antes que el sector público (basta analizar el papel de la OMS al inicio de la pandemia o la de algunos gobiernos restando importancia al virus), pero sobre todo, entendieron que la colaboración, el compartir conocimientos e ideas, llámese innovación abierta frente a un enemigo común, puede despejar los caminos para hacer frente a los desafíos más complejos.

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