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La decisión en una situación

Desde México

En una complicada elección siempre los márgenes cerrados son difíciles, porque siempre es combatible cuando falta muy poco para no perder y es criticable cuando hubo muy poco para ganar.

En 1835 Alexis Tocqueville publicó su libro “Democracia en América”, él había sido enviado por el gobierno francés a los Estados Unidos de América para analizar las instituciones de la creciente nación, un sueño de país inspirado en principios de igualdad y libertad el que, a pesar de tener sangre europea, había desestimado la monarquía en su estructura política. El libro da un recuento de como se había posicionado la decisión democrática como prioritaria.

Desde sus inicios Estados Unidos se ha mantenido firme a su composición política, con un sistema democrático que vincula el voto popular con la sumatoria de delegaciones por entidades federativas. Recientemente su elección presidencial reveló una fuerza institucional, a pesar de los arrebatos fúricos del actual presidente Donald Trump, sobre su virtual sucesor Joe Biden. En una complicada elección siempre los márgenes cerrados son difíciles, porque siempre es combatible cuando falta muy poco para no perder y es criticable cuando hubo muy poco para ganar.

Los mercados bursátiles recibieron con alzas en todas las bolsas las definiciones electorales a pesar de ver como los comercios se tapiaban preludiando protestas violentas en el país de la libertad, nótese que entre la libertad y el libertinaje huye la razón que le deja encargo a la emoción. El mundo parece aplaudir el triunfo de Biden, de alguna manera los arrebatos y tweets de Trump impedían verle como un líder a nivel mundial, a pesar que el balance de su gobierno no fue del todo malo, parece que su visión tan cerrada del mundo, del tamaño americano solamente, no fue suficiente para vencer la gran factura que el COVID19 le pasó.

A Biden, Trump le tildó de globalista, un insulto en una época en que las fronteras cerradas parecen funcionar. Esa política nacionalista que impera en muchos países y que esconde temores ante el futuro, parece encontrar un enemigo en las ideas liberales y globalizadoras de Biden. La pandemia reveló la ausencia de un liderazgo internacional, los avisos de la OMS sonaron huecos ante una fuerza política que desestimaba el avance del virus, incluso ahora el mundo no festeja las vacunas, sino observa la competencia entre la vacuna china, la rusa, la americana entre muchos otros que se suman a la fama de presentar una solución.

Cuando no somos capaces de unirnos y organizarnos en algo más que nuestras fronteras, mostramos que el mundo avanzó poco. Así como los comportamientos reflejan la naturaleza de nuestro carácter, el mundo refleja el carácter de las naciones. El barco que avanza en la mar va dejando una estela congruente con el tamaño de la nave, así el carácter y las decisiones de una persona, a mayor eminencia mayor visibilidad de esa estela. Quizá el tiempo como el mar borran ese impacto, pero cuando nos acercamos lo vemos. Las decisiones responden siempre a las situaciones, ocupar el primer sitio a nivel mundial en contagios y en mortalidad costó una mayoría, Biden ha insistido en ubicar la pandemia y su manejo como su principal prioridad, esperamos que así sea, faltan buenas noticias.

Yo soy Héctor Gil Müller y estoy a tus órdenes.

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