OpiniónColumnas

Orientando a la juventud

Petardo

En Guatemala con la Pandemia del covid-19, el teatro se ha ido abandonando y no se apoya ni a sus elementos que requieren de trabajo y atención. Muchos están en casa enclaustrados viendo programas televisivos de toda naturaleza que ayudan de alguna forma a que los guatemaltecos se distraigan, estén enterados de lo que acontece y se relajen. Ya es momento que eduquemos en mejor forma tomando en cuenta al teatro.

La mayoría de los estudios consideran que los orígenes del teatro deben buscarse en la evolución de los rituales mágicos relacionados con la caza, al igual que las pinturas rupestres, o la recolección agrícola que, tras la introducción de la música y la danza, se embocaron en auténticas ceremonias dramáticas donde se rendía culto a los dioses y se expresaban los principios espirituales de la comunidad. Este carácter de manifestación sagrada resulta un factor común a la aparición del teatro en todas las civilizaciones. El teatro es la rama de las artes escénicas relacionada con la actuación. Representa historias actuadas frente a los espectadores o frente a una cámara usando una combinación de discurso, gestos, escenografía, música, sonido o espectáculo.

También se entiende como «teatro» el género literario que comprende las obras de teatro representadas ante un público o para ser grabadas y reproducidas en el cine, así como a la edificación donde se presentan tradicionalmente dichas obras o grabaciones. En adición a la narrativa común, el estilo de diálogo, el teatro también toma otras formas como la ópera, el ballet, el cine, la ópera china o la pantomima. Las raíces del teatro de la antigua Grecia están basadas en los ritos órficos y en los festivales celebrados para Dionisos, donde se llevaban a cabo las escenificaciones de la vida de los dioses acompañadas de danzas y cantos. El teatro griego surge tras la evolución de las artes y ceremonias griegas como la fiesta de la vendimia (ofrecida a Dionisos) donde los jóvenes iban danzando y cantando hacia el templo del dios, a ofrecerle las mejores vidas. Después un joven que resaltara entre el grupo de jóvenes se transformaba en el corifeo o maestro del coro, quien dirigía al grupo.

Con el tiempo aparecieron el bardo y el rapsoda, que eran recitadores. Se usaban decorados, junto con las túnicas y máscaras empleadas por los actores y máquinas, constituían todo el aparato escénico. Las representaciones del teatro griego se hacían al aire libre. En el teatro griego se representaban dos tipos de obras: la tragedia, obra dramática de final desgraciado que trataba de temas de leyendas heroicas y utilizaba, oportunamente, a los dioses para su final; y la comedia satírica, que criticaba humorísticamente a políticos. En lo personal considero que, con nuestro teatro guatemalteco, vamos a mejorar nuestra cultura y veremos meno programas televisivos de algunos países vecinos, que quieren invadir Guatemala, modificando nuestra cultura y algunos son de poco valor cultural apegada a nuestra época. Algunos datos históricos apuntan que el primer teatro que hubo en Guatemala data de 1794. Este lugar surgió ante la necesidad de tener un espacio donde llevar a cabo representaciones artísticas de la realidad. Fue así que durante la época colonial esta disciplina cobró auge y se creó el Teatro Antonio Camato. Actualmente tenemos el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias es un lugar que no puedes dejar de visitar, sus instalaciones son únicas, llenas de detalles expendidos que sobresalen entre muchos. Además, el diseño de este sitio realizado por Efraín Recinos, lo convierte en un símbolo de la cultura guatemalteca. Cuenta con un teatro al aire libre en la parte de atrás. Como dato interesante en la época de un dictador del cual me reservó el nombre, llevo a desaparecer el teatro en Guatemala, ya que estaba en contra de la educación en el pueblo y del entretenimiento básico, pero en 1944 se logró hacer resurgir el teatro como la época revolucionaria. A su inicio los artistas lo hicieron con producciones con temas sobre la dictadura donde mostraban la represión la censura para ir creando conciencia en la población. Es importante proporcionar un buen apoyo financiero, de becas para ayudar a la formación de los maestros que educaran a nuestros jóvenes sobre el arte. En este momento de la pandemia debe ayudarse a los guatemaltecos a distraerse a través del arte autóctono y no permitamos más tiranos.

Area de Opinión
Libre expresión de pensamiento.

Lea más del autor:

Después de la tempestad

Leonel Guerra Saravia

Médico y cirujano con maestrías de ciencias sociales, política, relaciones internacionales y filosofía.

Avatar de Leonel Guerra Saravia