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Será el tiempo del dolor

Tanmi Tnam

Antes de la llegada de los españoles a estas tierras, los pueblos originarios, vivían atendiendo a los dictados del grupo para el bienestar de todos, cuidaban activamente el conjunto de relaciones e interacciones que se debían sostener con los elementos del entorno con el único fin de conservar y perpetuar la vida de todos. Según diversidad de fuentes que se refieren al momento de la invasión, se refleja que la existencia de los pueblos originarios de Guatemala, transcurría en medio de la ejecución de distintas actividades, vivían en casas construidas con materiales disponibles en el entorno inmediato, había una organización que sostenía los esfuerzos de la población de manera conjunta y había suficientes alimentos. En el caso del Pueblo Maya, tenía un territorio, contaba con varios idiomas que vienen de una lengua madre y que a la fecha mantienen varias características en común, usaban trajes tejidos por ellos mismos y contaban con conocimientos que hicieron posible la generación de la matemática, de la astronomía y el invento de varios calendarios. Para la alimentación, ya contaban con el maíz y el cultivo de frutales que hacían posible la alimentación. Para registrar conocimientos y algunos acontecimientos de relevancia por medio de la escritura, los mayas contaban con alfabeto propio.

Hasta nuestros días, se mantienen de pie algunas ciudades antiguas, el maíz es uno de los granos que más se consume entre las hijas e hijos de los mayas, el Calendario Lunar es de uso cotidiano en muchas familias, los idiomas mayas se mantienen vivos, las relaciones con el entorno son vitales para la población originaria actual y todavía están en uso muchos componentes de la Matemática Maya.

Antes de la llegada de los españoles a estas tierras, el Pueblo Maya, utilizando distintos medios a su alcance, logró predecir que pronto llegaría un hecho lamentable que iba trastornar la vida y la tranquilidad de su población. Los líderes, los sabios y los contadores del tiempo, preocupados por lo que estaba por suceder, empezaron a trasladar la información tal como se afirma en Chilam Balam de Chuyamel cuando señala que “Será el tiempo del dolor, del llanto y la miseria.  Es lo que está por venir”. (p. 182).

Nuestros ancestros predijeron que un hecho extraño les iba a traer dolor y llanto. Estos hechos como el despojo de las tierras, la pérdida de la libertad, la persecución y muerte de líderes y autoridades, la esclavitud, la imposición del cristianismo y el estar viviendo la opresión bajo otras normas y autoridades desconocidas alteraron completamente el orden de la vida comunitaria de que disfrutaban.

El haber perdido el control sobre el uso cuidadoso y equilibrado de los elementos del entorno y particularmente de la tierra, el hecho de trabajar para el invasor, vivir el repartimiento, sufrir la esclavitud y todavía pagar el impuesto, acciones estas que cimentaron la pobreza extrema y la miseria. Estas condiciones de vida han permanecido por cerca de cinco siglos.

Debido a la falta de reconocimiento pleno de los derechos colectivos para los pueblos originarios de Guatemala, es triste escuchar la organización y funcionamiento de comisiones de celebración del bicentenario de la independencia a distintos niveles de la administración pública y con fondos públicos. La celebración del bicentenario carece de significado para los pueblos originarios y por lo mismo se apuesta por la refundación del Estado de Guatemala donde se concrete la participación y representación de todos los pueblos para que tome sentido y práctica la justicia y la democracia.

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