Press "Enter" to skip to content

Crónica de un gobierno INEPTO y ¿Dónde está el dinero?

Barataria

El próximo 16 de Marzo se cumplirá un año de que el gobierno del señor Alejandro Giammattei tomó las primeras medidas en relación a la pandemia causada por el Covid 19.

Desde medidas extremas al principio, luego fueron suavizándolas, la desinformación como política diciendo una cosa haciendo otras, fueron el pan de cada día.  Mientras la pandemia iniciaba en Guatemala el gobierno pareció ser un presidente que tenía el control de todo, hasta se sintió el protector de todos los guatemaltecos, de manera que cada tarde salía en un mensaje a la nación a lamentar que habían 5, 10 o 15 contagios e indicar que “defendería la vida de todos los guatemaltecos”.  Toda esta pantomima que se dignó realizar el señor Giammattei, no fue mas que una forma de convencer a la población de la necesidad de que, al solicitar los miles de millones de recursos al Congreso de la República nadie estuviera mas de acuerdo que se necesitaría esos recursos para los fondos que se crearían.

Con la complicidad de la alianza oficial en el Congreso de la República, que le ha servido de tramitadora de todas las iniciativas del presidente y, la presión pública hacia los otros partidos políticos de oposición que no debían oponerse al endeudamiento porque serviría para paliar la crisis de los guatemaltecos que la estaban pasando mal.  Así se dispuso dividir el dinero en varios fondos, los cuales en su mayoría no llegaron a tiempo, muchos otros fondos se manejaron tan opacamente tanto que, en realidad la población, ni la oposición política ni muchas organizaciones tienen a ciencia cierta claro si el dinero llegó a los necesitados.  Existieron fondos de créditos para ciertos sectores sociales micro y pequeños empresarios, profesionales y otros sectores que supuestamente ejecutó el Crédito Hipotecario Nacional de Guatemala, el cual para otorgar los créditos impuso una serie de requisitos de los más estúpidos que se pudieran determinar, lo cual naturalmente fueron selectivos y dispuestos para ciertos allegados. El presidente para “taparle el ojo al macho”, creó una comisión y contrato al Doctor Asturias que resultó ser buen twittero pero ineficiente al momento de estar al frente de la comisión que presidió, tanto así que resultó ser condescendiente con el presidente, desplazando a la Ministra de Salud y una vez acabado el Estado de Calamidad, saltó del barco como pudo, su incidencia fue tan grave como los actos del presidente durante toda la pandemia porque, coludidos ambos, manejaron la crisis de una mala manera.

Un rasgo característico de este gobierno es solicitar dinero, fondos públicos por miles de millones y seguir viviendo de la caridad internacional.  Durante el inicio de la pandemia hubo fondos para comprar pruebas para determinar la enfermedad, sin embargo cada día que pasaba, escuchábamos el informe de pruebas diarias que nunca pasaban de 500, 350 o 400, pese a que habían recursos.  Hubo fondos para poder apoyar a la población más necesitada, pero se vivió de la caridad recibiendo donaciones que se manejaron en el Domo de la zona trece y cuyas cuentas nadie rindió, pese a que, por muy donaciones que fueran el Gobierno está obligado a rendir cuentas.

Todo este manejo mal llevado de la pandemia, sigue hoy en día.  Desde el año pasado, se supo que diversas farmaceúticas estaban trabajando en elaborar una vacuna capaz de dotar de cierta protección a las personas contra el contagio.  Esto sucedió durante todo el año pasado, incluso Rusia elaboró una vacuna que muchos en el mundo criticaron porque “muy rápido había sido elaborada” y no era confiable.  Algunos querían la vacuna gringa, otros la británica, pero al final hoy en día todos se desviven por conseguir vacunas rusas Sputnik que resultan tener un grado de eficacia al igual que las otras.  Al final, las excusas del Gobierno resultan ser tan estúpidas como las personas que las dan. Ahora dicen que debían haber pagado anticipo y que por eso no tienen vacunas, que solo el mecanismo Covax fue donde pudieron pagar, que están buscando otras farmacéuticas.  Lo cierto es que dinero no faltó, y el Congreso les pasó todas las leyes que el presidente solicitó que le dieran, ampliaciones, leyes de vacunación y hasta ratificación de Estados de Calamidad, fueron aprobados a velocidad vertiginosa por el Congreso.  Si no hicieron el trabajo es por ineptitud, pero no porque faltó dinero o leyes para ello.

A estas alturas, El Salvador ya ha recibido mas de 200,000 vacunas compradas sin contar la que recibirán del famoso mecanismo COVAX, Costa Rica ya ha recibido un numero superior de vacunas, sin contar el mencionado mecanismo COVAX, pero nuestro país vive de la caridad internacional recibidendo una donación de Israel de 5,000 vacunas que el presidente, descaradamente ha celebrado como un gran logro, luego se recibió 200,000 vacunas de la India que el Gobierno ha celebrado como su máximo logro.  Pero, preguntemos ¿Dónde está el Dinero de las Vacunas? ¿Vamos a seguir viviendo de la mendicidad internacional para recibir vacunas?  Las donaciones, son donaciones, pero el Gobienro debe moverse, deber ir gestionar las vacunas sin excusas y si vamos a esperar que Raymundo y medio mundo continúe donándonos vacunas posiblemente la inmunización del país llegue en otro periodo presidencial.  Porque el dinero fue entregado y listo desde enero para comprar vacunas pero la proactividad del gobierno brilla por su ausencia y por ello es que en Guatemala, estamos como estamos, esperando vacunas de quien nos regale pese a que tenemos el dinero para salir a buscarlas nadie dijo que sería sencillo, pero si nunca se intentó entonces podemos estar seguro que estamos al final de la lista.

Al final de todo, a un año de la pandemia soportamos un gobierno inepto que gasta dinero a manos llenas, pero no en lo que realmente importa, pese a tener los recursos necesarios a disposición este gobierno lo ha utilizado de una manera poco transparente.  En realidad no sabemos en qué se ha gastado el dinero, durante el año pasado fueron pan de cada día las conferencias de los médicos pidiendo insumos y protección, hoy en día ni siquiera el personal de primera línea esta vacunado y probablemente no lo estará totalmente al final de este año.   Los sectores golpeados económicamente por la pandemia, no se recuperaron y los fondos destinados a los mas necesitados se agotaron de una forma poco transparente.  Los fondos dispuestos para la compra de vacunas no se ha usado como debe ser y probablemente no se utilice eficientemente, so pretexto de que el mercado internacional no nos venderá vacunas hasta quién sabe cuándo.  Para un gobierno inepto como el que tenemos, las donaciones son su salida y continuaremos así, recibiendo donaciones, esperando la caridad internacional porque el dinero destinado a  la compra de vacunas se utilizará, pero quien sabe si no para comprar vacunas falsificadas, como sucedió con las pruebas covid.  Pero para el señor Giammattei, ese es un error administrativo, ahora así se le llaman a los actos de corrupción.  La Pregunta es ¿Dónde está el dinero?  Quizá nunca lo sabremos.

Area de Opinión
Libre expresión de pensamiento.

Lea más del autor:

%d bloggers like this: