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El Populismo en el Nuevo Orden Mundial

Debemos Saber La Verdad

Quienes deseamos mejorar nuestros pueblos y naciones debemos ser pragmáticos empezando por mejorarnos y superarnos nosotros mismos y no basarnos en políticos populistas que ofrecen cambiar todo sin que las personas hagan esfuerzos.

El cambio se inicia cuando uno mismo empieza a transformar su forma de ser en la vida y así a cambiar las cosas para beneficio de todos. No solo hay que dejar que otros hagan las cosas por uno.

Debemos darnos cuenta de que el populismo es = al socialismo = al izquierdismo = al socialismo del siglo XXI.

Hay que ver la situación de los países de América Latina en los últimos años, porque ha sido lo mismo en todos. 

Las personas que hemos tratado de hacer algo por los países de América Latina hemos logrado poco beneficio para los pueblos, porque en los partidos políticos de cada país casi siempre se escogen líderes populistas para el ejecutivo y el congreso, pero con ellos los países se vuelven ingobernables. La gente los acepta porque ofrecen regalos a la gente y así estos líderes populistas salen electos una vez y otra vez, aunque no cumplan con lo que ofrecen y aún así el pueblo los reelige. 

El actuar del populismo esta insertado en nuestras culturas y se han vuelto hábitos en la vida diaria de las personas que vivimos en los países. Podemos verlo cuando la gente prefiere no esforzarse y que les den algo regalado, cuando prefieren mentir que decir la verdad, cuando preferien robar algo que conseguirlo por su propio trabajo y esfuerzo, cuando prefieren ser deshonestos con alguien que decir las cosas de frente y dar la cara, cuando no hacen bien su trabajo y no llegan a la hora e inventan excusas falsas, todo el mundo sabe que son falsas y las usan como que fueran verdaderas, cuando se piensa que otras personas tienen la culpa de lo que le pasa a cada uno. Al actuar así y aceptarlo se está más lejos de la realidad de la vida y es difícil mejorar al pueblo.

Esta mentalidad y estos hábitos del pueblo las usa el populismo en América Latina y así la irresponsabilidad, deshonestidad y corrupción en los gobiernos se han vuelto usuales y son problemas graves. 

Los políticos populistas en América Latina prometen que le van a dar muchas cosas a la gente, pero eso que van a regalar lo sacan del dinero de los impuestos pagados por la gente que trabaja y produce. Estos políticos populistas también dicen qué le van a quitar al que más tiene, porque no lo merece, para repartirlo entre los que tienen menos, pero como los populistas son los que reparten se quedan con la mejor parte. Además, no les importa hablar mal de la gente que tiene éxito. 

Con los resultados del populismo no se ha logrado el desarrollado de los países con virtudes individuales que permiten la convivencia civilizada, pacífica y de éxito entre la gente y ahí muchos de los intelectuales y comunicadores sociales informan e incentivan las actitudes de los políticos populistas, que al final no hace posible que nuestros países sean desarrollados y que mucha gente los acepte.

En Latino América tenemos muchas posibilidades de trabajar, somos ricos en recursos naturales, hay mucha fertilidad de la tierra, tenemos buenos climas, hablamos el mismo idioma, pero tenemos el complejo de ser víctimas por todo lo que sucede en nuestros países y por eso siempre decimos que la culpa no es nuestra, que es de otros, incluyendo a algunos políticos no populistas que tratan de mejorar las cosas. 

Los populistas utilizan y explotan lo anterior y dicen a la gente es víctimas porque no tienen la posibilidad para obtener gratis cosas que necesitan y que los populistas se los van a regalar. Atrás vienen los regalos y la redistribución, en la que los políticos populistas son los más beneficiados porque el que parte y reparte se queda con la mejor parte y así empieza la política económica populista que es insostenible por el mal uso de los impuestos, del presupuesto, gastos excesivos, inflación, corrupción hasta que el país termina arruinándose 

Si se le quita a la gente la forma en que puedan trabajar o producir para pagarse su propia comida, la gente se queda con hambre y así aceptará recibir cualquier alimento que se les regale. Por los regalos que acepta la gente les aplaude a los populistas, quienes al final logran que no funcione el estado de derecho, que se acabe la igualdad ante la ley y que se prohíba la propiedad privada.

Además, los líderes populistas hacen ver al pueblo que una parte de la población es el enemigo interno quienes junto con los que los populistas consideran los enemigos externos del país, son los antisociales o anti-pueblo, provocando con esto una división de la sociedad.

Los populistas en el gobierno primero empeoran la situación del país, luego regalan algunas cosas para que la gente crea que los están ayudando y también obligan a que se los agradezcan, a pesar de que los populistas empeoraron la situación el país. Esto ha pasado en los gobiernos de Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Evo Morales, los Kischner y actual gobernante argentino, Luis Lula da Silva, Rafael Correa, Daniel Ortega, el actual gobernante mexicano Andrés M. López Obrador y otros más, quienes se apoyan en organismos internacionales, entre otros, ONU y sus dependencias, foros como el Foro de Sáo Paulo, etc.

Los líderes populistas mencionados anteriormente y otros en Europa, Asía y otros países han sido electos democráticamente, pero hay responsabilidad de los pueblos de todos los países porque la gente acepta que el gobierno está para regalarles de todo y no solo para desarrollar el país, para que interceda y ser mediador para que haya igualdad ante la ley, para que se castigue a los culpables de incumplirla y para que haya más posibilidades de trabajar. 

Los latinoamericanos debemos reflexionar en que es mucha la gente que ha votado por líderes populistas y los ha puesto en el gobierno y el congreso por medio de un sistema de democracia electorera, pensando que la labor del gobierno y del congreso es regalar cosas al pueblo. Pero debemos darnos cuenta de que si se sigue votando de esa forma seguiremos en ese péndulo de un gobierno populista a otro cada vez, y quien pierde más es la gente del pueblo.

Lo que los populistas también hacen es apoyarse en la ignorancia de la gente del pueblo, para mantenerse en el poder. Entonces los líderes populistas no promueven la educación para la gente del pueblo y así los mantienen en esa situación de ignorancia. 

La gente debe poner la educación en sus propias manos, esforzándose y utilizando recursos educativos y tecnológicos que se puedan obtener.

En América Latina, desde México hasta Argentina, los sindicatos y trabajadores educativos socialistas, izquierdistas y socialistas del siglo XXI, apoyados por los populistas, tienen cooptada la educación estatal en cada país y hacen que se malgaste o se robe hasta el 90% del presupuesto de educación. 

Como ejemplo un caso en Guatemala: Joviel Acevedo, apoyado por líderes populistas de los gobiernos anteriores, sindicalista durante los últimos 20 a 25 años y que está enquistados en el poder educativo a través de uno de los sindicatos del Ministerio de Educación, además es un dictador sindical que influye para que se malgaste y se robe mucho dinero que es para la educación de la gente del pueblo. Hay que ver que los organismos internacionales o los gobiernos de turno desde el año 2,000 no han hecho investigación alguna sobre el caso de este sindicalista.

La gente del pueblo que optemos por mejorar y superarnos debemos hacerlo y ayudar a que otros hagan lo mismo porque el bienestar de cada uno se encuentra unido al bienestar de todo un pueblo. Una vez superada la gente no se creerá ni apoyará a los populistas, ni se aceptará lo que ellos ofrecen porque se ha demostrado que arruinan los países.

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