Press "Enter" to skip to content

El ensayo no publicado

Punto de Vista

En mayo de 2020, entregaba el siguiente ensayo para una revista semestral que publica una institución nacional. Si bien había recibido una invitación formal para colaborar y cumplido con todos los requisitos, me comunicaron que el trabajo no sería publicado. En parte no me asombraba, en el fondo esperaba esa respuesta porque no describía lo “bien que estábamos”, incluso, atenué algunas consideraciones justamente porque la crítica no es bienvenida muchas veces en las instituciones estatales. Aún así, consideraba que alertar sobre lo que podría pasar en Guatemala, extensivo para Latinoamérica, sumaba. 

En fin, este es el ensayo, bastante “light” si lo leemos ahora. Sin embargo, un año después varios sucesos confirmaron las advertencias. Pasen a leer

Democracia y Seguridad de la Nación
El impacto de la pandemia por COVID-19
Mayo 2020

Introducción: nuevo virus y las medidas adoptadas.

El 31 de diciembre de 2019, la oficina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tuvo conocimiento del brote de una nueva enfermedad infecciosa, la que fue denominada COVID-19. El 30 de enero de 2020, la OMS declaró al virus como una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) y el 26 de febrero la Organización Panamericana de la Salud (OPS), emitió la Alerta Epidemiológica para América Latina. El 11 de marzo, se declara al virus como una pandemia.

A 6 meses del inicio de la crisis mundial la información es aún limitada. Los datos de la letalidad producida por el virus COVID-19 varían en cada país, dependiendo de diversos factores: densidad poblacional, porcentaje de población en grupos de riesgo, acceso a los servicios de salud, capacidad de respuesta sanitaria, las medidas de contención, test de diagnóstico, etc.  

Por otro lado, la pandemia está afectando seriamente a la economía mundial y ha alterado la forma en que vivimos y nos relacionamos. Los gobiernos han adoptado medidas drásticas para limitar la propagación del virus, en las que se pueden señalar: restricciones de movilidad, cierre de fronteras, disminución de ciertas actividades económicas, distanciamiento físico, etc. 

Para el caso de Guatemala, el 25 de febrero de 2020 se determinó que el país estaba en Alerta Máxima y posteriormente el 13 de marzo, oficialmente se dio a conocer el primer caso de COVID-19. Se han adoptado diversas disposiciones conforme a la Ley del Orden Público, decretando “Estado de Calamidad Pública” en todo el territorio nacional, medida que se ha ido actualizando conforme avanza la enfermedad en el país.

La pandemia no solo ha afectado los aspectos sanitarios y económicos, sino también de gobernabilidad y democracia, surgiendo cuestionamientos o advertencias sobre las medidas adoptadas ante la crisis mundial. 

Desafíos para la democracia. 

Como se mencionó, la pandemia por COVID-19 ha liberado una serie de acciones y medidas legales por parte de los gobiernos. Sin embargo, esto ha despertado ciertas alarmas en cuanto a su impacto en la gobernabilidad y la democracia de los países.

Según Razvan (2020) en un su artículo “Covid-19: Amenazas y oportunidades para la democracia”, señala que los países en desarrollo, como los de América Latina y el Caribe, no solo tienen economías más débiles, sino también democracias más frágiles. La crisis podría desestabilizar las prácticas democráticas, desde el voto, las protestas, derechos civiles y en última instancia, afectar la confianza en las propias instituciones democráticas.

Mariano Aguirre (2020), se pregunta si las medidas que están tomando muchos gobiernos limitando nuestras libertades son legales, dónde están sus límites y si serán derogadas en el futuro. Por su parte Arroyo (2020), opina de la misma manera, señalando que la pandemia está afectando a los pilares sobre los que se asienta la democracia. 

Para el caso de Guatemala, en los resultados 2019 del Índice de Democracia, publicado por The Economist Intelligence Unit, el país se ubicó en la posición 93 de 167 países evaluados, retrocediendo seis posiciones respecto a la evaluación del 2018. Guatemala obtuvo su mejor puntuación en la categoría de proceso electoral y pluralismo, seguida por la categoría de libertades civiles y por el funcionamiento del gobierno. Sin embargo, su desempeño en las categorías de participación política y cultura política evidencia un rezago importante para la democracia.

Como se observa, existen alertas sobre las medidas impuestas durante la pandemia, su prolongación en el tiempo y el impacto en un futuro cercano sobre los sistemas democráticos. 

La seguridad en el contexto guatemalteco.

La seguridad se define como una situación libre o exenta de amenazas, peligro, daño o riesgo que permite el desarrollo de las actividades de forma satisfactoria (Díaz, 2013).

Hoy día han surgido otros conceptos como el de seguridad humana, el cual responde a la necesidad de superar las nociones más tradicionales de seguridad. 

Para el caso de Guatemala, el concepto de seguridad está establecido en la Ley Marco del Sistema Nacional de Seguridad, Decreto 18-2008 del Congreso de la República, el cual crea el Sistema Nacional de Seguridad (SNS), bajo los principios de la seguridad democrática y de la seguridad de la nación. 

El concepto de seguridad democrática deriva del Tratado Marco de Seguridad Democrática de 1995 y se refiere a la acción del Estado que garantiza el respeto, promoción y tutela de la seguridad, al mismo tiempo que el pleno ejercicio de los derechos humanos. 

Por su parte, la seguridad de la nación nace del concepto anterior y se refiere al conjunto de principios, políticas, objetivos, estrategias, procedimientos, organismos, funciones y responsabilidades de los componentes del Estado en materia de seguridad, que garantizan su independencia, soberanía e integridad y los derechos fundamentales de la población establecidos en la Constitución Política de la República de Guatemala, consolidando la paz, el desarrollo, la justicia y el respeto de los derechos humanos. 

Los conceptos anteriores, tienen que ver con el abandono de los marcos de seguridad tradicionales que operaban en Latinoamérica producto de la confluencia de las doctrinas estratégicas de la Guerra Fría, contraproducentes para el desarrollo y consolidación de sistemas democráticos (Arévalo, 2002). 

Como bien lo señala Arévalo, la primera tarea para la creación de los nuevos marcos de política de seguridad para la democracia debe partir del establecimiento claro y preciso de los alcances del término seguridad. La realización de este esfuerzo analítico evitará que por inercia se traslade a estos nuevos marcos de política, los contenidos de las percepciones autoritarias. Asimismo, es necesario hacer una clara lectura de los riesgos y amenazas existentes (política, militar, económica, ecológica, ambiental, etc), lo cual permitirá establecer las claras necesidades de seguridad en un Estado democrático de derecho

En ese sentido, es necesario detenerse para considerar el rol de las fuerzas de seguridad y de las instituciones de inteligencia en los escenarios que se proyecten en democracias aún en consolidación como la guatemalteca, porque la problemática de seguridad de un estado democrático es radicalmente distinta a un estado autoritarioUn Estado democrático promueve la solución de sus crisis por legitimidad y no forzando la obediencia por la fuerza

Dicho todo lo anterior, Guatemala no solo se encuentra aún en un proceso de consolidación democrática, sino que en el contexto de una pandemia mundial que ha obligado a tomar medidas extraordinarias para gestionar la crisis. Por tal motivo, la estrategia de seguridad, políticas y las agendas como la Agenda Nacional de Riesgos y Amenazas no solo deben ceñirse al marco conceptual de seguridad de la nación, coherente con un estado democrático de derecho, sino que también debe contemplar el marco extraordinario producto de la pandemia por COVID-19. 

Guatemala, que adopta un concepto amplio de la seguridad, debe atender los elementos de riesgo que afectan las condiciones de bienestar general en el marco de la pandemia de COVID-19 tratando de superar visiones estatocéntricas y establecer una seguridad preventiva y no reactiva, atendiendo las situaciones de vulnerabilidad que afectan el bienestar de la sociedad. 

Conclusión. 

La propagación del COVID-19, ha cambiado la manera en cómo vivimos, nos relacionamos y en cómo los gobiernos toman decisiones, elevando advertencias de su impacto sobre los sistemas democráticos.  

El ámbito de la seguridad no escapa a este contexto, por lo cual es indispensable plantear un sistema coordinado para lograr una ejecución más eficiente y eficaz de los marcos conceptuales y normativos, para atender la complicada situación actual, bajo el pleno respeto a los derechos humanos, evitando visiones y acciones represivas.  

La defensa de los valores democráticos debe estar presente en los documentos fundamentales que establece la Ley Marco del Sistema Nacional de Seguridad, así como en el actuar de las fuerzas de seguridad y el sistema de inteligencia, apostando a una seguridad preventiva. 

Las acciones y poderes aplicados durante esta crisis deben ser claramente limitados, cobrando un rol fundamental la responsabilidad de los ciudadanos de estar atentos, porque si las respuestas son ineficaces pueden alimentar tendencias antidemocráticas. 

Referencias

Arévalo, Bernardo. Política para la Seguridad Democrática. 2000. WSP Internacional.

Díaz Antonio. Diccionario de Inteligencia y Seguridad. 2012. LID editorial.

Ley Marco del Sistema Nacional de Seguridad, Decreto 18-2008, Congreso de la República.

COVID-19 y la Cadena de Suministro de Drogas: de la Producción y el Tráfico al Consumo 2020. Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC)

Vlaicu, Razvan. Covid-19: Amenazas y oportunidades para la democracia 2020. Departamento de Investigación del BID https://blogs.iadb.org/ideas-que-cuentan/es/covid-19-amenazas-y-oportunidades-para-la-democracia/

Aguirre, Mariano. Coronavirus: por qué la pandemia de covid-19 podría fortalecer los autoritarismos y debilitar las democracias 2020 https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52184947

Arroyo, Antonio. Los pilares de la Democracia en tiempos de coronavirus 2020 https://theconversation.com/los-pilares-de-la-democracia-en-tiempos-de-coronavirus-135630

Monsivais-Carrillo, Alejandro. La indiferencia hacia la democracia en América Latina. 2020, http://scielo.senescyt.gob.ec/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1390-12492020000100151

Area de Opinión
Libre expresión de pensamiento.

Lea más de la autora:

%d bloggers like this: