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La tecnología, la modalidad híbrida y la calidad educativa

Pinceladas Democráticas

El tiempo de atención docente presencial en el currículo subyacente es fundamental, se agravaría la formación axiológica si se continuara con la modalidad a distancia, modalidad híbrida y/o mini jornadas presenciales.

El 4 de febrero de 1976 en Guatemala se vivió un evento natural que devastó miles de viviendas, destruyó la estructura vial y murieron varios miles de guatemaltecos; la infraestructura de edificios de servicio público que constituían el patrimonio histórico se convirtieron en ruinas, los edificios escolares y de universidades quedaron inhabilitadas para atender a la población escolar; pasado ese fenómeno telúrico hubo la necesidad de retomar las actividades económicas, productivas, industriales y educativas para reconstruir la patria destruida. 

En educación la atención a la población escolar se vio afectada, por lo que las autoridades educativas de la época, crearon un sistema de horarios y calendario escolar acondicionando al grueso de estudiantes en jornadas mínimas, en los edificios que quedaron en condiciones de ser utilizadas para que funcionaran varias escuelas que se instalaron para compartir aprendizajes de forma presencial en mini jornadas que al final se consolidaron en la llamada jornada única.

Se dejó atrás la jornada doble de actividad docente, es decir jornada matutina y vespertina, incluyendo los días sábados que completaban un horario y calendario escolar presencial que permitía alcanzar la totalidad de contenidos, objetivos y metas de los pensa de estudios, para hacer efectivos los aprendizajes teóricos, prácticos y recreativos lo que permitía una educación holística para alcanzar competencias para ser utilizadas en la vida en el desempeño de la vida ciudadana.

Transcurridos 45 años, el sistema educativo nacional continua con el círculo vicioso de contar con una educación de baja calidad, en donde no se ha encontrado las estrategias válidas para encaminarse y encontrar la calidad de la educación que se pretende tener.

En este alto en el camino, es prudente que se tomen decisiones correctas para enderezar esas debilidades, aunque se puso de moda el uso de los servicios virtuales, que son recursos que efectivamente ayudan, pero debemos estar conscientes que no constituyen el todo para reformular una metodología eficiente y eficaz para mejorar la calidad educativa.  Si nos alejamos del tiempo asignado a las clases presenciales que implementen los conceptos de la educación integral que han recomendado los filósofos y educadores clásicos en distintas épocas de la historia de los grandes legados teóricos que han dejado los pedagogos en cada momento y que aún deben considerarse como valederas para implementar una educación de calidad para formar a los ciudadanos del futuro, mediante la reflexión, razonamiento que permita hacer el ejercicio de la dialéctica, mediante el ejercicio de hacer la tesis, antítesis y reflexionar para darle creatividad a nuevas teorías que sean aplicables para adaptarla a las demandas de la evolución científica, tecnológica, sociopolítica y las exigencias actuales.

La Modalidad hibrida que se le ha dado en llamar a la combinación de atender a los estudiantes en períodos cortos de clases presenciales, y otros períodos del trabajo docente, utilizando las plataformas virtuales; pareciera que es la solución a causa de la pandemia, por lo que han estableciendo burbujas con un número limitado de estudiantes, los componentes del currículo subyacente y el rendimiento académico queda en deuda y las competencias en los aprendizajes significativos obligando a los educadores a crear metodologías didácticas innovadora que tiendan a mejorar la calidad educativa en el corto plazo.

Al contrario, sigue la tendencia de dar el servicio educativo en casa, que teóricamente involucra los padres de familia que traslapa el horario de clases con las horas laborales de los mismos, lo que no permite que los estudiantes tengan la disciplina de atención frente a los dispositivos tecnológicos, cuando las condiciones económicas lo permiten; tornándose cuesta arriba, cuando la pobreza no lo permite, mucho menos contar con el pago del internet para disponer de la señal y los recursos de innovación necesaria.

La formación de autodidactas, la falta de hábitos de lectura y la disciplina de investigadores y el déficit con alto grado de creatividad y de reflexión para hacer buen uso de los conocimientos científicos, para mejorar las condiciones de vida y con alto índices de alienación; serán el resultado de una educación con estas debilidades las que serán más significativas en la mayoría que sufre de pobreza y pobreza extrema, los que viven en sitios más apartados y en donde las barrera y las diferencias son abismales; estas y otras variables  no permitirá reinventar la Guatemala que soñamos.

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