Press "Enter" to skip to content

Guatemala es una, pero diversa

Tanmi Tnam

Todos apreciamos a Guatemala, es el país donde hemos nacido y nuestra vida transcurre en constantes luchas y esperanzas porque entre todos podamos generar mejores condiciones de vida para cada uno de los pueblos que integramos este bello país. Mucho daño ha hecho la imposición del poder en beneficio de pocos, la interpretación de la vida, el despojo de bienes a favor de determinados intereses y el tener a mucha gente sumida en la ignorancia para que no haya democracia ni desarrollo. En fin, por muchos siglos se ha insistido en construir un país con una sola visión sin el reconocimiento de los pueblos originarios. Han pasado siglos y el fracaso ha sido total. Los que promueven la cultura dominante solamente han logrado provocar pobreza, violencia, injusticia, alta violación a los derechos humanos y cada vez están muy lejos de conformar el pueblo, la nación o el Estado monocultural que por mucho tiempo han anhelado. Este Estado Monocultural ha servido para tener maginado a un alto porcentaje de la población y fomentar el maltrato a la naturaleza cuyas consecuencias son imparables a la fecha.  Parte de la población actual percibe que las distintas instituciones manejan datos que dan cuenta de que se tiene actualmente un gobierno que impulsa corrupción, impunidad, injusticia y miseria humana.

En nuestro país, el Estado se sostiene sobre criterios y valores pertenecientes a un solo pueblo lo que hace poco sostenible y nada democrático al dejar la representación de otros pueblos fuera de los cimientos de proyectos que deberían ser comunes a todos. En el mundo de hoy, se hacen esfuerzos conjuntos por parte de sectores, instituciones y el liderazgo político para que la población que pertenece a distintas culturas aprenda a vivir juntos. En nuestro caso, puede ser posible con el apoyo de una educación que forme y oriente a la niñez y juventud de que Guatemala es una, pero tan diversa. Esta diversidad conforma el conjunto de indicadores que deben ser medidos para tener un Estado multinacional, justo y democrático. Todo proyecto político debe tener apertura para la diversidad en puntos de vista, en pensamiento, en la percepción de muchos componentes de la realidad, en percibir las funciones del poder, en concebir la vida y en tratar el medio ambiente. Esta diversidad debe concurrir para construir la Guatemala que todos deseamos.

Nuestro país es uno, pero está integrado por diversidad de mundos culturales. El mundo de los pueblos que no están reconocidos y representados en la estructura del Estado actual cada vez están conscientes de que ya es tiempo que les reconozcan plenamente sus derechos individuales y colectivos cuya vigencia es vital para la justicia, la democracia y el desarrollo. Es tiempo que los pueblos de Guatemala construyan juntos su proyecto político, aceptando sus diferencias. Las instituciones que tienen que ver con el desarrollo humano deben tomar en cuenta a todos sin marginar a nadie. En este contexto, de unos se necesita la apertura de compartir los espacios y el control de las instituciones políticas y de otros la capacidad de presentar propuestas que necesitan de un proceso colectivo donde personas, culturas y pueblos sean tratados como sujetos con derecho a existir plenamente.

Los líderes responsables y los verdaderos políticos, deben asumir el compromiso de orientar a las y los guatemaltecos que demanden la democratización de los partidos políticos, denunciar los hechos de corrupción, discriminación e injusticia y que entre todos asumamos el compromiso responsable de construir el país que deseamos.

Area de Opinión
Libre expresión de pensamiento.

Lea más del autor:

Be First to Comment

Deja un comentario

%d bloggers like this: