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“Estamos cambiando”: Un grito de esperanza en la República Dominicana

Pluma Invitada

Al hablar de cambio es necesario estar claro que es un proceso que no ocurre de la noche a la mañana, y aunque genera esperanza, al mismo tiempo crea incertidumbres, pues estamos en el camino hacia algo sobre lo cual no tenemos la certeza de que verdaderamente vaya a ocurrir. Es precisamente ese camino marcado de grandes expectativas lo que en su momento generó el arribo del Partido Revolucionario Moderno, PRM, al Palacio Presidencial de la República Dominicana. El PRM, organización política que luego de 6 años de su formación fruto de la ruptura de una de las más longeva y multitudinaria estructura política dominicana, Partido Revolucionario Dominicano (PRD), se alzó con las elecciones celebradas el 5 de julio de 2020, tras la unión de un pueblo que a todo pulmón gritaba por un cambio en la conducción del Estado y que cifró sus esperanzas en la consigna del cambio. 

Sin embargo, con el paso de los meses se ha ido presentando el elemento de la incertidumbre en todo un pueblo que percibe que el gobierno no está resolviendo los principales problemas que afectan a la nación. No es una novedad que cuatro años resultan pocos para ejecutar una agenda gubernamental en un país, más cuando se gobierna bajo los efectos de una pandemia de carácter global que ha golpeado las más poderosas economías. No obstante, esta situación no debe ser convertida en excusa para justificar lo que en su momento no tenga justificación.

La verdad debe ser dicha, el PRM como institución política, tiene un gigantesco compromiso con el país, no solo en demostrar que guardan distancia entre la vieja estructura y sus antecesores, también en la manera de gestionar o manejar el Estado dominicano, guardando trecho entre lo que criticaban y lo que hagan. Está en ellos como gobierno devolver la confianza al pueblo y, sobre todo, restablecer la credibilidad en los políticos, en consecuencia, en las organizaciones políticas dominicanas.

Aún no transcurre un año de la instalación del gobierno perremeista y son muchas las exigencias por parte del pueblo que no comprende, que el presidente no llegó con una formula o una varita mágica a resolver males que han golpeado a la República Dominicana durante mucho tiempo. En ese contexto, existen opiniones a favor y en contra. Para mí, el mejor termómetro de que muchas de las decisiones del presidente han sido atinadas, lo constituye la valoración y reacciones observadas en las redes sociales sobre la gestión que viene desarrollando.

Gobernar en tiempos de redes sociales es un gran desafío, ya que la transparencia es un pilar fundamental en un gobierno abierto. En relación con eso, en las redes sociales se ha hecho popular un hashtag que señala al gobierno de que “no saben gobernar”, esto por decisiones que se han tomado y luego dejadas sin efecto o situaciones que a juicio ciudadano no son las correctas, posición que es entendible, pues el pueblo dominicano se acostumbró a no ser escuchado durante décadas. De forma que, este tipo de acciones pueden llegar a preocupar. No obstante, es de sabios reconocer cuando nos equivocamos, y es precisamente lo que se está haciendo, tomar las decisiones en tiempo prudente y escuchando al pueblo. 

Creo que en República Dominicana estamos cambiando cuando se tiene a un gobernante cercano, que escucha y habla con la gente de todos los niveles, en casi 10 meses ha recorrido una gran parte del país mirando de cerca sus problemáticas y creando las condiciones para la solución, ha destituido funcionarios, otros han dimitido, creando precedentes y enviando un mensaje claro de que en su gobierno la corrupción no tiene espacio; el manejo de la Covid19 y las medidas adoptadas bajo el plan #VacunateRD, demuestra el compromiso con la política de salud, desde febrero a la fecha el país se ha posicionado entre los primeros lugares por el manejo del proceso de vacunación y la cantidad de personas alcanzadas; se han mantenido los programas sociales transparentando a los beneficiarios de los mismos, lo que ha obligado al Estado a continuar tomando préstamos para dar cumplimiento a esos compromisos. Una política que ha tenido gran impacto lo constituye la entrega de certificados de propietarios a miles de dueños de parcelas y viviendas en más de 23 provincias del país. 

Otros aspectos positivos, a pesar de la situación económica mundial, se ha pronosticado que la economía mantendrá su crecimiento, está el rescate de las Mipymes. Igualmente, la puesta en marcha del Programa Nacional de Viviendas para beneficiar a miles de familias, entre otras políticas públicas de impacto. Otro punto luminoso en la gestión, ha dado continuidad a políticas implementadas en la pasada administración y ha reconocido públicamente su participación en obras inauguradas en el presente gobierno. Cabe resaltar también que, gracias a la designación de un Ministerio Público independiente, se está realizando una labor encomiable en materia de persecución de la corrupción, por mencionar aspectos que dan luz a la gestión del cambio. 

Pero como no todo es color de rosa, existen situaciones que tienen gran impacto en la población y le hacen sombras al gobierno, sobre las cuales el país espera su cumplimiento; cuestiones como la seguridad ciudadana, la transformación profunda de los cuerpos de seguridad. Los casos más recientes de persecución contra la corrupción administrativa, #OperaciónCoral, mismo que involucra por presunta corrupción a altos militares, así lo confirma. De la misma manera, varios escándalos de corrupción que se han destapado que involucra a funcionarios del gobierno. Dignificar el sector salud, sanear el sistema educativo, disminuir la brecha salarial existente, el tema salarial en el país es una asignatura pendiente, entre otros aspectos que requieren de atención. 

De igual forma, prestar atención al tema de las desvinculaciones de servidores públicos en los entes y órganos del Estado sin importar su condición, el tiempo en servicio, su estatus de carrera, lacerando derechos adquiridos, una práctica llevada a cabo por décadas, solo que no me esperaba que el gobierno del cambio actuara de la misma manera que sus antecesores en ese sentido. Estoy de acuerdo que en el Estado debe hacerse una profilaxis, pero bajo un proceso de revisión y análisis que permita cambiar la cultura que ha imperado durante tanto tiempo, en la que se antepone la afiliación partidaria por ante la de ser ciudadano dominicano y poseer las competencias para el desempeño de un cargo público. En ese orden, el Presidente Abinader ha dejado clara su postura. 

Debemos estar consciente que los cambios no son solo compromisos de los gobiernos, es un compromiso de todos y es necesaria una transformación de nuestra sociedad de vuelta a las buenas costumbres y recuperación de los valores; un seguimiento cercano a todos los funcionarios, pues al parecer no todos están alineados con el mandatario y sus políticas. “Al Estado se va a servir, no a servirse”.

El gobierno no ha cumplido su primer año, quedan muchos meses por delante, pero no olvidemos que el tiempo apremia y tres años pasan volando, priorizar en temas que por décadas han atacado a la sociedad dominicana debe ser la consigna, no olviden que “no es como se empieza sino como se termina”, no se distraigan, que el poder no confunda su objetivo, el gobierno del PRM encabezado por Luis Abinader tiene en sus manos cambiar el curso de la historia sobre la manera de gobernar en República Dominicana. #EstamosAtentos.

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