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La filosofía en la música

Cultura

Al adentrarnos en el mundo de la música, – ya que es un concepto muy amplio – muchos expertos, entre historiadores y músicos han hecho un estudio exhaustivo sobre este tema, y aun, siguen descubriendo cosas y discurriendo velos que den un poco de luz ante la ignorancia.

Este escrito está muy lejos de convertirse en un tratado de música, ni mucho menos en un estudio extenso del tema, porque perdería el sentido que tiene y que lleva, que es entender la música como parte inmanente e inherente del ser humano.

Hablar de música llevaría muchos escritos como este, pero creo que vale la pena el escudriñar sobre este tema que es tan amplio como ella misma. El filósofo alemán Friedrich Nietzsche dijo una vez que “la vida deseada por el Creador no tendría sentido sin la música, porque sin música la vida sería un error.” Y, como ya se dijo, la música y el ritmo son parte inherente e inmanente del hombre, porque la siente, la vive y fluye con ella.

Al desplazarnos dentro de la historia, vemos diversos movimientos filosóficos que hablan de la música. El mismo Platón, por ejemplo, entre sus diálogos con Sócrates, que retoma las palabras de su maestro cuando hace un esbozo de la República Ideal, y, entre sus planteamientos está la educación a través de la música y la gimnasia. Argumentando que demasiada gimnasia puede endurecer al hombre, así como demasiada música puede ablandar los ánimos. Era necesario equilibrar ambas actividades para que el ciudadano pueda disfrutar de estas dos y ser un ente equilibrado, siendo la poesía una expresión de la música.

Haciendo un esbozo de todos los estudiosos, vemos con asombro que, desde la antigüedad, se ha visto la música como forma de conocimiento. Pitágoras, dentro de su escuela formuló la teoría de la música de las esferas. Donde, a través de fórmulas matemáticas y el uso de un instrumento de cuerda, logró descifrar este conocimiento. Moviéndonos en el tiempo, en la edad media, primero fue Ptolomeo y luego Johannes Kepler, quienes retomaron estos conceptos y los adaptó al estilo de música. Hasta que llegamos a la época de las colonias europeas en el continente americano, específicamente Norteamérica, donde nace uno de los movimientos musicales como resultado de la expresión y comunicación de los esclavos negros llevados a trabajar las tierras en el Nuevo Mundo: el jazz y el blues.

Anteriormente se mencionó que el jazz fue una corriente que surgió, según cuenta la historia, como la expresión oculta de un descontento hacia la represión de las élites dominantes de la época, con un trasfondo social y cultural que buscaba mostrar las desigualdades que existían. Los esclavos negros crearon formas de expresarse. Al ritmo de sus pies, caderas y cantos tejían su protesta.

El jazz se creó con el fin de crear una filosofía de libertad. Los vítores y ritmos pegajosos tipo el ragtime que surge luego de la abolición de la esclavitud. 

La improvisación fue el elemento clave para hablar de libertad y romper con cánones musicales que generaban esa capacidad de expresión.

La libertad que ejercía estos ritmos, caló profundamente en toda manifestación artística. Tanto en la literatura como en la música, la improvisación y el rompimiento constante de los moldes estéticos, hicieron del jazz una de las corrientes musicales más influyentes. Tanto así, aun hoy en día, podemos ver su influencia en toda la expresión artística.

Algunos expertos relacionan el jazz con la corriente del existencialismo, línea que busca una vida auténtica fuera de los convencionalismos de las masas, esta línea pone énfasis en la expresión individual que apuesta por la responsabilidad radical y la libertad de elección. 

Por tanto, cito las palabras de un artículo de la periodista Marythe Van der AA: Esto bien podría ser un resumen de la filosofía del jazz. Mientras que los existencialistas rechazan la noción de verdades y morales universales, los músicos de jazz rechazan la idea de lo que se debe y no se debe hacer. Tanto el existencialismo como el jazz se centran en la libertad individual y en la auténtica expresión de uno mismo, así como en el concepto de vivir en el presente.”

Jean Paul Sartre, dijo en una entrevista: “No hay camino marcado que conduzca al hombre a su salvación; este debe inventar constantemente su propio camino. Pero para inventarlo es libre, responsable, no tiene excusas, y en él reside toda esperanza…” Sartre y Beauvoir vivieron acorde a como pensaban y sentían su filosofía, y esa forma existencialista – visto de una manera positiva – dista en demasía de la forma negativa en que se le veía. La libertad no priva de la responsabilidad, por ende, para inventar el propio camino, de acuerdo a las palabras de Sartre, es libre y es responsable, así como la música, en especial el jazz, tiene esa connotación de libertad que influye hasta nuestros días.

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