Gobierno de Miguel García-Granados y de Justo Rufino Barrios

Se eliminó la censura que el gobierno y la iglesia ejercían sobre la prensa. Fue derogado el impuesto eclesiástico llamado “diezmo”. Fueron eliminados casi todos los días festivos. Durante los últimos días de su gobierno, García-Granados fue declarado Benemérito de la Patria.