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¡ESTAN GANANDO LOS BOLCHEVIQUES!

Mirilla Indiscreta

Don Edmundo entró precipitadamente a mi pequeño espacio de meditación permanente.

Para meditar en las condiciones actuales, hay que alejarse del ruido… la bulla, del tropel de los confundidos y la necedad de los honrados, por encargo, a quienes, por cada grito, les tienen que pagar con dólares y garantizarles el exilio dorado en Washington.

Antes, siempre por encargo, otros jóvenes, hicieron la guerra, con el patrocinio, de La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, que existió, como Estado Federal de Repúblicas Socialistas de 1920 a 1991 y que aliados con los Estados Unidos de América, ganaron la Segunda Guerra Mundial, pero decidieron, ya como antagónicos, disputarse el mundo entre socialistas y capitalistas.

La Unión Soviética fue producto de la Revolución Rusa, inspirada en el pensamiento filosófico de Carlos Marx y Federico Engels, sintetizado, en un documento que les encargó la liga comunista y que sustentó la lucha revolucionaria, del Partido Comunista.

Denominaron al documento: Manifiesto del Partido Comunista o simplemente el Manifiesto Comunista que fue encargado en 1847 y publicado en Londres 1848.

Vladimir Ilich Ulianov cuyo alias Lenin, lo inmortalizó como líder de la facción bolchevique del partido obrero social demócrata de Rusia se transformó en el conductor indiscutido de la revolución de octubre de 1917, depurando en la lucha interna del partido a los socialdemócratas.

Implantó el Partido Único como soporte político y eternizó la Dictadura del Proletariado que degeneró en el Estado Totalitario.

Don Carlos Marx, que postulaba una sociedad comunista sin Clases Sociales y sin Estado, 

se espantaría, al ver correr en busca de refugio, a quienes, lo transaron, huyendo a Washington en lugar de Moscú, y no entendería, como muchos inversionistas, buscan expandir sus negocios, en Rusia y China, ahora, más capitalistas que los Estados Unidos.

La caída de la Unión Soviética, tras la destrucción del Muro de Berlín en 1989, hizo jurar a los viejos marxistas, la destrucción del imperio y símbolo del capitalismo… los Estados Unidos… y al parecer… lo están logrando.

Cuando uno escucha a la nueva dirigencia del gobierno estadunidense, carentes de virtudes intelectuales, equivalentes a sus cargos…lucen como un primitivo feudal, viendo hacia afuera, desde las torres, buscando y creando enemigos imaginarios, sin darse cuenta que el castillo arde en llamas y que afuera ya no lo reconocen como el más poderoso de los feudales.

Así como Lenin desterró a los social demócratas, imponiendo el Estado Totalitario permanente…la facción bolchevique del Partido Demócrata de los Estados Unidos, depuró a los demócratas de su propio partido y a los republicanos del poder en un cuestionado proceso electoral, que recuerda el de Guatemala.

Y… a los bolcheviques en el poder… les desagradan hasta los marxistas y su versión del Estado Totalitario global y permanente, ataca a cualquier nación, que no esté bajo su dominio.

Es el mandato de los mercantilistas mesclados contra natura, con los bolcheviques de un imperio en crisis, dirigido con mediocridad, incluso para escarnio nuestro, por personajes de origen latino, que más allá de la consigna, se volvieron locos, abusivos y pendencieros, con un poder que nunca imaginaron. 

No están contra cuba por ser comunista, lo están porque quieren cuba…  Su libertad y su democracia no les importa.

No están contra Nicaragua, porque Ortega sea Comunista. Lo que quieren es Nicaragua y sus recursos… no les interesa Daniel, ni la democracia ni la libertad.

Están destruyendo chile y su ejemplar democracia y desarrollo económico capitalista.

Lograron que un súper-capitalista, como presidente, les entregara chile a los bolcheviques, para ofrecerle esa nación a los mercantilistas de su misma especie.

Ya se encuentran en acelerado proceso para transformar a ese ejemplar país en mercancía del globalismo totalitario.

No les interesa, como Estado, ni como democracia, mucho menos, República, solamente quieren agregarla al inventario, como territorio con recursos naturales y estratégicos para el nuevo orden mundial.

Ordenaron, entregar Perú a los bolcheviques, no odian ni quieren a la señora Fujimori, cuyo padre, aliado del imperio, durante la Guerra Fría, destruyó a Sendero Luminoso, la más sanguinaria y radical organización guerrillera que recuerda américa.

Su fundador, un maniático condenado a cadena perpetua, seguramente será liberado por los bolcheviques para que termine su misión y como enemigo de la democracia, la soberanía y la libertad, entregue otro territorio a la dictadura global mercantilista.

No se meten con Corea del Norte, la tiranía de las dictaduras, porque allí está China, que, si les cobra, le declararían la guerra para no pagarle.

Los chinos, ahora los mayores capitalistas de la tierra, prefieren seguir comprándolos por abonos, y sin los costos onerosos y exterminadores de la guerra.

Sin embargo, recién hace unos días, enseñaron su poderío militar, ateniéndose a la máxima y advertir, qué para mantener la paz, se tiene que estar preparado para la guerra… y ellos lo están.

La guerra ha sido el instrumento más inmediato y rentable, escogido por la humanidad para empujar, contradictoriamente, la tecnología contemporánea y el más eficaz, sangriento y no disimulado, control poblacional y de producción de esclavos dotados por los perdedores, sin hacer discriminación por razas.

¡No sólo los africanos enriquecieron las casas de los vencedores, con esclavos, como bienes de capital!

Millones y millones de muertos en las guerras, hacen, pequeñas y miserables las muertes ocasionadas por las enfermedades, epidemias, pandemias y las más sofisticadas Plandemias.

Estas últimas con sus virus a la carta, diseñadas para implantar el terror, crear la enfermedad, tapándole la boca a la gente para que no proteste, imponiendo el carnet de la vacuna, pero advirtiendo, que no cura del todo, ni aceptan, ni pagan reclamos… pero quiénes, no lo tengan…como parias, no pueden transitar por el mundo.

Una cura por abonos, que hacen de la muerte una posibilidad más bondadosa y barata.

¡Infames mercaderes insensibles de la muerte!

Como les conté don Edmundo entró precipitado e inquieto a mi espacio de Meditación Permanente.

Hace una semana… no aceptó, uno solo de mis comentarios.

Ahora, quién no le hizo caso, fui yo, aunque nada le impide conocer mis pensamientos. 

Intuí que quería hablarme de un oportunista, poco ilustrado, que ni a bolchevique llega.

Qué en pocas horas, corrió al nuevo refugio, de quienes, en la planilla de los dirigentes del imperio, son acogidos, como los esclavos que terminan buscando la protección del amo, a cambio de un pan seguro y a su disposición para los nuevos planes por abyectos que sean.

¡Cuando ya no funcionan como verdugos o inquisidores, los transan y negocian!

Invierten plata, para que los defiendan, para mantener la causa, pagando la cuota por el griterío y ruido del combo que cobra por alborotar… 

Se suman, de corazón… los súbditos gratuitos del imperio con DPI guatemalteco, también los vende patrias por obligación y contrato… 

Además de los confundidos de nuevo cuño, los Tontos Útiles, ignorantes y desorientados, que piensan que se puede amar a Marx… besando al mismo tiempo, las botas de don Jorge Washington… en Washington.

Pensé en el traicionado Marx, don Federico Engels y su Manifiesto… y en la audacia de Lenin para quemar a Marx en la hoguera de los bolcheviques.

Marx y Engels pusieron punto final al Manifiesto, apelando la consigna mundial anti soberanista y marcadamente clasista “Obreros del Mundo Uníos”.

Sesenta y nueve años después, Lenin tomó el manifiesto como bandera de lucha, sustituyó a los obreros por los bolcheviques, tomó el poder, liquidó a sus adversarios social demócratas, y frustró la utopía que Tomás Moro había sembrado en Marx, apoyado por Engels, de una sociedad sin Clases y sin Estado.

Momificado Lenin, después de muerto, desde su tumba expuesta al público, en la Plaza Roja, debe celebrar el triunfo de los Bolcheviques y la toma del poder político del imperio antagónico, cuna y símbolo del sistema capitalista.

Sí él y sus Bolcheviques triunfaron, y sin principios, se asociaron con los alemanes, en plena guerra contra Rusia… hoy, no es impúdico asociarse, con los mercantilistas globales, para imponer un nuevo orden mundial esclavista y totalitario.

¿Qué solo hay dos grupos don Edmundo?… ¡Y que los soberanistas forman parte del pacto de corruptos…!  ¡Su madre don Edmundo!… exclamé indignado ante semejante estupidez… ¡Se me olvidó por un instante, que también es la mía!

¡BARAJO!… ¡Y LA TUYA!… RECAPACITÉ Y DIJE POR SI ACASO… EN NOMBRE DE LOS DOS.

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