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El amor es la alquimia perfecta de la cocina

Cocina Al Desnudo

Queridos lectores de #CocinaAlDesnudo como sabrán he estado desaparecido las últimas semanas por estar convaleciente de dos intervenciones quirúrgicas y una tragedia que se convirtió en milagro, pues estuve a punto de desangrarme. Agradezco al cielo y a las oraciones junto a las buenas vibras de cada uno de ustedes que me han alentado para seguir adelante y recuperarme con alegría y paz.

Cuántas veces anhelamos un abrazo que penetre el alma y un beso que pueda seducir el corazón. Sin embargo, en muchas ocasiones de la vida esa sensación de pertenencia de placer profundo pero sacrosanto en el alma nos lo puede dar un aroma una textura Y por qué no, un sabor que logre seducir alma intelecto, cuerpo y corazón. Algunas veces paseando por alguna carretera se nos antoja tomar un antojito cómo puede ser: unas tostadas de guacamol, frijol y salsa acompañados de un pocillo de atol de lote o unos crujientes elotes asados  nos recordarán memorias de nuestra niñez de paseos por el campo de corretear por los bosques y de esa sensación de libertad.

Quiero contarles que he rectificado últimamente que el ingrediente secreto de una cocina no importa si es de vanguardia, de banqueta, de mercado o la emblemática cocina de autor de un restaurante reconocido como lo es mi Atelier culinario Quintana Bistrot en Plaza Fontabella o la más sencilla del hogar más pobre de toda la comarca o algún changarrito a la orilla de una carretera… Sí existe EL AMOR como ingrediente principal en esa cocina como alquimia perfecta entonces y solo entonces saldrán los manjares más excelsos y majestuosos que apapacharán el alma y consentirán el cuerpo llenándonos de momentos de alegría, euforia y paz interior indescriptible que solo el amor comestible nos puede aportar bocado a bocado.

Recordando a mi bisabuela Petra Mazzarri y a un entrañable colega de habla francesa perfecta… Todo sucedió una tarde de verano como diría Shakespeare en su libro Sueños de una noche de verano. Nos dimos cita en la cocina de mi Atelier culinario Quintana Bistrot para disfrutar una tarde de taller de creatividad y puesta al día de estos meses de pandemia sin vernos. Ingredientes orgánicos, buenas vibras, análisis de mapa de la lengua para escribir poemas culinarios nunca antes experimentados en nuestro paladar. Disfrutando improvisar con los ingredientes encontrados.  Rectificamos la amalgama de texturas, aromas, temperaturas y sabores al cocinar juntos con la mejor actitud respeto por los ingredientes y por el producto final. Experimentamos con solfeggios la vibración del AMOR 432 Hertz.  Recordemos lo planteado en el párrafo anterior EL AMOR al cocinar es el ingrediente que puede transformar el ingrediente más sencillo en una oda o en una ópera prima. Esa tarde diseñamos un soufflé de nabos con quesos maduros y bechamel a la nuez moscada amarrada y puré de zanahoria con un toque de jengibre acompañado de un salmón noruego sellado acompañados de unos raviolis artesanales al huevo rellenos de manzana, queso de cabra y arúgula con cebollas caramelizadas al vino por 400 horas. Fue una oda de sabor y vibras que te erizan la piel y te hablan en un silencio que te grita más que mil palabras.

Cuando cocinamos enfocados con los sentimientos e intenciones que estamos impregnando al manipular los ingredientes seguramente al disfrutar el primer bocado en la boca nos deje estupefactos en silencio en un orgasmo profundo de alegría y placer que seduce los sentidos pero sobre todo llega el alma al comernos las intenciones y emociones que acompañan nuestra mágica manofactura.

El ingrediente secreto

Cuando El AMOR está presente de forma consciente durante todo el proceso creativo de cocina desde la siembra, cosecha, traslado hasta nuestra bodega fundida a la intención de los cocineros al lavar, manipular, transformar, cocinar y servir unidos estos 5 elementos  por un mismo hilo conductor del solfegios (los sonidos y la vibraciones del AMOR, la emoción más potente de todo el universo que crea transforma y enaltece cada cosa que toca transformándola en alegría y un gozo inexplicable que nos puede sacar una lágrima de placer,  gozo y una satisfacción profunda de apapacho al alma en cada bocado.

Podemos comentar varios dichos  que nos hablan de esta alquimia uno sería que El amor y la intención al cocinar en los fogones se ve y el otro dicho de las abuelas sería Las penas con pan son menos pero realmente en estas historias urbanas de las abuelas y bisabuelas no nos están hablando del producto alimenticio que llevamos a nuestra boca, sino que como les digo al ser cocinado todo con AMOR al incluirlo al devorarlo al disfrutarlo en cada mordida, en cada sorbo, en cada bocado estamos elevando la vibración cuántica de nuestro ser por esa comida llena de AMOR que nos llena el alma y los sentidos en lugar de una comida que únicamente satisface el estómago.

Algunas veces no deseamos comer algo sencillo si no, siempre decimos ahí tengo antojo pero no sé cómo de qué y comenzamos a pensar y a pensar a buscar en el alma en el espíritu en el ego en él más estrecho Rincón del Cerro donde se puede encontrar el subconsciente con Lalito de vida y de repente se nos prende una luz y decimos: Ya sé qué es lo que quiero un buen chocolate o Quiero un delicioso pastel o deseo una sopa para reconfortarme y sentirme saludable.

Déjenme contarles que en ambas ocasiones buscando comer algo sencillo o satisfacer un antojo de medianoche realmente no estamos buscando la comida. Estamos buscando EL AMOR de una madre o padre que ya no están, de un amigo distante, de una abuela que no vemos o de un amor sincero jamás correspondido.

Creo que muchas veces les he platicado mil historias de mi bisabuela la estupenda chef Petra Mazzarri a quién amé sin conocer y de quién aprendí sin aprender. Pero creo que sus historias urbanas que llegaron como legado a mi vida han impactado mi cocina y sobre todo mi alma. Ella tenía una premisa maravillosa, bueno más bien una bitácora de vuelo partida en dos ingredientes esenciales sublimemente maravillosos. Ingredientes de primera calidad pero antes que cualquiera de ellos EL AMOR al cocinar con un ingrediente secreto para apapachar el alma sorprender los cinco sentidos y llenar el estómago de dulces experiencias que reconforten animen y apapache el alma su ingrediente secreto lo decía siempre es cocinar con AMOR.

Es impresionante tantas historias que podemos ver en obras literarias, películas, puestas en teatro y hasta en leyendas urbanas familiares de cómo la actitud de AMOR o la actitud de rechazo de una persona al cocinar puede producir dos resultados diametralmente opuestos. Sí utilizamos AMOR podemos penetrar el más recóndito espacio del alma sanando, curando, alentando y enalteciendo a la persona que es el comensal que disfruta nuestros manjares. 

Pero por el contrario si cocinamos con odio, furia y monotonía con la insensatez de centrarnos en NO VIVIR Y DISFRUTAR el aquí y el ahora estaremos cocinando únicamente materia que no llevará la esencia especial del AMOR esa mágica vibración es la que le da el toque de la abuela, aquel toque mágico de la madre, el toque único del chef y porque no el toque propio cuando cocinó de mí para mí. Cocinar para sí y auto consentirme (comer lo que me nutre y me da salud) es el acto de amor más sublime y más grande que cualquier ser humano puede hacer al consentirse y apapacharte con el diario cocinar a uno mismo para restaurar las fuerzas del cuerpo pero sobre todo para alentar el alma para conquistar los retos del día y poder así tener una experiencia de vida que valga la pena de amor con amor. Cocinado de amor para mí de amor para ti.

Podemos maravillarnos de historias de cuando se comen las viandas sazonadas con el ingrediente principal EL AMOR. Puede transformarse la historia de una persona en maravillosas obras literarias como el libro de Laura Esquivel como Agua para chocolate o la serie de Netflix La cocinera de Castamar o la historia del magnífico Chef Vatel, un cocinero ejemplar quien invento la crema Chantilly que prefirió morir antes de quedar mal ante el rey Luis XIV al cocinarle con una gama de emociones que no precisamente serían amor.

También podemos encontrar, apoyar y disfrutar esta teoría en películas como Julia and Julie, Comer amar y rezar y tantas otras obras literarias y cinematográficas que hablan de lo intenso, lo profundo y lo grandioso que es disfrutar un pequeño bocado que esté repleto de AMOR como ingrediente principal, el cual puede hacernos el día y cambiarnos la vibra de intensa y toxica a positiva y feliz. Hasta en las escrituras la comida está llena de AMOR como podemos percatarnos en la cena de Pesaj con Moisés para los judíos o para los cristianos en la última cena con Jesús cada una de ellas llena del ingrediente principal EL AMOR para darnos vida y vida en abundancia desde el interior del alma al exterior del cuerpo.

Bitácora de vuelo dentro de mi Atelier Culinario Quintana Bistrot

Espero hacerte reflexionar que cocinar en casa, para ti, para la familia o para amigos es vitalmente un acto de gratuidad, de donación lleno de AMOR. Te invito a estar presente en el aquí y el ahora estando consciente de las emociones e intenciones que pondrás de hoy en adelante en tus ollas y sartenes al cocinar, emplatar y comer.

Deliciosos pulpos con piñones y cilantro a la mantequilla de cognac y Pavlova desestructurada a la Quintana, fina colaboración de miHerMadre y mentora.

¿Cómo es mi cocina?

Mi cocina es una mezcla entre un santuario espiritual, un laboratorio de científico loco, un huerto y un motel pues debemos tener respeto, morbo, curiosidad, intuición, alegría, coraje pero sobretodo AMOR al cocinar.

Aquí en Quintana Bistrot estamos listos, el tiempo se detiene para dejarte saborear cada plato tomando en cuenta que sabor y saber tienen el origen en la misma palabra SAPERE del latín y cuyo significado es TENER INTELIGENCIAy si es totalmente cierto y holístico al tener AMOR en nuestros guisos el alma se vuelve más vulnerable, libre, feliz y llena de paz para disfrutar y ser más inclusivos y compasivos.

Mi día a día lleno de tareas y enfoque se resume en: Amar, cocinar, compartir, transmitir, sanar almas, descifrar recetas y transformarlas hasta dar con lo más importante el ingrediente esencial único en cada plato y en cada uno de nosotros. Ese algo que nos hace especiales y que necesitamos redescubrir para saber quiénes somos y en que vamos a convertirnos. Ese ingrediente invisible y esencial es EL AMOR.

Dicen que los seres inferiores son incapaces de sentir pero entonces cómo pueden intuir que su tiempo con nosotros se acaba. Cada ave, marisco, bestia, flores, hierbas, frutos e insecto se sacrifica para darnos vida, energía y alegría.Todos los animales desde el más pequeño hasta el más grande que se van a inmolar para darnos de comer sin tener miedo, pesar, tristeza pero es importante una forma digna de hacerlos morir para poderlos comer. Pues si sufren al morir nosotros nos estamos tragando esas emociones de tristeza, enojo, frustración y dolor. De hecho las escrituras nos hablan de la forma correcta y digna de sacrificar cada tipo de animal

Vestir la mesa es un ritual.

Vestir la mesa es un conjuro de alquimia y amor. Es un apapacho de mi para mí y de mi hacia los demás comensales. Es una expresión de vivir, agradecer y disfrutar EL AQUI Y EL AHORA. La vida moderna trae compromisos desmedidos, carreras contra el tiempo. NUNCA TENEMOS TIEMPO. La pregunta filosófica seria aquí ENTONCES CUANDO TENDREMOS TIEMPO PARA DISFRUTAR LOS DETALLES FUGACEZ DE LA FELICIDAD. ¿Para quién guardamos las vajillas, la plata, el cristal y los linos? Pero sobre todo ¿qué es vivir? ¿Qué es disfrutar estar vivos con la gente que amamos? LA VIDA ES HOY

Dicen que cocinar nos diferencia de los animales que cuando no se crearon nos hicieron mejores. Nos dieron espíritu alma y corazón, nos dieron lenguaje nos dieron sentimientos nos dieron libre albedrío para elegir entre lo bueno y lo mejor. Por ello yo pienso amo cocino y curo con cada puesta en mesa.

El vestir una mesa es un ritual. Orden, estética, sentimientos (amor o estrés) las intenciones (la prisa o la quietud de vivir el aquí y el ahora) equilibrio. Pues cada mantel, servilleta, cristalería, flores, velas, elementos decorativos y vajilla complementan el acto de AMOR más sublime de este día ALIMENTARNOS para cumplir nuestra misión personal.

Recordemos a cada instante y momento fugaz

Cocinar es mezclar ingredientes, crear nuevos sabores a partir de la nada. Únicamente a partir de un sentimiento que queremos transmitir y que mejor si ese sentimiento es EL AMOR. Consta de ocultar otros que aunque ocultos siempre están, pues a veces o la mayor parte del tiempo al ser vulnerables y susceptibles estamos todo el tiempo convirtiendo los sentimientos tóxicos en ventanas de oportunidad para ser mejores almas.

Lo mismo sucede con la verdad, los hechos son lo que importa Pues los secretos siempre aparecen como un buen ingrediente aunque a veces descubrirlo tengo un precio muy alto. En la vida como en la cocina siempre hay que tener preparados todos los ingredientes también debemos estar preparados para los imprevistos siempre los hay. En esos momentos álgidos de la vida no hay que pensar hay que actuar y que mejor si es desde EL AMOR.

Sólo corriendo por medio de nuestras acciones y sentimientos positivos estaremos lejos del miedo y cuando hay que tomar soluciones sólo hay que tener en cuenta una meta clara y llegar a ella para que el temor, el miedo, la crítica se quede atrás y únicamente tu talento te haga brillar por medio del AMOR y las buenas intenciones. Seremos iguales cuando todos comamos igual. Alimentos sanos, nutritivos y abundantes llenos del ingrediente de alquimia secreto.

En esta pequeña nota quiero trasladarles el espíritu de mi atelier de cocina Quintana Bistrot y de un servidor qué trato de inculcar a cada miembro de nuestra familia y staff nosotros no vendemos comida, más bien brindamos Momentos Memorables llenos de AMOR a nuestros comensales donde podamos por medio de un bocado, un aroma, una textura o temperatura recordar a la abuela que ya no está o recordar un paseo por el campo con anhelo de libertad. Buscamos recordar al huésped tus circunstancias no te definen. Te definen tus sentimientos y pensamientos. Por ello mi trabajo se resume simplemente sorprender cuando provoco al comensal exclamar después de un bocado WOW es como que esto lo probara por primera vez en mi existencia pero la gran diferencia es que al estar disfrutando cada bocado estamos otorgando y comiendo AMOR.

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