Press "Enter" to skip to content

Respeto se paga con respeto, USA y G13

Desde Mi Trinchera

El territorio de Guatemala, cuenta con una superficie de ciento ocho mil, ochocientos ochena y nueve kilómetros cuadrados, se encuentra integrado por veintidós departamentos, los cuales se dividen en trescientos cuarenta municipios. Su capital es la ciudad de Guatemala; el color de nuestra bandera es, azul y blanco. No somos un “estado”, de los Estados Unidos de Norte América, ni tampoco experimento de la instancia de países llamados G13, somos un país, libre e independiente, el respeto que las “barras y estrellas”, y otros países merecen, lo merece de igual manera Guatemala, como cualquier otro país soberano.

Nadie más que los guatemaltecos conocemos nuestra realidad, conocemos la pobreza y la escaza oportunidad de desarrollo a nivel nacional, todo esto, gracias a negociantes de la política, que venden nuestros sueños y esperanzas de crecimiento, a cambio de enriquecerse y lograr conquistar el poder político, controlando el Estado en su totalidad, su modo de vida y de operar es la mentira, manipulación, y desinformación, que la ejercen de una manera exquisitamente efectiva y mañosa, apoyada de forma mediática, siendo elevada a niveles institucionales, gracias al apoyo político y económico internacional, brindado por “error”, o de forma intencional, por parte de “países amigos”, y “comunidad internacional”.

Es inconcebible que una nación que se constituye como potencia mundial, como EE.UU y el G13, padezcan de miopía extrema, en torno a la realidad en materia de relaciones políticas con nuestro país. Si una moneda tiene dos caras, resulta impensable que el gobierno de US, en especial su Departamento de Estado, de por sentado que de una población de casi 18 millones de habitantes, un grupo de menos de 500 personas agrupadas en organizaciones repetitivas y de cartón, tengan la representatividad de todo un pueblo, y puedan exigir en nombre del mismo, peticiones, reclamos, persecuciones penales, y hasta reformas constitucionales divisorias y exclusivas, cuando en la realidad responden exclusivamente a intereses de estructuras criminales y paralelas que se han incrustado en el Estado guatemalteco, socavándolo desde sus mismas entrañas, con el fin de asegurar un poder político total, que ante el rechazo popular, a sus pretensiones político ideológicas, demostrado a lo largo de 36 años de enfrentamiento armado interno y en todos los procesos de elecciones democráticas en nuestro país, no encuentran otra vía más que incitación a la sedición y anarquía. 

La presente misiva es dirigida al gobierno de los Estados Unidos de Norte América, y también al grupo de países, que integran el “Grupo de Donantes G13”, pero sobre todo a cada uno de los guatemaltecos, que desconocen las intenciones, de quienes se autonombraron “representantes de la sociedad civil” y que en la práctica, se constituyen como una estructura criminal organizada, la cual integran funcionarios de gobierno, magistrados, jueces, diputados, trabajadores del Estado, dirigentes de ongs, fundaciones, organizaciones políticas, activistas políticos, miembros de antiguos grupos terroristas, agrupaciones campesinas e indígenas, que a lo largo de muchos años han podido tejer una red ilegal que traspasa fronteras, ya que su forma de principal financiamiento proviene “del apoyo” de altos dirigentes políticos de US., y organizaciones, para mencionar como ejemplo, “USAID”, la cual lejos de permanecer como una agencia federal que proporciona “financiamiento”  y asistencia técnica en diferentes países, se ha convertido en una oficina clandestina de inteligencia, con operaciones de condicionamiento económico, manejo de operaciones psicológicas a las poblaciones, principalmente en las áreas rurales, trabajando por medio de operadores nacionales, introduciendo programas, para la implementación de actividades que destruyen las costumbres, tradiciones, moral y fe de nuestros pueblos, como el aborto, la manipulación y contaminación mental de nuestra niñez, al imponerles  agendas de educación sexual, retorcidas e incomprensibles para su edad; estos operadores de USAID, trabajan principalmente mediante ongs y organizaciones civiles, que reciben directamente fondos sin ningún control y fiscalización, y que son utilizados para desestabilizar el Estado, y crear en tiempos estratégicamente coordinados “crisis políticas”, principalmente cuando alguno de sus cabecillas, que controlan puestos de poder en el sistema de justicia, son tocados y descubiertos, peligrando así continuar con la impunidad institucionalizada, con la que gozan logran sus objetivos, como el perseguir, intimidar y destruir judicialmente a sus oponentes ideológicos y políticos.

Las condiciones para crear una sociedad polarizada, se han presentado e incentivado, gracias a los intereses espurios y acompañamiento de una conducta irreverente de los Estados Unidos de Norte América, y embajadas como Suecia, Alemania, Reino Unido, entre otros,  hacia los asuntos internos, que son competencia exclusiva del Estado Guatemalteco y sus ciudadanos. Desde los gobiernos demócratas de Barak Obama y ahora el del Presidente Joe Biden; embajadores, europeos y de US, que descaradamente han  injerido abiertamente, en decisiones de gobierno, legislativas, judiciales, violando nuestra Constitución, y los convenios y tratados internacionales que regulan las relaciones diplomáticas entre las naciones, insultando, acusando sin pruebas sólidas, ni juicios válidos, abiertamente autoridades, que no complacen sus exigencias “diplomáticas”, es inadmisible que bajo la excusa de “ayuda”, se conviertan en nuestros “gobernantes importados”, denigrando nuestra independencia, y se atrevan a querer imponer y designar autoridades, ejerciendo presiones descaradas y cobardes, en favor de esos grupos minoritarios, que señalamos como “estructuras ilegales.

La falta de respeto de los US y el G13, hacia Guatemala, ha escalado dimensiones indignantes, tal es el caso de su injerencia, en el tema de destitución de un fiscal de sección del Ministerio Público, que no deja de ser un empleado más al servicio del pueblo, socavando la autonomía de esa institución, haciéndose de la vista ciega ante innumerables faltas y presuntos delitos cometidos por el Señor Juan Francisco Sandoval. Los diferentes pronunciamientos y declaraciones de diferentes funcionarios estadounidenses, han y continúan incitando a una crisis política con oscuras intenciones, que parecieren tener la intención de contribuir al rompimiento de nuestro orden Constitucional, para poner el Estado en manos de esas estructuras criminales que mencionamos en la presente misiva.

Si la transparencia y el apoyo en la lucha contra la “”corrupción”, que el gobierno de US, en conjunto con el G13, por medio de su embajada, dice, le interesa brindar es legítimo, les RETAMOS Y EXIGIMOS, que organicen mesas de trabajo y dialogo, con carácter público, con el “otro lado de la moneda”, los sectores que JAMÁS hemos sido escuchados y tomados en consideración, ya que la simpatía e intereses políticos de sus misiones diplomáticas, han descansado exclusivamente en un grupo minoritario, sin la representación legitima que aparentan y simulan tener, excluyendo a muchos sectores de la verdadera sociedad guatemalteca, sedientos de que sean escuchadas sus voces y sobre todo la verdad, acompañados de argumentos objetivos, serios y comprobables.

Si la visión e interés del gobierno de los Estados Unidos de Norte América, y G13, son transparentes y en vías de cooperación en la lucha contra la corrupción, demuéstrelo al pueblo de Guatemala, incluyendo la opinión de todos los sectores guatemaltecos, sin distinción alguna, respetando nuestra independencia, soberanía, dignidad, y Constitución de la República. 

POR LA VERDAD Y CON LA VERDAD, POR UN VERDADERO Y LEGÍTIMO ESTADO DE DERECHO

Area de Opinión
Libre expresión de pensamiento.

Lea más del autor:

%d bloggers like this: