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¡EL CONVIVIO EQUIVOCADO!

Mirilla Indiscreta

Sí se equivoca de muerto en un velorio…seguramente los dolientes se lo agradecerán y al muerto le será indiferente.

Pero no se vaya a equivocar en estas fechas de convivio… porque al pagar la cuenta se notará su ausencia… y los tragos que no se tomó… se transformarán en la goma rencorosa de aquel que los pagó.

Se lo dije … me reclamó don Edmundo… cuando notó que nos habíamos equivocado de convivio…

Eso es lo malo de ser tan conocido…agregó de mal humor… todos lo aceptan… aunque no lo quieran… y los que afirman que lo quieren…no lo aceptan.

Más que regaño… parecía venganza la prédica de Don Edmundo… incluía en el fondo… lo que él me quería decir… encubierto en un incidente que nos sucedió el último jueves.

Por la mañana había asistido a mi cita con el Doctor Oscar Ordoñez… eminente traumatólogo y ortopedista que le está devolviendo la vida a mis rodillas y nuevas ilusiones a mis andanzas.

Regresar a la ciudad… después del mágico tratamiento para asistir a la cita del grupo del chat… implicaba recorrer cuatro horas del pesado tránsito de la ciudad… convertida siempre y en todos lados… en un inmenso predio de carros parados.

Pero en el fondo de mi profana vanidad… pretendía… por primera vez… que mis contertulios me vieran apuesto y arrogante… entrar caminando… sin apoyarme en mi reconocible bastón.

Los cebollines de la Plazuela España… lucía repleto de alegres comensales…  gritando… no se podía hablar en medio de la estridente música campera que intimidaba cualquier intención de conversar… se quedaría ronco…en un lugar en donde no hay pista de baile y sí la hubiera… se prohibiría ese tipo de acercamientos so pena de besar al peludo del fabricado cobid 19 

Le dije a don Edmundo que me acompañaba… disfrazado de don Heriberto Escobar… para no hacer tan evidente la complicidad de mi alter-ego… ¡hay me deja caminar sin apoyo!… ¡quiero sorprender a mis amigos!… ¡y así lo hizo!

¡Me habían advertido de una pérgola!… cuyo responsable nunca apareció en la lista de la anfitriona del restaurante… ¡quién me insistía en negar la reservación!

Así desorientado… comenzamos a caminar en el inmenso salón donde mesa tras mesa se notaba la algarabía de los asistentes.

Bienvenido vos… me dijeron en una de las que me indicaron… que al estar integrada por adultos mayores… seguramente correspondería a la de mis amigos…

Agradecí la invitación a participar con ellos… pero no vi a nadie… que me fuera familiar del grupo de los convocados… y al notar mi desconcierto… me reiteraron la invitación… al tiempo que me decían… mirá en aquella mesa que está más allá… hay un grupo que puede ser al que buscas.

Aquella mesa… en ese momento la presidía don Oscar Rodolfo Castañeda… elocuente aspirante presidencial… quién… antes de retirarse… con gestos y emoción… se dirigía a los presentes en evidente labor de conquista.

Muy próxima a él… Doña Ana María Rosales… madre del aspirante… Presidente de la APG… reconocida publicista y viuda del recordado amigo Licenciado don Julio Estrada de la Hoz… quien fue el más joven presidente de la historia del Congreso dela República… como parte de los chiquilines de la revolución del 20 de octubre de 1944.

¡La presencia de doña Ana María… me confirmó que por fin… había llegado a mi destino… como quería… caminando sin bastón!

Me extrañó… no ver a la mayoría de los más conocidos del chat que había promovido el evento… pero consideré que irían en camino… el tránsito infernal… justificaba cualquier retraso.

La ronquera en proceso… no evitaba… que medio hablando… o medio gritando… continuara la plática animada… y se dispuso… se hicieran los pedidos de comida y de bebidas… y así se procedió.

Pasaban los minutos… y los dirigentes del chat… no aparecían… decidí tomar una foto de los comensales… y remitirla al grupo… tratando de hacer reclamo por la tardanza de su llegada.

¡No tardó mucho en aclararse la verdad! … ¡Cebollines hay muchos!… y el que yo creí… ¡era el equivocado!

Todos muy sonrientes y felices hicieron llegar al chat… la fotografía de respuesta… ¡había pérgola!… ¡estaban todos excepto los que se habían disculpado!… ¡les puedo asegurar que no hacía falta… nadie… con nostalgia me di cuenta… que tampoco yo!

La alegre mesa donde departía… había sido convocada por las promociones del Centro de Estudios Estratégicos Nacionales… que en su tiempo reunía representantes de todos los sectores para consolidar la Paz.

¡Vean ustedes! … ¡no hay mal!… ¡que por bien no venga!…

Esa noche me hicieron… ¡Miembro Honorario de la Asociación de egresados del Centro Estudios Estratégicos Nacionales!

¡Si se equivoca de convivio en estas fechas!… ¡no se preocupe!… ¡alguien pagará la cuenta de los tragos que usted no se tomó!

¡SALUD!

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