Press "Enter" to skip to content

Inflación, deuda pública y pobreza

Pulso Económico

En esta ocasión y a diferencia del fascículo anterior titulado: ¿Es la inflación una solución al problema de Deuda Pública?  En el presente artículo se hace un esbozo descriptivo del impacto de la inflación en los niveles de pobreza poblacional; igualmente, se expone la importancia de la relación Deuda Pública versus Déficit Fiscal (DP/DF) y el umbral máximo aceptable de esta relación DP/DF conforme a la norma del Fondo Monetario Internacional para los países con relativo buen nivel de manejo de la política monetaria (Guatemala encaja en esta norma). 

En el mismo orden de ideas, a raíz del artículo anterior recibimos curiosidades acerca de cómo la inflación contribuye a reducir el valor real de la Deuda Pública, expresada en porcentaje del PIB. Para responder con precisión a la pregunta, nos apoyaremos de una de las interpretaciones realizadas por el economista y escritor francés Thomas Piketty; autor del Best-Seller: ‘El Capital en el Siglo XXI’. Presentado el libro, en el reverso de la portada, por el economista estadounidense Paul Krugman, Nobel de Economía; quien comentó que el referido Best-Seller, sería “El mejor libro de economía del año 2014 y quizá de la década”. Fin de la cita.  

Respuestala deuda pública es un activo nominal, cuyo valor se fija conforme a la política fiscal y no depende de la inflación. No está indexada a la inflación por ser de naturaleza nominal. Dicho de otra manera; la Deuda Pública No es un Activo Real (es decir, uno cuyo precio evoluciona según la situación económica, en general; o cuando menos, a la misma velocidad que la inflación, como es el caso de los activos inmobiliarios y bursátiles).  Entonces: al no depender la Deuda Pública de la Inflación, por ser un activo nominal; ésta, queda fija. Mientras que el PIB, que depende de los activos reales, aumenta su valor. De ahí que con el tiempo, al existir un mínimo nivel de inflación (digamos un 2% o 3%), se reduce el valor real la Deuda Pública con relación al PIB

OJO: no es que la Deuda Pública nominal baje per se; ella, queda intacta. Lo que sucede es que al existir mayor liquidez en el mercado, el PIB aumenta,  mientras que la Deuda Pública queda fija o constante. Entonces, cuando se hace la división a tramos y a lo largo del tiempo entre la Deuda Pública (monto constante o fijo) y el Producto Interno Bruto creciente (DP/PIB en aumento) RESULTA que la proporción (%) de Deuda pública respecto del PIB, disminuye

Esto es claro, ya que un numerador fijo o constante no indexado a la inflación (DP) dividido en sus respectivos años fiscales entre un denominador creciente (PIB) cuyos activos reales aumentan al mismo ritmo de la inflación ENTONCES la proporción del numerador (DP) disminuye respecto denominador (PIB -creciente). 

El Dr. Thomas Piketty pone el ejemplo: Con una inflación del 5% anual -en lugar de un 2%-, al cabo de cinco años el valor real de la deuda, expresada en porcentaje del PIB, se reducirá en un 15% adicional (mientras que todo lo demás se mantenga igual).  Página 610 del Best-Seller: ‘El Capital en el Siglo XXI’. Aunque esto es así, en el mismo Best-Seller <<se indica>> que la inflación es un instrumento rudimentario e imperfecto como herramienta para reducir Deuda Pública. 

En el mismo orden, la Deuda Pública no debe superar umbrales fiscales que la sometan a riesgos de insostenibilidad y para ello su cálculo está relacionado con el Déficit Fiscal (DF). El Fondo Monetario Internacional, estima que para países con relativa fortaleza Institucional y políticas económicas de nivel medio-alto (como es el caso de Guatemala) se indica que una Deuda Pública/Déficit Fiscal mayor a 250 puntos porcentuales corre el riesgo de hacerse insostenible teniendo la externalidad negativa de fomentar niveles de inflación. ¿Qué se entendería en este caso por insostenible? Que el endeudamiento continuaría aumentando a mayor ritmo que la capacidad de pago. La gráfica a continuación ilustra para Guatemala, la evolución de la Deuda Pública versus el Déficit Fiscal y sus niveles porcentuales. Gráfica tomada de Prensa Libre, expuesta en reportaje por el consultor Erick Coyoy -FEDES.

Bajo está óptica de la serie histórica  año 2010 al año 2021; con proyección al 2022, se observa una creciente proporción de Deuda Pública en el año 2020, respecto del Déficit Fiscal para el mismo periodo con puntuación arriba de 300% respecto del Déficit Fiscal (año 2020). Cifra claramente superior al umbral sugerido por el Fondo Monetario Internacional de 250%. El aliciente y esperanza ha sido que para el año 2021 (como se observa en la misma gráfica) la curva tuvo un cambio de tendencia positivo hacía la baja y se espera que para el entrante año 2022, la evolución continúe normalizándose hacia niveles previstos por el Fondo Monetario Internacional -FMI-. 

Si se observa, la gráfica indica que para antes de la pandemia Covid-19, las proporciones se mantuvieron en el umbral proyectado por el FMI. Fue debido a la crisis de pandemia, para sufragar el gasto, que la proporción de Deuda Pública respecto del Déficit Fiscal, aumento significativamente.  En la ilustración a continuación se visualiza la proporción del Gasto sin Covid-19 y la proporción del Gasto con programa Covid-19. La línea color negro refleja en Gasto Total. Fuente Banco de Guatemala con cifras del Ministerio de Finanzas Públicas -Minfin-. Se agradece el apoyo brindado  por técnicos especializados del Banco de Guatemala y del Ministerio de Finanzas.

El área coloreada con barras azules, mayo-diciembre 2020, muestra el incremento del Gasto Público con la ejecución del Programa Covid-19.  Cabalmente, justo en el mismo periodo en donde la gráfica del consultor Erick Coyoy -FEDES- muestra niveles (DP/DF) por arriba de los 300 puntos porcentuales, dando señales de luz amarilla de precaución.  La fidelidad de la información estriba en que ambas gráficas han sido elaboradas en momentos distintos y por diferentes instituciones, cotejando similar información.

Pero.., con relación a la crisis sanitaria y económica ocasionadas por Covid-19, el Gasto Público no solo sucedió en Guatemala. El gasto fue proporcionalmente mayor en otras áreas del orbe terrestre. En Estados Unidos y en Europa el relajamiento (acomodaticio) del sistema monetario y de la Política Fiscal fue extraordinariamente sorprendente; al grado, que hoy el mundo pende del riesgo de un surgimiento inflacionario permanente. Aunque se espera que la inflación, sea transitoria.

Ahora bien, respecto a la parte descriptiva de la inflación anunciada en la introducción de este artículo, se debe insistir que la inflación no es sino un sustituto muy imperfecto del Impuesto Progresivo sobre el Capital.

Algunos inconvenientes inflacionarios

1. Una vez que la espiral ascendente de la inflación empieza, es difícil detenerla. 

2. La inflación en ascenso arruina definitivamente a pequeños ahorradores y aniquila a la proporción poblacional en situación de pobreza (60% de la población guatemalteca en pobreza pre pandemia; y con la crisis sanitaria, la pobreza monetaria se elevó a más del 85% de la población). 

3. Cuando la inflación se torna permanente y anticipada los que prestan al Estado exigen una tasa de interés más elevada. Esto se agrava cuando el déficit fiscal se cubre con deuda para financiar el Gasto Público.

4. La inflación es un impuesto al capital ocioso (esta es una ventaja ya que pone a los capitales a trabajar); pero, no es cierto que perjudica a aquel rentista que mueve productivamente su capital en activos económicos reales (el rendimiento del capital no disminuye). 

En página 619 del Capital en el Siglo XXI, se explica que la inflación tiende a una redistribución desigual del ingreso. Por ello, continúa indicando el escritor, es preferible que la inflación no sobrepase de cierta magnitud. Resalta, además, que los bancos centrales operan el marco de un mandato estricto centrado en torno a la estabilidad del sistema financiero.  Lo cual, los hace estables. Para el caso del Banco de Guatemala, esto aplica en su justa dimensión. La gráfica a continuación revela el ritmo inflacionario en una serie histórica que data del año 2013 a la fecha, con proyección a diciembre – 2022.

El pronóstico inflacionario prevé que el ritmo de la inflación se sitúe para diciembre 2021 en un nivel de 4.50%.  Y para diciembre 2022 en 4%. Ambas previsiones se encuentran dentro de la meta deteterminada por la Autoridad Monetaria.  El referido pronóstico está planteado para el año 2022, considerando; por el lado de la oferta, aspectos como: el precio de los alimentos vegetales, en función de la estacionalidad de la producción (cosecha) de los productos agrícolas y del comportamiento esperado en el precio de los combustibles (gasolina y diésel) y del gas propano acordes a la evolución (al alza) del precio del petróleo. Mientras que por el lado de la oferta, el pronóstico inflacionario se ancla sobre la base de una estabilidad de precios; aunque para el momento que fue realizada la proyección, no se tenía previsto la escalera inflacionaria surgida internacionalmente en los últimos dos meses del presente año, 2021. 

Aún con la inflación internacional que se avizora actualmente, la proyección es válida, dada la fortaleza de la política monetaria – cambiaría y crediticia con que cuenta el Blanco de Guatemala. Hace falta ahora, que la Política Fiscal acompañe el proceso de manejo y control de la inflación; especialmente, la inflación importada. Es momento ideal para potenciar el Plan Estratégico Institucional (PEI) 2021-2025, desarrollado por la Superintendencia de Administración Tributaria –SAT.  Documento que se encuentra situado en el portal (página Website) de la referida entidad fiscal.

Para finalizar queda por señalar la frontera existente entre la pobreza monetaria y la pobreza Multidimensional (IPM-Global), incorporando el factor inflacionario actual. A continuación, el gráfico identifica, en los 60 países estudiados, la incidencia de la Pobreza Multidimensional versus el impacto de la Pobreza Monetaria en el conjunto de las poblaciones por país.

Interpretación: en 43 de los 60 países de los que se dispone estimaciones sobre la Pobreza Multidimensional y la Pobreza Monetaria; se puede observar que la incidencia de la Pobreza Multidimensional es mayor que la incidencia de la Pobreza Monetaria. Esta relación es una clara señal del incremento en el deterioro social que está padeciendo la población mundial, especialmente el 50% de la población más vulnerable socioeconómicamente.

El sector de las barras con color marrón representanta la incidencia e impacto de la Pobreza Multidimensional; la parte de la barra coloreada en azul, representa la incidencia de la Pobreza Multidimensional Extrema; y el punto color gris representa la incidencia de la Pobreza Monetaria

Para el caso que nos ocupa: Guatemala se localiza contando de derecha a izquierda 24 barras. Se observa que aproximadamente el 30% de la población vive en situación de pobreza extrema;  lo cual, coincide con el estudio de Pobreza Multidimensional de Guatemala (IPM-Gt) 2019. Aunque este porcentaje es una señal preventiva, es importante resaltar que la Pobreza Multidimensional en Guatemala se ha profundizado, en ocasión de la crisis sanitaria Covid-19.  Reportajes de Prensa señalan que ocho de cada diez niños afrontan hogares padeciendo niveles de pobreza aguda.

Para citar dos casos comparativos; obsérvese la situación de Mozambique y de Níger (ambos en el extremo derecho de la gráfica).  Por un lado en Mozambique, el 80% de la población vive en situación de Pobreza Multidimensional y de ellos, el 70% padece Pobreza Monetaria.  Mientras que en Níger, más del 90% de la población experimenta Pobreza Multidimensional; pero, únicamente, el 50% de aquel porcentaje vive en situación de Pobreza Monetaria. La pregunta es: ¿Cuál de los dos Estados o Países, se encuentra en peor condición? La respuesta radica en que ambos parámetros deben interpretarse en forma conjunta para comprender a quién, cómo y dónde afecta la pobreza en todas sus formas y dimensiones. Mozambique, podría estar en condiciones más vulnerables que Níger dentro de la precariedad Socioeconómica que experimentan ambos países.  Si a eso, sumamos la posible inflación mundial que se podría convertir en persistente (aunque no hay certeza de ello), Mozambique quedaría al borde de la debacle. Y en Níger, se agudizaría la Pobreza Multidimensional. 

De manera categórica se puede garantizar que si la actual inflación se extiende mundialmente y si perdurase al menos tres o cuatro años; ésta, (la inflación), profundizaría y empujaría globalmente los niveles de pobreza generalizada, ya existente, hacia una Pobreza Monetaria aguda, perfilando  rasgos de Pobreza Multidimensional Extrema a semejanza de la barra color azul en la gráfica. Se estima que la crisis sanitaria Covid-19 aumentó la pobreza mundial en 500 millones de personas; por lo que en la actualidad, alrededor de un mil trescientos millones se encuentran en condiciones de pobreza padeciendo distintos niveles de precariedad. Continuará.

Lea más del autor:

%d bloggers like this: