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Democracia y Estado

Nueva Sociedad

La democracia y el Estado de Guatemala atraviesan problemas de legitimidad en un contexto marcado por la globalización, la pandemia y las desigualdades sociales, particularmente porque existen diferencias regionales que inciden con estrategias diferenciadas para enfrentar la reducción de su participación en proyectos de beneficio social, que nos coloca en un lugar incómodo ante los grandes avances globales como la dimensión económica que nos aleja de los países más modernos económicamente, política, social y cultural.

Después de la creación del Estado federal y el Estado de Guatemala 1821 – 1839, hasta la configuración del mismo con la Constitución de 1985 e inicio del período democrático de gobiernos civiles a partir del año 1986, aun padecemos carencia de una democracia qué de acuerdo con Bobbio, debe ser un régimen sociopolítico que haga posible, la interacción regulada de poderes ascendentes y descendentes.

Consideramos que uno de los retos políticos consiste en la revaloración de la democracia, que debe orientarse en superar la pobreza, la discriminación, la desnutrición, la inseguridad, desempleo, ausencia de una educación con calidad, problemas económicos, así como el debilitado sistema de salud y la desigualdad social. Lo cual exige necesariamente la reformulación de un modelo de desarrollo en el marco de su inserción mundial, fortaleciendo la convivencia y procurando que la modernidad ofrezca garantías para la unidad y cohesión nacional.

Compartimos con el Informe de Desarrollo Humano 2009-2010, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, que es necesario “revalorizar la función del Estado” en sus funciones públicas, generando “estabilidad política”; “reforzar la importancia del Estado como promotor del desarrollo humano de las personas, ejerciendo nuevos roles de orden social enfocados a mejorar las condiciones de vida, que promuevan el florecimiento del bienestar y la agencia individual o colectiva”.

Guatemala es un Estado Multinacional de derecho, soberano, territorio propio indivisible, independiente, multiétnico.  Su gobierno es republicano, democrático representativo y de administración participativa y regionalizada sobre la base de los pueblos que lo conforman. Se funda y se organiza política y jurídicamente en los principios de unidad en la diversidad, solidaridad, justicia, equidad étnica y de género, autonomía, diversidad política y económica para la unidad del Estado y la plenitud de vida de sus habitantes. Cuenta con una Constitución Política como proyecto colectivo donde confluyen todas las aspiraciones de la sociedad guatemalteca. Tiene como fines consolidar el bienestar de vida de las personas. Fortalecer la identidad de cada uno de los pueblos. Garantizar la vigencia de los derechos y construcción de una sociedad justa sin discriminación y racismo. Seguridad de los servicios de educación, salud, justicia, sostenibilidad del medio ambiente.

Habrá que considerar entonces, la necesidad de establecer un clima de reordenamiento de la función y administración pública del Estado para la coordinación interinstitucional, sobre la base del respeto a cada una de las instituciones estatales para superar procedimientos engorrosos, duplicidad y multiplicidad de legislaciones que dificultan la modernización del Estado guatemalteco. Se requiere la profesionalización y estabilidad laboral de los servidores públicos a través de diversos incentivos y evaluación de desempeño.

Se trata entonces de consolidar el Estado Democrático atendiendo la justicia, seguridad, desarrollo social, económico, inclusión de los pueblos indígenas sobre la base del respeto a la diversidad étnica que fortalezca la democracia intercultural y los avances en las estrategias de competitividad, desarrollo sustentable, participación ciudadana para la resolución de conflictos de la vida nacional y respeto de los derechos humanos.

Libre expresión de pensamiento.

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