Queremos ser primer mundo pero…

Políticamente Incorrecta

Todos los días alguien comenta «es que somos una república bananera» o «es que Guatemala es tercer mundo» vociferando sapos y culebras en redes.  La realidad es que sí, lo somos, pero no es sólo culpa del gobierno.  Creo que la máxima que reza que «el gobierno es reflejo del pueblo» es correcta, ya que somos los votantes los que ponemos a la gente en esas sillas, y si permitimos fraudes, somos los ciudadanos los que permitimos ese fraude. Por ende, también se nos aplica que «tenemos el gobierno que merecemos».

Los chapines nos hemos acostumbrado a bajar la cabeza ante los extranjeros, ante cualquiera que tenga algo de poder.  Lo hacemos en todos los ámbitos.  Si usted vive en un condominio dónde hay reglas que violan leyes nacionales, se aguanta y baja la cabeza diciendo «amén» a todo por miedo a que lo saquen ya que la ilegalidad es más potente. Si sus hijos estudian en un colegio dónde les enseñan cosas contrarias a la Constitución, baja la cabeza y calla, por miedo a que le expulsen a un hijo, cosa que sería ilegal y podría perfectamente demandar al colegio, especialmente si es privado.  Si nos obligan a cosas que violan nuestra libertad individual en el trabajo, en la vida cotidiana, decimos «amén» y callamos por miedo a que nos expulsen, marginalicen y nos dejamos pisotear.

Los camioneros canadienses nos están dando una gran lección. Su protesta nacional contra el hijo ilegítimo de Fidel Castro (su clon) de Trudeau por los abusos de las imposiciones ridículas del covid que ya terminó en todo el planeta, menos en Guatemala donde tenemos menos del 0.01% de fallecidos, es un ejemplo de lo que es una ciudadanía que al fin despierta.  Pero aquí, por ahora, nos dan más ejemplo de liberalismo clásico los campesinos de San Marcos, que la gente «leida y escribeida«.  Ellos demuestran no tener nada que temer.

Sabemos que la Embajada de los Estados Unidos bajo Popp sigue sus mismas tácticas heredadas de la era Obama de ir a intimidar a los empresarios de las cámaras, fundaciones y gremiales, empresas grandes, etc, para mantenerlos sometidos y que no osen alzar la voz para apoyar nada que sea contrario a los objetivos globalistas progre de los demócratas.  Tenemos muy claro, todos los defensores de la libertad y la libre empresa, que a los empresarios nos tienen que tachar de «recalcitrantes de derecha» porque eso les ordenan la mayoría de sus directores ejecutivos, sus asesores, etc, especialmente en entes como por ejemplo Agexport, Camagro o la Fundación del Valle de Guatemala, que reciben subsidio de ONU o de otras fundaciones. Dios guarde hablar de principios republicanos, cuando lo único que importa es la democracia.

¿Por qué reflexiono sobre esto?

La elección de los 6 candidatos que integrarán la lista de la cual el Presidente de la República deberá elegir nuevo Fiscal General está en proceso. Han interpuesto una lista de condiciones contrarias a la Constitución Política de Guatemala, que emanan de alguna mente retorcida de izquierda (apesta a Edgar Gutiérrez), y deberían, si hubiera valor y visión de país, ser impugnadas todas por anticonstitucionalidades. La Liga ProPatria, la Fundación Contra el Terrorismo, Guatemala Inmortal con la Licda Amanda Santizo, la Licda Karen Fischer, el Lic Noel Barillas, han presentado recursos por muchas cosas, pero no pueden hacerlo todo.  Pareciera cómo si a los demás abogados del país no les importara después sufrir como lo han hecho bajo un MP liderado por gente corrupta como Paz y Paz y Aldana.

Los Fiduciarios de las Universidades se lavan las manos por miedo a sus propios decanos, o por falta de entendimiento, o porque les hablan bonito y el apellido suena bien, para poner en su lugar a los Decanos de las Facultades de Derecho y que voten por la legalidad, no por la izquierda o por la derecha.  Que voten por gente de demostrado amor por la Constitución y la aplicación de justicia pronta y cumplida sin sesgo ideológico.  Si Helen Mack o Iduvina Hernández o sus enviados se reúnen con los Decanos, los Fiduciarios callan.  ¿Miedo, cobardía, o qué?.

Al final, pierde el país. Si el Ministerio Público vuelve a caer en manos de la izquierda, la inversión que hoy está entrando de India, Japón y otros países se irá más temprano que tarde. Porque como han hecho con tantas otras empresas que vinieron a invertir, las ONGs las van a quebrar. Guatemala está empezando a recuperar su reputación como destino para inversiones. Si quienes pueden hacer algo no lo hacen, ese esfuerzo de Tony Malouf se va ha perder. Así de sencillo.  Ya tenemos varios arbitrajes multimillonarios por incumplimientos con empresas inversionistas del exterior. ¿Queremos más?

Si hablan de legalidad pero permiten que la izquierda retome el MP, de terminar la polarización pero se meten a la cama con la izquierda, si les importa más la visa que el país, no se quejen cuando pierdan todo como o estén en alas de cucaracha como en Chile, Perú, Colombia, Nicaragua, Venezuela, Argentina, y tantos otros países que han caído en ese juego. El que calla, otorga.

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Lea más de la autora:

Betty Marroquin

Licenciada en Relaciones Internacionales, especialista en el Congreso de los EEUU.

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